Maribel Verdú se hace esperar. Hubo una época en la que su nombre surgía conectado a uno de cada tres estrenos de cine español. De hecho, tiene entre sus manos dos premios Goya a la Mejor Actriz Protagonista y ha sido nominada en 10 ocasiones.

Mucho ha llovido desde que se le cruzó el personaje de Maite en 27 horas. Exactamente, 30 años, 64 películas, seis protagonistas de televisión y 13 obras de teatro. Hace un tiempo que Maribel Verdú decidió parar, dosificar sus apariciones y escoger mejor sus trabajos. La madurez le ha otorgado la calma necesaria para “elegir bien las ofertas, trabajar en una o dos películas al año y subir al escenario esporádicamente”. Ha llegado el momento del teatro. La protagonista de La buena estrella, Amantes, Siete mesas de billar francés o Blancanieves se sube al escenario de la sala Verde de los Teatros del Canal para protagonizar Invencible acompañada por Jorge Bosch, Pilar Castro y Jorge Calvo.

Basada en un texto de Torben Betts y dirigida por Daniel Veronese, Invencible es una sátira social que presenta a un matrimonio burgués que se ve obligado, por la crisis económica, a trasladarse a un barrio humilde de la periferia. La pareja decide relacionarse con sus vecinos para adaptarse a su nuevo entorno, algo que en principio parece una buena idea y que terminará como una pesadilla.

La obra llegó a las manos de Veronese después de que Maribel Verdú y Pedro Larrañaga, productor del montaje, la vieran en Londres. Maribel Verdú se sintió atraída desde el principio por el personaje de Emilia, porque «es completamente diferente a mí y a los actores nos gusta hacer personajes que no se parecen a nosotros». La actriz se mete en la piel de una mujer de extremos, obsesionada el orden y con decir la verdad por encima de todo, lo que acarrea muchos problemas, una idealista que quiere cambiar el mundo e intenta redimirse por algo terrible que le pasó, ha indicado la actriz de su personaje.

Es como estar en una montaña rusa, de repente tienes un subidón, una caída, una vuelta y te preguntas: ¿pero dónde va esto?»

El director confiesa que el texto le sedujo desde el minuto uno que cayó en sus manos. “Es difícil encontrar materiales que armen historias, he leído muchas obras de teatro que repiten esquemas de otras y cuanto más se repiten más desgastados se ven. La obra de Torben es muy simple y a la vez muy efectiva. La gente va a reír mucho y va a llorar mucho. Es como estar en una montaña rusa, de repente tienes un subidón, una caída, una vuelta y te preguntas: ¿pero dónde va esto? Pues va para un lado inesperado, pero de manera muy real y efectiva”.

Estrenada el pasado mes de septiembre en el Teatro Arriaga de Bilbao, la obra ha pasado ya por el tamiz del público. Los intérpretes coinciden en que su reacción «es alucinante», porque nadie se espera las cosas que les ocurren a estas dos parejas. “La obra narra el encuentro de dos parejas que el autor las enmarca en situaciones sociales, no diría opuestas, pero sí muy diferentes; culturalmente distantes, económicamente también. Yo me he centrado más en el aspecto humano que en el social. El aspecto social se cuenta, pero como director decidí no hacerme cargo de él porque puede llegar a crear un universo maniqueo sobre los ricos, los pobre, los cultos, los incultos… Creo que en todo lugar se encuentra gente de todo tipo, todos somos víctimas de un sistema”.

Invencible es un viaje emocional en el que los espectadores se sentirán «agradablemente engañados»

Bosch y Verdú interpretan a la pareja que cambia de domicilio debido a los «problemas económicos» que les hacen «bajar un peldaño» y vivir cerca de los «trogloditas», tal y como llaman a sus nuevos vecinos. La personalidad «honesta» del personaje de Verdú y su disposición a decir siempre la verdad provocará varias «explosiones», en palabras de la actriz. «Bajamos un escalón social y, al relacionarnos con los vecinos, se desatan conflictos e intentamos lidiar con nuestros fantasmas», matiza Jorge Bosch.

Pero «ninguno de los personajes lleva la razón», recalca Pilar Castro, que da vida a Laura, la mujer de la pareja de menor nivel cultural. Para la actriz, la obra no habla de la lucha de poder sino de «parejas que se encuentran en una crisis y de cómo intentan salir».

No hay duda que el teatro es más interesante cuantos más conflictos surjan. «No hay nada que me guste más que hacer reír, llorar y emocionar, y por esto esta obra es tan viva, porque provoca mucho y cada uno lo vive de una forma diferente».

Invencible es un viaje emocional en el que los espectadores se sentirán «agradablemente engañados», concluye Veronese.