Otra vez estaba muerto. Como en octavos, como en cuartos. Y otra vez resucitó. Esta vez fue en semifinales y la víctima, el Manchester City, que acariciaba con las dos manos la final de la Champions League. Ganaban los ingleses 0-1 en el minuto 89’ y el Real Madrid soñaba con lo imposible. Los de Carlo Ancelotti no habían rematado casi entre palos y necesitaban dos goles para forzar la prórroga. Pero en el Santiago Bernabéu ocurren cosas paranormales en las noches de Champions. "Estábamos muertos y pasó lo que pasó", fue el resumen de Rodrygo, el héroe de la noche.

El brasileño, que salió en el 68’ por Toni Kroos, empató el duelo en el 90’ tras una asistencia de Karim Benzema y el estadio, lógico, se encendió. Olía la sangre. Unos segundos después, en el 90+1, Rodrygo remató de cabeza un centro de Dani Carvajal para igualar la eliminatoria. Otra vez. Como en octavos ante el Paris Saint-Germain y como en cuartos frente al Chelsea. El Real Madrid volvió a ser el Real Madrid.

Este club es esto: nunca rendirse, La frase clave es 'Hasta el final, vamos Real'"

Casemiro

Ya en la prórroga, Benzema, errático hasta entonces en el área, forzó un penalti en el 95’ que él mismo transformó para colocar al Real Madrid en ventaja. Con el 3-1 definitivo se acabó el duelo, gracias también a un Thibaut Courtois que volvió a ser el ángel salvador en la portería, y el Real Madrid celebraba minutos después la clasificación a la final de la Champions. Una más. La décimo séptima de su historia, sí, pero una de las más especiales. Porque ha ido de épica en épica, eliminando primero al todopoderoso PSG y después a los finalistas de 2021.

"Este club no te permite bajar los brazos. Cuando parece que todo ha terminado, te la fuerza para seguir, luchar, continuar, creer", resumía Ancelotti tras el encuentro. "A mí algún día se me va a parar el corazón", bromeaba por su parte Emilio Butragueño.

La final, contra el Liverpool en París

Tras ganar la Liga española con cuatro jornadas de antelación, el Real Madrid está ahora a 90 minutos del doblete. Solo le separa el Liverpool, que será su rival en la final del 28 de mayo en el Stade de France de París. Fue precisamente el Liverpool -y en París- el último equipo en ganar una final de la Copa de Europa al Real Madrid, la de 1981 por 1-0. Desde entonces, el club blanco ha ganado las siete finales de Champions que ha disputado. En la capital francesa buscará su décimo cuarta corona europea.

"No hay sensación mejor, no se puede explicar esto", señaló Casemiro en los micrófonos de Movistar+ mientras sus compañeros festejaban sobre el césped la clasificación. "Este club es esto: nunca rendirse, La frase clave es 'Hasta el final, vamos Real'. Ahora falta el paso más importante y el más difícil, pero hay que disfrutar del momento".

Guardiola: "El Real Madrid era capaz de hacerlo"

El técnico del City, Josep Guardiola, tuvo que consolar uno a uno a sus jugadores tras el pitido final. No se lo creían. El conjunto inglés vivió sus mejores minutos tras el gol de Riyad Mahrez en el 73' y tuvo varias ocasiones para sentenciar. Hubo un minuto, el 86', en el que el City rozó el gol hasta tres veces. Primero Courtois hizo una palomita a un disparo de Joao Cancelo, después Ferland Mendy salvó un balón en la misma línea de gol y el portero belga volvió a aparecer para sacar un pie extraordinario a un tiro de Jack Grealish.

"Hemos tenido el 2-0", se lamentaba Guardiola. "Después han puesto mucha gente arriba, balones al área y han encontrado los goles. En este campo nunca puedes pensar que está todo hecho porque son capaces de hacerlo. Su historia lo dice". Fue su décima visita al Bernabéu como entrenador y apenas su segunda derrota.