El juez que investiga la paliza propinada la madrugada del pasado jueves a un joven de 17 años de San Sebastián y que le provocó la muerte horas después, ha decretado el ingreso en prisión de seis de los siete detenidos acusados de haber participado presuntamente en la agresión mortal. El séptimo arrestado ha sido puesto en libertad aunque con cargos. Se trata de jóvenes de entre 18 a 25 años a los que se les acusa de haber participado en la paliza provocada tras una discusión generada, al parecer, por la disputa por un paquete de tabaco a la salida de una céntrica discoteca de la capital guipuzcoana.

Durante todo el día de ayer, y hasta última hora de la pasada noche, los detenidos prestaron declaración ante el juez quien a primera hora de esta mañana ha emitido seis autos de ingreso en prisión para los jóvenes detenidos, tal y como había solicitado la Fiscalía. Todos ellos, incluido el que ha quedado en libertad con cargos están siendo investigados por un presunto delito de homicidio.

El grave suceso se produjo en torno a las cinco de la madrugada del viernes en la calle Ingetea , en el exterior del Club Náutico de la capital guipuzcoana, y en la trifulca resultaron heridos un amigo y un hermano de la víctima. El joven de 17 años que resultó gravemente herido, al que se le provocó una hemorragia cerebral según la autopsia avanzada por Vocento, falleció horas después de ser trasladado de urgencia al hospital Donostia.

Juan Ramon Zubillaga, abogado de tres de las detenidos ha descrito como una «agresión colectiva» lo sucedido sin que las imágenes captadas por una cámara permitan «individualizar quiénes han sido los causantes de las agresiones». Ha añadido que los detenidos no han admitido sus responsabilidad en el caso.

La madre del joven fallecido, Fatima Hacine-Bacha reclamó ayer que no se culpabilice a los inmigrantes y que se eviten mensajes xenófobos en este caso en el que están presuntamente implicados jóvenes de varias nacionalidades. Solicitó que se ponga el foco en el hecho ocurrido y no en el origen de los arrestados. Lo hizo tras una concentración de repulsa por lo sucedido y que contó con la participación de representantes institucionales.

El Gobierno vasco ha expresado hoy su solidaridad con la familia del joven fallecido y ha subrayado la actitud de la madre por su mensaje «antirracista» y que ha considerado «firme, claro y serenos contra cualquier lectura racista y xenófoba de lo ocurrido». El Ejecutivo ha recordado que la Ertzaintza continúa investigando y colaborando con la justicia para esclarecer lo ocurrido.