Una fotógrafa de bodas, bautizos y comuniones ha sido detenida por cobrar y no entregar el material a los clientes.

La Policía Nacional ha arrestado en Melilla a una fotógrafa dedicada a eventos sociales como bodas, bautizos, comuniones y cumpleaños por presunta estafa a un total de 12 clientes al supuestamente cobrarles los trabajos acordados y no entregarles finalmente las imágenes.

Según ha informado a Europa Press un portavoz de la Jefatura Superior de Melilla, en estos últimos meses tuvieron entrada ocho denuncias de víctimas de estafa por parte de una fotógrafa de eventos afincada en Melilla, «quienes le habían pagado para que les realizara un reportaje fotográfico con ocasión de celebraciones de bodas, comuniones, primer cumpleaños de una hija, etc».

La mujer, según dicha fuente, acudía al evento con su cámara una vez que había cobrado la cantidad que estipulaba, «para dilatar en el tiempo el engaño y con ello la denuncia» porque, según la investigación realizada por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), «desde el primer momento ya tenía claro que no iba a entregar el reportaje fotográfico acordado pues no hacía ningún gasto o esfuerzo en ese sentido».

Fruto de las pesquisas policiales, los agentes identificaron también a otra mujer que en ocasiones recibía el dinero de las víctimas a través de transferencias bancarias online donde sólo se requiere el número de teléfono.

Daño económico y sentimental

La UDEF, no obstante, pudo determinar que esta última mujer «actuó de buena fe, mediante engaño de la detenida, quien le dijo que estaba pasando una mala racha y que su cuenta corriente estaba intervenida». «Ni sabía que su amiga no entregaba sus trabajos, y nunca se quedaba para sí con nada de las transferencias que recibió, sino que inmediatamente le entregaba en efectivo todos los ingresos recibidos», ha detallado el portavoz policial.

Las víctimas de esta presunta estafa «nunca recibieron dicho reportaje, primero poniendo excusas y pretextos ante las legítimas exigencias de las víctimas ya pasado el tiempo acordado, y más tarde no respondiendo a las llamadas, bloqueando y cambiando de número de teléfono».

Los afectados, según ha añadido, han dado los reportajes contratados «por perdido para siempre, lo cual, además del daño económico, hay que añadir el perjuicio sentimental, al tratarse de ocasiones personales relevantes e irrepetibles».

La Jefatura de Policía tiene constancia de doce víctimas, aunque solo ocho de ellas denunciaron los hechos, a las que habría estafados un total de 3.315 euros. La investigación ha identificado a otras cuatro víctimas, pero estas no quisieron denunciar, «por lo que ese importe se queda corto».Copiar al portapapeles.