Este 2020, marcado por la pandemia del coronavirus, los datos de mujeres asesinadas por violencia de género han registrado un mínimo. Recabados desde 2003 y actualizados el pasado 13 de noviembre por el Ministerio de Igualdad, a día de hoy, han sido asesinadas 41 mujeres. Además, la evolución de las denuncias por violencia de género ha descendido a niveles del 2015. La curva empezó a decrecer una vez comenzó el confinamiento.

Es en este período cuando la vulnerabilidad de las mujeres maltratadas empezó a incrementar. Las víctimas han convivido con el maltratador durante más tiempo y, por lo tanto, ha habido más posibilidades de sufrir violencia que no se refleja en estos datos. Desde la Federación de Mujeres Progresistas aclaran a El Independiente que esto ha impedido que muchas mujeres no puedan dar la voz de alarma por sus teléfonos o acudir a sus apoyos más cercanos. Muchas de ellas han perdido su trabajo, variable que incrementa la violencia económica ejercida por el maltratador.

La estrategia a seguir por muchas mujeres durante estos días es el silencio. Yolanda Besteiro, presidenta de Mujeres Progresistas, subraya que el momento de mayor riesgo para una mujer maltratada surge nada más se presenta una denuncia. Por otra parte el maltratador adquiere una mayor sensación de impunidad para perpetrar sus crímenes. «A mayor fragilidad por parte de la mujer hace que su necesidad de supervivencia se traduzca en soportar al maltratador», afirma.

Más llamadas al 016

Por otra parte muchos de los apoyos psicológicos o sociales presenciales que se brindaban a estas mujeres han sido suspendidos desde el inicio de la pandemia. Muchos de los recursos habilitados hoy en día son en formato telemático. «Esto está pasando factura a las víctimas, esto seremos capaces de valorarlo una vez evolucione la situación provocada por el coronavirus», manifiesta Besteiro. «La salud mental de las mujeres y los menores que viven con ellas se está resintiendo».

Evidencia de ello es que entre el 14 de marzo de 2020 y el 15 de mayo de este mismo año, se produjo un incremento del 43’8 % en las llamadas al 016 respecto al pasado 2019. Lo mismo sucede en el teléfono habilitado por el Ministerio de Igualdad de información gratuita 900 191 010 para consultas o asesoramiento a víctimas. Este registró un incremento de su tráfico de llamadas en un 61’5 %.

A pesar de que hayan descendido las cifras de las víctimas asesinadas y la interposición de denuncias contra maltratadores, las circunstancias que rodean a la violencia de tinte machista evidencian que ha incrementado el riesgo. Si no se da la voz de alarma es por miedo a ponerse en peligro, a ellas mismas y a sus hijos.