La ciudad de Valencia comenzará a aplicar en los próximos meses un nuevo sistema de reciclaje a base de incentivos sostenibles para premiar a los vecinos que reciclen las latas y botella de plástico. Así, se obtendrán puntos por depositar estos envases en los contenedores amarillos y en el centenar de máquinas adaptadas que se instalarán por la ciudad y que podrán ser canjeados por abonos de transporte o bonos para productos de proximidad.

El alcalde, Joan Ribó, la consellera de Agricultura, Desenvolupament Rural i Emergència Climàtica; Mireia Mollà, el vicealcalde y concejal de Ecologia Urbana, Sergi Campillo, y el consejero delegado de Ecoembes, Óscar Martín, han presentado este martes ‘Reciclos’, que hará de Valencia la ciudad con mayor población en apostar por este pionero Sistema de Devolución y Recompensa (SDR).

Los ciudadanos para obtener los puntos tienen que conectarse al webapp de Reciclos, escanear con el móvil el código de barras del envase y depositarlo en uno de los más de 3.700 contenedores amarillos o en el centenar de máquinas que se instalarán en mercados y otros puntos estratégicos de la ciudad, que tendrán incorporada tecnología móvil.

Posteriormente, se podrán canjear estos puntos en opciones de movilidad sostenible, como abonos mensuales de transporte público, un patinete eléctrico o un tour en bicicleta por la ciudad, o bonos para apoyar la compra de alimentos ecológicos y de proximidad en comercios de la ciudad. Asimismo, se están estudiando otros incentivos como poder donar los puntos al Banco de Alimentos y obtener una bonificación directa sobre la tasa de tratamiento de residuos domésticos.

La Junta de Gobierno Local aprobará este viernes el convenio con Ecoembes para desarrollar este proyecto piloto y poder comenzar a incorporar la tecnología en los 2.200 contenedores amarillos de la ciudad. Ecoembes instalará además unas cien máquinas en comercios y otros puntos estratégicos como centros municipales, estaciones de transporte, centros comerciales y de ocio y por su parte el Ayuntamiento adquirirá más máquinas. Se prevé que este proyecto piloto esté operativo en los próximos meses.

Al respecto, Ribó ha destacado que se trata de «un paso más» de los que se están llevando a cabo para «impulsar una ciudad resiliente, sostenible y saludable reduciendo y reutilizando los materiales hasta que agotan su vida útil para minimizar así su impacto sobre el planeta evitando que se acumulen residuos en nuestro entorno natural».

Ribó ha destacado que este año se han recogido 13.886 toneladas de envases en Valencia, que representan un 18% más que en 2019 (11.724 toneladas) y un 80% más respecto a 2015 (7.671 toneladas). En cuanto al número de contenedores amarillos distribuidos, actualmente hay 3.756 unidades, un 48% más que el año pasado, mientras que el presupuesto destinado a la recogida de envases es de 3,5 millones de euros, un 23 % más respecto a 2019 (2,8 millones de euros) y un 64 % más respecto a 2015 (2,1 millones de euros).

Por su parte, el vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, ha recalcado que «la clave de este sistema» es «introducir la cultura del incentivo en el reciclaje» ya que «una de las debilidades del sistema del reciclaje de nuestro país es que nadie sale perjudicado por no reciclar».

«Como la bolsa de basura es anónima, no está identificado quién la deposita en el contenedor, no es posible hacer una discriminación positiva hacia las personas que reciclan correctamente, y esto es un hándicap que tenemos en la gestión de residuos», ha constatado.