La noche de los Goya puede ser para un novato en la dirección, Raúl Arévalo, nominado a Mejor director novel y su filme a Mejor película. Su Tarde para la ira apunta a ser la protagonista de la noche de los premios del cine español. El thriller, rodado en Madrid y Segovia, se disputará 11 goyas. El trabajo del actor madrileño ha sido encumbrado como una de las mejores producciones del año.

Protagonizada por Antonio de la Torre, Ruth Díaz y Luis Callejo, el filme nos lleva a la salida de Curro (de la Torre) de prisión tras ocho años encarcelado por haber cometido un robo en una joyería. Él sólo era el conductor y fue el único detenido. Deseando volver a la vida normal, con su novia y el hijo que tienen en común, todo cambia cuando se encuentra con José, un nuevo integrante en su círculo más cercano. José y Curro se meten en una cruzada de tres días en los que se generarán sentimientos de venganza.

Arévalo, que se pasó cuatro años buscando financiación para este proyecto, escribió el guión mano a mano con David Pulido. «Todos los trabajos como intérprete me los he tomado como un aprendizaje para dirigir», aseguraba al presentarla.

Tarde para la ira se rodó en seis semanas y contó con un presupuesto de 1,2 millones de euros. Una parte de la financiación ha corrido a cargo de la producto Beatriz Bodegas, que, según ha manifestado en reiteradas ocasiones, se enamoró del guión que le mando Arévalo nada más terminarlo. «Pedí un crédito personal de mucha pasta. Nos llaman subvencionados, pero no he recibido un duro de subvención», aseguró en una entrevista a El Periódico, a lo que añadió que espera cubrirlo con las taquillas internacionales.

Porque aunque la película, que se estrenó el pasado 9 de septiembre, consiguió en 20 días en las salas recaudó 913.000 euros, la taquilla española sólo ha servido para cubrir gatos. Según aseguró el propio Arévalo, en una de las entrevistas que concedió durante el rodaje, le costó mucho conseguir el dinero para poder llevarla acabo, casi cuatro años.

En el tema de los galardones , la ópera prima de Raúl Arévalo, que según él habla de «violencia enquistada y del sentimiento de venganza», llega a los Goyacon varios premios cinematográficos bajo el brazo. Arrasaron en los Feroz, llevándose el premio a Mejor Película y Mejor dirección, además de los premios a Mejores actores de reparto para Manolo Solo y Ruth Díaz. Además, la ópera prima de Raúl Arévalo, fue la gran triunfadora de la 72 edición de los Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos, en los que consiguió cinco de las 11 medallas a las que aspiraba.