La Policía no cree que se esté produciendo una escalada de violencia relacionada con la proliferación de bandas latinas en Madrid pese al fin de semana con varias reyertas con machetes que han dejado un saldo de dos muertes. “Son hechos que han coincidido en el tiempo y en el espacio, no hay un aumento de la violencia”, aseguran desde la Policía. Pero para Jordan, un veterano expandillero, la Policía se equivoca: “Seguirá pasando, las bandas van a ir a más”, asegura a El Independiente.

“Están empezando a salir los chavales que entraron en la cárcel y los centros de menores antes de la pandemia”, afirma, en contradicción a la afirmación de la Policía. Jordan tiene claro que esto va a ir en aumento. “Seguirá pasando, esto va a ir a más”. 

La contundencia de sus afirmaciones parten de su día a día en el barrio de Madrid en el que vive. No nos deja publicar ni su nombre real ni el barrio en el que vive. Muestra mucho interés en que reflejemos la realidad de lo que vive. Y esa realidad es la de unos chavales que se aferran a una estética y a una cultura de la violencia y el delito que compone todo su universo personal.

“Hay chavales que no son ni de bandas, pero se hacen pasar por bandas. Se visten del rollo de bandas para que les respeten más, para que no les pase nada. Es el rollo que están viendo en la música. Todos quieren salir en un vídeo, quedan por Instagram y luego dicen yo he salido en tal o cual videoclip”, explica. 

El drill, es la forma de hip hop que suena en el mundo de estos jóvenes. Una búsqueda rápida en redes sociales como Tik Tok o YouTube y se pueden ver muchos ejemplos de menores alrededor de cantantes que no necesariamente pertenecen a bandas, pero imitan su estética y proyectan su estilo de vida.

“En la música solo se habla de armas de droga, pero luego es todo mentira, porque luego son chavales. Ven que los cantantes famosos cantan de droga y tal, pero luego venden 10 euros de porros y como si estuvieran vendiendo dos kilos”, asegura este pandillero que pasó por los Trinitarios y los 42.

“Hay chavales que van de bravos por el barrio y les he plantado cara y se han puesto a llorar”, asegura. Según este ex pandillero, la búsqueda de la seguridad de los jóvenes de los barrios es la manera en la que entran en las bandas. Estar bajo el paraguas de una banda les protege. “Terminan trapicheando porque no tienen dinero, no tienen curro, sus padres se matan a currar por dos duros y todo es muy caro, las casas son caras y no hay dinero”, asegura.

Machetes a 7 euros y escopetas en Wallapop

Los machetes se han convertido en un arma distintiva de la violencia de estas organizaciones. La facilidad con la que se accede a un machete es tan espeluznante como los efectos de su uso. Sólo hay que ver la imagen que Jordan nos envía de una herida de machetazo que se viralizó por los WhatsApp de los pandilleros de toda España y el vídeo de la pelea que se grabó en Zaragoza en verano de 2020. “Bandas hay en todas partes, no sólo en Madrid”, recalca Jordan. 

Según fuentes de Interior consultadas por Europa Press, el número de bandas juveniles se mantiene en torno a las 600 desde 2019, con una leve tendencia al alza. En concreto, se ha pasado de 595 bandas monitorizadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en 2019, a un total de 627 en 2021. Sólo en la Comunidad de Madrid, la Policía Nacional tenía a finales del año pasado fichados a 400 pandilleros activos en la región. 

Herida de machetazo compartido en grupos de bandas.
Herida de machetazo compartido en grupos de bandas. Herida de machetazo compartido en grupos de bandas.

“Sacan el machete porque es más largo. El machete pega y abre es más peligroso un cuchillo que te entra”, afirma Jordan. “Yo a un cuchillo le tengo más miedo que a un machete”. 

La facilidad de acceso a estas armas se comprueba con facilidad, como en tiendas especializadas de aventura online a precios muy asequibles. “Ahora se pueden comprar armas por Wallapop y por anuncios de segunda mano. Pones escopeta de 12 milímetros, que es la que pega más duro, y te aparecen muchas, no pasa de los 300 pavos”.  Lo comprobamos y es así, las escopetas se venden de segunda mano por poco dinero, en Wallapop sólo se vende fundas de escopeta, pero tan pronto preguntas por el chat si vende también la escopeta y la operación de compra venta está en marcha.

«Los machetes los encuentras en cualquier sitio, no te piden nada. Se pueden comprar en tiendas de caza y de estas que venden pistolas de fogueo. Hasta en los chinos, por 7 euros”, asegura el ex pandillero.