El vecino de Molina de Segura (Murcia) herido grave en la reyerta entre tres personas ocurrida a mediodía de ayer evoluciona favorablemente en un hospital de Madrid, donde le reimplantaron una mano semiamputada, ha informado a Efe este jueves la concejal de seguridad de la población, Julia Fernández.

Este hombre, de 33 años, se encuentra detenido por un presunto delito de lesiones en el centro hospitalario, en tanto que sus agresores, de nacionalidad marroquí y nacidos en 1990 y 1998, permanecen en la comisaría de Policía Nacional acusados de una tentativa de homicidio, según fuentes policiales.

La reyerta se desencadenó alrededor de las 14,15 horas de ayer en la calle Triunfo cuando el herido grave se encontraba junto a su pareja y fue abordado por los agresores, que portaban un cuchillo de cocina de grandes dimensiones y uno de los cuales había mantenido una relación sentimental con su novia.

Amenazas de la ex pareja de su novia

Según las fuentes, el agredido había denunciado por amenazas a la ex pareja de su novia y la pelea pudo haberse iniciado al enterarse de ese hecho.

La reyerta, en plena vía pública en el centro de la población, frente a un bar, fue grabada por testigos y vecinos de los edificios aledaños y, a las escasas horas, esas imágenes corrieron por las redes sociales, lo que ha llevado a la familia a pedir esta mañana, a través del alcalde, Eliseo García, que cese la difusión de los vídeos, que contienen escenas de agresividad y violencia explícita, y «que solo están provocando dolor y sufrimiento» al herido y sus seres queridos.

«José fue operado ayer y el pronóstico es bueno, hecho que nos alegra profundamente. Su familia me da traslado de una petición que es importante que cumplamos para mostrar nuestro respeto: que se dejen de difundir imágenes que solo están provocando dolor y sufrimiento», ha dicho el alcalde en su cuenta de Twitter.

Según la concejala de seguridad, el herido está «animado» y evoluciona de forma favorable en Madrid.

La Policía Nacional ha informado, por su parte, de que el herido fue conducido en ambulancia hasta Albacete y, desde allí, trasladado en helicóptero al hospital madrileño con la mano semiamputada.

Los dos agresores resultaron con heridas de menor consideración y fueron atendidos en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, mientras que la mujer, de 30 años, fue asistida por un ataque de histeria.

Un vecino de 60 años que presenció los hechos pudo arrebatar el cuchillo en el momento en que llegaban los primeros agentes de la Policía Local, que llegaron a apuntar con sus armas para que cesara la agresión.

Karina, una vecina de la calle que presenció los hechos desde su casa, ha narrado este jueves a Efe los momentos de tensión y miedo que se vivieron ayer al presenciar numerosas personas «como acuchillaban por la espalda y en los brazos a una persona, y luego la arrastraban por el suelo. Se oían gritos de ‘dejadlo, dejadlo, que lo vais a matar…'». 

La reacción de Olona

La secretaria general de Vox y portavoz adjunta de su grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados, Macarena Olona, ha asegurado este jueves: “Si importas violencia, tienes violencia en las calles; si importas inmigración en las calles, tienes además situaciones auténticamente dramáticas desde el punto de vista humanitario».

Así se ha referido ante los medios sobre lo ocurrido este miércoles en Molina de Segura (Murcia). Olona ha asegurado que se produjo porque un “español tenía una relación con la expareja” de otro varón de origen magrebí.

Ha mantenido que esta situación “no la sufren los políticos” que practican un “buenismo progresista”, sino que quienes pagan las consecuencias son los “barrios más humildes».

Asimismo, ha asegurando que la inmigración ilegal ha originado situaciones como las que se viven en asentamientos chabolistas, en los que “por desgracia se ven a abocados a vivir porque no tienen otra alternativa, ni forma de sufragar una vida digna en España; porque no tienen papeles para trabajar”.

Una inmigración irregular que, asegura además, es “profundamente injusta” con aquellos inmigrantes “legales” que “han guardado su cola” y hacen “patria”, que ven cómo “se les adelanta por la izquierda o por la derecha” con políticas “sectarias” que, dice, mantiene la propia Junta de Andalucía, provocando un “efecto llamada”.