El premio Nobel de Literatura 2016 es… Bob Dylan. Sí, el mismo. Aquél que le puso nombre a los animales es el último Premio Nobel de Literatura. El jurado le ha otorgado el galardón por crear «una nueva expresión poética de la música popular americana».

Su nombramiento ha sido anunciado por Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca. Atrás ha dejado a eternos candidatos como Tim Roth o Haruki Murakami y al favorito de los entendidos que este año era el keniata Ngugi Wa Thiong’o, uno de los novelistas y pensadores más reputados de Kenia dado su constante discurso a favor del cultivo de las artes, idioma y letras en gikuyu, lengua oriunda de Kenia.

Nacido el 24 de mayo de 1941 como Robert Allen Zimermann, Bob Dylan es un músico cantante y poeta, una de las figuras de su generación más prolíficas e influyentes en la música. Optó por el nombre de Bob Dylan desde muy joven, en honor al poeta galés Dylan Thomas.

Hacía 23 años que el Nobel de Literatura no recaía en la figura de un autor norteamericano

Creció en Duluth, Minnesota (Estados Unidos) en el seno de una familia de clase media. De adolescente tocó en varias bandas desde las que se dejó seducir por el folk y el blues americano. Bebió de las obras de Woody Guthrie y de las de los principales escritores de la generación Beat.

Dylan se trasladó a Nueva York en 1961 y comenzó a actuar en clubes y cafés del Greenwich Village. Entre aquellas paredes firmó su primer primer contrato con el productor John Hammond. En la década de los años 70, cuando empezó a escribir canciones sobre temas sociales y filosóficos con un hondo fondo poético, se convirtió en uno de los artistas más influyentes de la cultura norteamericana.

Galardonado con innumerables premios por su trayectoria musical, ha sido distinguido, además, con doctorados honorarios en música por las Universidades de Princeton, New Jersey, y St. Andrews (Escocia), en 1970 y 2004 respectivamente; Orden de las Artes y las Letras de Francia en 1990; Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2007; Premio Pulitzer Special Citation en 2008, y National Medal of Arts de EE.UU. en 2009.

Hacía 23 años que el premio no recaía en un estadounidense, concretamente desde 1993, cuando la Academia Sueca decidió otorgarle el Nobel a Toni Morrison «por la fuerza visionaria y el sentido poético de su literatura en la que da vida a un aspecto esencial de la realidad estadounidense».

El galardón de Dylan llega de la mano de cierta polémica. ¿Estamos ante un músico o ante un poeta? El debate está vivo desde 2004, la primera vez que su nombre pululó por la red entre la lista de los aspirantes al Nobel. Mientras Christopher Ricks, profesor de poesía en Oxford y autor de Dylan’s vision of sin, sostiene que las letras de sus canciones lo convierten en uno de los mejores poetas de todos los tiempos; otras voces, como la de Geoffry Himes, consideran que no debería ganar el Nobel de Literatura ya que «resulta injusto juzgar sus versos musicales como poesía tanto como juzgar la prosa de García Márquez como Historia. La mayoría de la creación de Dylan ha nacido para ser escuchada no para ser leída».

Dylan sucede a Svetlana Alexiévich, la ganadora del Premio Nobel de Literatura el pasado año. La escritora y periodista bielorrusa fue galardonada por «sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y coraje en nuestro tiempo». Los otros últimos ganadores del Premio Nobel de Literatura han sido Patrick Modiano (2014, Francia), Alice Ann Munro (2013, Canadá) Mo Yan (2012, China), Tomas Tranströmer (2011, Suecia), Mario Vargas Llosa (2010, Perú, España), Herta Müller (2009, Rumanía, Alemania), Jean-Marie Gustave Le Clézio (2008, Francia, Mauricio), y Doris Lessing (2007, Reino Unido).