Las reglas en el mundo de las citas han sido trastocadas por la pandemia. Un 2020 cargado de anhelo y soledad hizo que, en la búsqueda de una nueva cita, se rompieran todas las reglas preestablecidas a la hora de conocer al posible amor de tu vida. Las citas se han vuelto fluidas en términos de expectativas —veamos a dónde va—, emociones —honestas y auténticas— y experiencias —más actividades para romper el hielo—. Las citas digitales han llegado para quedarse.

Con un distanciamiento social impuesto, las aplicaciones de ligar son de los pocos espacios donde se establecer contacto con personas desconocidas. En uno de los periodos más difíciles para ser soltero, el 60% de los usuarios llegó a Tinder porque se sentían solos y quería relacionarse con otros y un 40% entró para conocer «gente nueva y distinta». Además, la interacción ha aumentado en estos tiempos de coronavirus. En febrero de 2021, se registró un 19% más de mensajes al día que en febrero del año anterior.

    • Compartir
    CC

Además, las conversaciones ampliaron su duración en un 32% en el confinamiento. Las restricciones han hecho que la función del videochat se haya empleado una vez surgía el match con alguien. Según Ypulse, el 43% de los usuarios de la aplicación de citas afirma que las apps les hicieron sentir menos solos durante la pandemia. Algo que ayudó a saciar la sed de interacción social. Por ejemplo, los días que más swipe hubo en Tinder corresponden con fechas clave. En este abanico se incluyen el 5 de abril de 2020, en pleno confinamiento, o el 25 de octubre a vísperas de Halloween.

El coronavirus se cuela en las citas

Por otra parte, la pandemia ha ayudado a muchas personas a ver las cosas desde otra perspectiva mostrándonos más honestos y vulnerables. Términos como «ansiedad» y «normalizar» aumentaron su aparición en los chats —en un 31% este primero—. Esta tendencia hacia la honestidad y autenticidad hará que se empiece a buscar a alguien compatible de una forma más activa. En cuanto a lo que los jóvenes entre 18 y 25 años buscan en una pareja o en una relación, casi la mitad (48%) admite buscar a alguien sincero, auténtico y que sea fiel a sí mismo cuando están con esa persona.

    • Compartir
    CC

Además, aspectos de actualidad social han aparecido de forma explícita en las conversaciones que han mantenido los usuarios en Tinder. La aparición de la expresión «llevar mascarilla» se multiplicó por cien durante el confinamiento, «límites» se incrementó un 19% y el uso de «consentimiento» aumentó en un 11%. Por otro lado, el estudio Dating in a Post-COVID World de YPulse encontró indicios de estas conversaciones y reveló que el 17% de los usuarios mantuvo una conversación sobre «medidas de seguridad» antes de conocerse y que el 16% pidió consentimiento para tocar físicamente al otro.

Por otra parte, se acentúa la búsqueda de relaciones más abiertas y fluidas en comparación con otros años anteriores. Un estudio reciente sobre miembros de Tinder revela que el número de usuarios que buscaba «ningún tipo de relación en particular» se aproximaba al 50%. Con el riesgo que supone el contacto físico, muchos optan por experiencias virtuales para contactar con otros. El 40% de los miembros en Tinder afirma que continuará quedando de forma virtual, incluso cuando los lugares en los que solían tener citas abran de nuevo.

Ligar «con miedo»

Por su parte, el psicólogo clínico Ovidio Peñalver, detalla a El Independiente el crecimiento exponencial que han tenido las citas a través de apps tras el Covid; y no únicamente entre los más jóvenes. «Esta situación nos ha traído la imposibilidad física de para relacionarnos de manera tradicional y conocer gente nueva. Nos hemos acostumbrado a estar solos», indica. «Es por ello por lo que nos hemos vuelto más exigentes con las personas y posibles parejas».

    • Compartir
    EP

A esto se le suma cómo todo se ha vuelto «más sencillo» a través de la pantalla, algo que según el autor de Emociones colectivas nos «protege». «Salen ganando los tímidos, a través de video citas no se notan detalles como evitar la mirada o que nos sudan las manos «, asevera Peñalver. «Los que están necesitando reinventarse son los ligones clásicos, ya no hay situaciones como ocio nocturno en el que puedas invitar a alguien a bailar».

El también autor de El viaje hacia ti, indica que «ligamos de forma distinta y con precaución» por el miedo a infectarnos. «Hemos pasado de relaciones íntimas sin casi conocernos a valorar algo más honesto y verdadero», asegura. Esto, según sus propias palabras, corresponde a «movimientos pendulares» sobre hábitos culturales o valores que se nos inculca a nivel generacional. «La pandemia lo está regulando un poco, ya no tendemos tanto a frivolizar la situación por el contexto que rodea».