El Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada ha señalado que en el mercado español de las bebidas espirituosas cada vez cobra más fuerza la autenticidad de los productos. “Lo natural y artesano gana fuerza frente a aquello artificial o procesos de producción más industrializados”, indican sus analistas.

Según el equipo de analistas del Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, existe una nueva tendencia en el mercado: el auge de los productos artesanales. “Lo artesanal, en la mayoría de los casos, se presenta como una mejor opción ya que este tipo de productos han sido creados con técnicas centenarias y apelando a la tradición”, aseguran.

Tal y como recoge Servimedia, sostienen que el consumidor valora cada vez más atributos vinculados a valores culturales, de singularidad y de producción local.

Las bebidas espirituosas son aquellas bebidas alcohólicas que, según recoge el Reglamento CE 1576/89 (art. 1), “están destinadas al consumo humano” y cuentan con una “graduación mínima de 15% vol., obtenida por destilación, en presencia o no de aromas, de productos naturales fermentados, o por maceración de sustancias vegetales, con adición o no de aromas, azúcares, otros edulcorantes, u otros productos agrícolas”.

“En el sector de las bebidas espirituosas existen muchas marcas, pero que sean icónicas no tantas. Posicionarse en la mente del consumidor no es una tarea sencilla y pocas marcas consiguen ser un referente y situarse en el ‘top of mind’ gracias a una serie de características que la mayoría de estas marcas comparten: son carismáticas y tienen una identidad propia, sólida y rica que las diferencia del resto, otorgándoles una personalidad única e inconfundible. El resultado al final es una marca que sobrevive al paso de los años con fuerza y dejando huella», expone el Instituto.

Sostiene que en el caso de las bebidas espirituosas “la mirada al pasado es una macrotendencia que traspasa sectores, incluido el de las bebidas espirituosas. Aquí, las grandes vencedoras en el mercado son marcas que reflejan unos valores, una autenticidad y una procedencia que las hacen únicas. En España, el sector de la elaboración de bebidas espirituosas contempla un amplio abanico de propuestas. Pero solo unas pocas pueden ser consideradas como verdaderamente icónicas, generación tras generación de consumidores”.

El Instituto Coordenadas destaca diez marcas de bebidas espirituosas que asegura que se han convertido en “iconos” en el sector.

Anís del Mono

La historia de Anís del Mono se remonta a 1870. Vicente Bosch, fundador de la marca, encontró la manera de hacer un regalo especial a su esposa en plena plaza Vendôme de París.» Allí topó con el perfume que inspiraría después la botella de Anís del Mono que todos conocemos».

Vermouth Perucchi

El fundador de esta marca de vermú, Augustus Perucchi, fue un verdadero pionero. Él fue quien introdujo esta bebida en España a mediados del siglo XIX (concretamente en 1876), un licor artesanal elaborado entonces a base de vinos, mistelas, hierbas, plantas y raíces. “Hoy en día el vermú vive una verdadera etapa dorada y es, en parte, gracias a Augustus Perucchi”, dicen los analistas del Instituto Coordenadas.

Gran Duque de Alba

Existen documentos que autorizan bautizar ese brandy con el nombre del aristócrata. Fue el agente de la bodega de Madrid, el cual tenía una gran amistad con XVII Duque de Alba, “quien dio con la receta de este exclusivo brandy. El aristócrata, tras probarlo y debido a su grata impresión, sugirió ponerle el nombre de su ascendente: Gran Duque de Alba”.

Gin Larios

Fundada en Málaga por el francés Charles Lamothe y Pedro Jiménez, “Larios es seguramente una de las marcas aparentemente más juvenil de la lista, pero solo por su imagen y lo que la propia compañía ha querido proyectar. Vinculada desde los 90 al mundo de la moda y la cultura gracias a su popular Calendario Larios, fue una década antes, en los 80, cuando se convirtió en la ginebra más vendida de España”, reseña el Instituto.

Fundador Supremo

La suya es la bodega más antigua de Jerez, donde nació, en 1874, el primer brandy de España. Desde entonces, “su sabiduría en el arte del envejecimiento del brandy, ha permitido a la bodega conseguir un reconocimiento que se materializó con el premio al Mejor Brandy del Mundo 2019 otorgado por el IWSC (International Wine & Spirit Competition)”.

Brandy Carlos I

Perteneciente al Grupo Osborne, Carlos I nació en 1772 y desde entonces lleva más de dos siglos “elaborando, seleccionando y mejorando un producto de la más alta calidad que le han valido numerosos premios y reconocimientos. Su etiqueta, inspirada en el cuadro de Tiziano en el que se puede ver al rey Carlos I en la batalla de Muhlberg a lomos de su caballo, es hoy en día todo un icono”.

Tío Pepe

Las bodegas jerezanas Tío Pepe vieron la luz a finales del siglo XIX cuando el joven emprendedor Manuel María González Ángel decidió adentrarse en el negocio de los vinos junto a su “tío Pepe”, José María Ángel y Vargas. “Hoy en día es una de las bodegas con más solera del país gracias a sus brandies de jerez, sus vermús o sus vinos finitos”.

Ron Negrita

La historia comienza en 1857 cuando un joven fabricante de licores de Limoges, Paul Bardinet, se interesa por el alcohol de azúcar de caña importado desde islas lejanas hasta puertos del viejo mundo. “Hoy, con más de 150 años de historia, la marca es sinónimo de calidad y experiencia. Durante la última década, Negrita se ha posicionado como referente de los principales festivales de música en España y, además, se ha volcado en impulsar la formación musical de nuestro país”, destaca el Instituto Coordenadas.

Gin Xoriguer

Originaria de Mahón, «es probablemente la ginebra más antigua del Mediterráneo. La destilería menorquina elabora una receta que se remonta a principios del siglo XVIII, y lo hace de forma totalmente artesanal en alambiques de cobre centenarios. Este procedimiento tan singular ha valido a la marca la Indicación Geográfica Gin de Mahón”.

Whisky DYC

El primer whisky español llegó de la mano de Nicomedes García, cuando en uno de sus viajes a tierras escocesas descubrió el secreto de la elaboración del whisky. “Fue Segovia el lugar perfecto para establecer la primera destilería de DYC, aunque rápidamente se extendió por todas las ciudades importantes del país. Hoy, 6 décadas después, sigue siendo una marca líder en España”, concluye.