La Historia está fascinada con sus figuras. Todas tienen ciertos puntos en común: son poderosas, magnéticas y tremendamente icónicas. La vida de las reinas, ya sea del país y de la época que sea, son más que atractivas, y la televisión lo sabe.

Por eso las productoras han inundado la parrilla con sus vidas, sus historias. Y no nos cansamos de verlas. Da igual que críen al pequeño Charles en los jardines de Buckingham Palace, o que estén a vueltas con Fernando de Aragón.

The Crown, la serie estrella del invierno en Netflix, Isabel, la tremenda reina de Castilla a la que dio vida Michelle Jenner, o la joven Victoria, que llegó al trono con 18 años. Todas han triunfado y han recogido aplausos y premios a partes iguales.

Para acompañarlas, y formar ese póker de reinas -o de damas- del que hablamos llega a Televisión Española la rivalidad que, bajo la mirada del aún real Imperio Español, mantuvieron Isabel I y María Estuardo. Ambas británicas, si bien en un momento en el que Escocia, regida por la segunda, poco tenía que ver con lo que es ahora.

The Crown

La producción de Left Bank para Netflix ha sido un tremendo éxito, como dice la carta que la plataforma envió a sus inversores con los resultados de su último trimestre fiscal.

Protagonizada por una Claire Fey que ya ha comenzado a recibir galardones -se llevó el Globo de Oro a mejor intérprete femenina-, y bien secundada por un muy rubio Matt Smith, haciendo las veces del consorte Felipe de Edimburgo, The Crown sumerge al espectador en esa realeza británica de grandes salones y opulencia ebanística.

Desde la boda entre ambos, allá por 1947, hasta la actualidad, la idea es que la serie se desarrolle a lo largo de 60 episodios -y seis temporadas- para contarnos toda la vida de la monarca inglesa.

El matrimonio protagonista, que lleva sin problemas el peso de la trama, está bien acompañado tanto por el duro Jorge VI, padre de Isabel, interpretado en los primeros capítulos por Jared Harris, como el indestructible Winston Churchill al que da vida John Lithgow. Ambos le dan enorme solidez a la serie.

Sin embargo, hay un personaje que es brillante por su sencillez: Eduardo VIII. Hermano de Jorge VI, abdicó por amor al poco de subir al trono, lo que provocó el odio de toda su familia, sobre todo a su esposa. Al personaje nos lo presenta un soberbio Alex Jennings, que también aparece en Victoria interpretando a Leopoldo de Bélgica, pariente lejano de Eduardo VIII.

Isabel

Pese a que dejó las pantallas hace ya dos años, la serie Isabel se ha quedado en la retina de todos los aficionados al género histórico.

La serie tuvo tres temporadas, ya que obviamente tiene un final cerrado pues -ojo, spoiler- Isabel I de Castilla muere en el año 1504 por una enfermedad. La primera temporada narra desde la juventud de Isabel hasta su matrimonio con Fernando de Aragón. En la segunda los Reyes Católicos conquistan Granada, implantan la Inquisición y expulsan a los judíos, mientras que la tercera, más relajada, cierra el telón con el fallecimiento de la monarca.

Michelle Jenner, a la que hemos visto en muchos registros a lo largo de su carrera, interpreta de manera brillante a la reina de Castilla. La intérprete consiguió aunar la buena opinión de la crítica con el éxito en audiencia, sobre todo en los dos primeros tramos de la producción.

La serie perdió fuelle cuando Televisión Española recortó su presupuesto, afectando así a la buena factura que había mostrado la serie. Su éxito acabó premiado con una película, La Corona Partida, que sirvió para hacer de enlace entre la vida de Isabel I de Castilla y su nieto Carlos I, al que daría vida Álvaro Cervantes.

Victoria

La Reina Victoria, que estuvo en el trono de Inglaterra desde 1837 hasta su muerte en 1901, tuvo que ocupar el trono a unos tiernos 18 años, cuando su tío, el rey Guillermo IV, falleció.

Victoria nació como una miniserie, y por ello cuenta con apenas ocho capítulos en su temporada inicial. Las buenas críticas recibidas, y el éxito de audiencia, han provocado que la creadora, Daisy Goodwin, tenga que ponerse al frente de una segunda tanda de episodios.

En la ya estrenada -comenzó en agosto y acabó en octubre- se cuentan la vida y milagros de una joven Victoria, interpretada por Jenna Coleman, desde su niñez hasta su boda con el Príncipe Alberto y el posterior nacimiento de su hija a la que también llamó Victoria.

La segunda temporada, según ha avanzado la cadena británica ITV, contará los problemas a los que se tiene que enfrentar mientras su familia sigue aumentando -tuvo nueve hijos- con el paso de los años.

En la producción destacan los cuidados escenarios, si bien no son los reales. Para representar el Castillo de Windsor los creadores de la serie tuvieron que recurrir a Carlton Towers, un palacio británico que es propiedad del actual conde de Norfolk. Por su parte, Buckingham Palace es, en realidad, Harewood House, una mansión de campo en el condado de Leeds.

Reinas en TVE

El póker de monarcas lo va a completar la dupla que forman Maria Estuardo de Escocia e Isabel I de Inglaterra. Vivieron toda su vida enfrentadas, tanto por motivos políticos como por las diferencias religiosas entre dos países en los que se imponían dos credos diferentes.

En esa época, en pleno auge español con Felipe II ocupando el trono de un Imperio inmenso, ambas tendrían que preocuparse por el choque entre ambas, además de por las relaciones con el monarca español y por una incipiente Francia.

La serie está producida por Indiana Pictures y dirigida por Manuel Carballo y José Luis Moreno. El estreno será la noche de este martes en el -tardío- prime time de Televisión Española, si bien los espectadores tendrán que disfrutar doblada puesto que se ha rodado íntegramente en inglés.

Los escenarios en los que transcurre la acción serán, una vez más, un buen aliciente para no perderse un capítulo. La trama, de la que no ha trascendido gran cosa, ha sido rodada en el Palacio de El Escorial, La Granja de San Idelfonso o el Paraninfo de la histórica Universidad de Alcalá de Henares, que fundara el Cardenal Cisneros.