La Unidad Militar de Emergencias desplegará a lo largo de este sábado 292 militars, 102 vehículos y 1 helicóptero para hacer frente a la crecida del Ebro que está provocando inundaciones en Aragón, según ha informado la UME.

Las zonas iniciales del despliegue son las localidades de Novillas, Luceni, Alcalá de Ebro, Cabañas de Ebro, donde inicialmente se les ha asignado la tarea de reconocimiento, vigilancia, contención y refuerzo de motas.

En estos momentos en la localidad de Novillas hay unas 800 hectáreas de campos inundados y se ha tenido que desalojar a animales de granja. La UME refuerza la mota de protección en esta localidad, que es el primer municipio de la provincia afectado por la crecida extraordinaria del Ebro.

En declaraciones a Europa Press, el alcalde de Novillas, Abel Ulises Vera, ha señalado que los militares han llegado a la población en torno a las 06.00 horas, después de que la Delegación del Gobierno en Aragón activara, a requerimiento del Gobierno autonómico, a dos centenares de efectivos ante la situación de emergencia producida por las lluvias y el riesgo de que se desborde el cauce.

«Lo prioritario es que la mota se salve y no llegue a la población», ha subrayado el edil, indicando que tras estos trabajos, la UME realizarán labores «en las zonas bajas del pueblo estableciendo sistemas de contención en el caso de que la mota no aguantase para que las afecciones a los vecinos sean mínimas».

En la riada de 2015 esa mota, que era de menor tamaño, «se salvó». En 2016 se aumentaron las dimensiones y en 2018 «aguantó, aunque el agua por filtración y demás llegó a los pies del pueblo». En esta ocasión, que se prevé una crecida de entre 2.500 y 3.000 metros cúbicos por segundo, «estamos a la expectativa», ha dicho Vera.

La punta de la crecida «se está retrasando un poco», ha contado el alcalde de Novillas, porque está previsto que el pico de la avenida llegue a Castejón a las 16.00 horas de este sábado –a las 10.00 horas, el caudal es de 2.244 m3/s– y 12 horas después a Novillas, pero «probablemente será un poco más tarde».

Por el momento, hay unas 800 hectáreas de campos inundados en la localidad y los animales de varias granjas han tenido que ser desalojados, ya que el río lleva aumentando su caudal hace una semana.