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Los octavos Juegos del "abuelo" García-Bragado: "Es básico mantener la ilusión"

El atleta de 51 años colgará las botas en la meta de Tokio: "Va siendo hora de hacer otra cosa que no sea correr"

"Chuso" García Bragado disputará en Tokio sus octavos Juegos Olímpicos

"Chuso" García Bragado disputará en Tokio sus octavos Juegos Olímpicos AFP7 / Europa Press

Son otros tiempos. «Cuando yo empecé no había WhatsApp ni YouTube, tampoco se usaban potenciómetros o pulsómetros», recuerda Jesús Ángel García Bragado sus inicios, hace ya varias décadas, otro siglo, otro milenio. Este marchador español de 51 años colgará las botas en Tokio 2020, donde pondrá fin a una trayectoria nunca antes vista en un atleta olímpico.

Es bonito ver el respeto que me tiene mucha gente en el mundo de la marcha y del atletismo en general»

Serán nada menos que sus octavos Juegos Olímpicos, récord para un deportista de atletismo y el cuarto con más participaciones de cualquier disciplina. «Chuso» será uno de los «abuelos» de la Villa Olímpica. «No me molesta ese apodo, lo considero como algo cariñoso. Y además es verdad. Tengo 51 años, tengo canas, debería estar compitiendo ya en veteranos… Pero aquí seguimos», se ríe en una conversación con El Independiente a pocos días de su última carrera. Será el 6 de agosto a las 5:30 de la mañana en Tokio (22:30 del 5 de agosto en España). «Quiero ir en las mejores condiciones y competir la máximo, saber que lo he hecho lo mejor posible. Eso es lo que me empuja».

Nacido en Madrid el 17 de octubre de 1969, «Chuso» debutó en unos Juegos en Barcelona 1992 y desde entonces no ha faltado nunca a la cita de los 50 kilómetros marcha: Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004, Pekín 2008, Londres 2012, Río 2016 y ahora Tokio 2020. La medalla se le escapó dos veces por los pelos: cuarto en Pekín 2008 y quinto en Atenas 2004. Además, ha participado en 13 Mundiales de atletismo, con tres platas y un oro, en Stuttgart 1993.

Una institución del atletismo

Han pasado ya casi 30 años desde su llegada a la élite y no se miente si se dice que los 50 kilómetros marcha no serán lo mismo con la retirada de García-Bragado. De hecho, está confirmado que esa prueba desaparecerá del programa olímpico después de Tokio. A partir de París 2024 ya no se disputará la distancia larga, sino solo la corta (20 km) y se estudia además alguna prueba mixta de relevos. «Con los tiempos que corren, a las nuevas generaciones ya no les interesan pruebas como la marcha, que duran cuatro horas. La forma de consumir es otra y en el Comité Olímpico Internacional son conscientes», asiente.

Cuando García-Bragado empezó a competir, la mayoría de los atletas españoles que estarán presentes en el Estadio Nacional de Tokio no habían ni nacido. En Río 2016 ya le sorprendieron con un pasillo en la Villa Olímpica que guardará siempre en el recuerdo. Muchos se pensaban que los de Río eran sus últimos Juegos y querían tener un detalle con él.


Pero se equivocaron. García-Bragado ha cumplido un último ciclo olímpico y si no se retiró en 2020 fue porque la pandemia retrasó un año los Juegos. En Tokio seguro que le espera algún homenaje que otro. «Es bonito ver el respeto que me tiene mucha gente en el mundo de la marcha y del atletismo en general».

Más Juegos que Merlene Ottey

El jinete canadiense Ian Millar tiene el récord absoluto de más participaciones olímpicas. Compitió en los Juegos de 1972, 1976, 1984, 1988, 1992, 1996, 2000, 2004, 2008 y 2012. Con nueve ediciones están el regatista austríaco Hubert Raudaschl y el soviético Afanasijs Kuzmins, de tiro olímpico. En el grupo en el que entrará «Chuso», con ocho Juegos en su haber, hay un pequeño grupo de diez deportistas, pero todos son de modalidades que no exigen un gran desgaste físico, como vela, tiro olímpico, remo o piragüismo. No hay ningún deportista del atletismo, y menos de una disciplina tan salvaje como los 50 kilómetros marcha.

«Puedo decir que en pruebas agónicas, de una exigencia física enorme, lo mío será un récord», señala el atleta. De hecho, con siete ediciones disputadas tan solo hay otra atleta, la legendaria velocista jamaicana Merlene Ottey, que compitió entre 1980 y 2004 en pruebas de velocidad, ganando además nueve medallas.

¿Y cómo se consigue seguir entre los mejores con 51 años? Responde el propio García-Bragado: «Supongo que debe ser tener ilusión por hacerlo. Eso no quiere decir que a uno no le canse, pero es básico mantener la ilusión de participar y la motivación para continuar después de tantos años».

El 6 de agosto empezará la nueva vida de García-Bragado. Se volcará en su profesión aparcada de podólogo de forma inmediata y en septiembre se incorporará a la empresa Podoactiva. «Y después quiero terminar un trabajo de Universidad sobre la marcha y me quiero dedicar también a buscar talentos», aclara. «Tengo ya 51 años bien cumplidos. Va siendo hora de hacer otra cosa que no sea correr».

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