Desde el miércoles por la noche, una multitud de hinchas esperaban en Plaza de Mayo de Buenos Aires la apertura del velatorio para despedir al astro argentino Diego Armando Maradona.

El Gobierno trabaja con la hipótesis de que un millón de personas se acerque para despedir al ídolo, así que involucró a los ministerios de Seguridad, Defensa y Salud, en medio de la pandemia de covid-19, y creó un perímetro de seguridad cerrando las calles alrededor de la Casa Rosada.

Pese a la emoción, más que un clima de luto, los cantos, las banderas y las camisetas parecen la entrada a un estadio de fútbol para ver un gran partido del «dios» de la pelota. Si bien se produjeron algunos tumultos en la apertura del velatorio que obligaron a cerrar la sede de la Casa Rosada durante unos minutos, un par de horas más tarde el ingreso transcurre con normalidad.