Se dice que la experiencia es un grado. Cuando en la actualidad la inmensa mayoría de fabricantes de automóviles, sean generalistas o especialistas, tienen en sus catálogos varios todocamino o SUV para tener presencia en el sector del mercado de mayor crecimiento, no hay que olvidar que mucho antes de esta fiebre SUV ya existían algunas marcas con una gran tradición en la fabricación de vehículos todoterreno.

Llegado el declive de los todoterreno, estas marcas ya contaban con una rica experiencia a la hora de efectuar la transición hacia los muy demandados todocamino. Es el caso de Mitsubishi, que a diferencia de otros constructores porta en su ADN una característica que le hace jugar con una cierta ventaja, su genuina vocación 4×4 fruto de ser un fabricante con un amplio historial en el mundo de los todoterreno. Aquí es donde entra el Mitsubishi ASX.

Dentro del mercado de los SUV, la gran batalla se está desarrollando en el segmento de los compactos, una categoría en la que Mitsubishi tiene posicionado al ASX. El Mitsubishi ASX debutó en 2010, sometiéndose a un primer rediseño en 2013. Ahora, a pesar de sus seis años de vida comercial, los responsables de la firma de los tres diamantes han optado por alargarla mediante una actualización, el Mitsubishi ASX 2017.

Los cambios más profundos se centran en el frontal, que luce una nueva parrilla, nuevos paragolpes y faros para estar en sintonía con el resto de sus hermanos de marca. Un frontal diseñado siguiendo la nueva identidad visual de la marca (Dynamic Shield), en el que destacan unos elementos cromados en forma de “C” situados a ambos lados de la parrilla, visto por primera vez en el Outlander PHEV Concept S de 2014. Estos cambios van acompañados de nuevos equipamientos como, las llantas de aleación de 18 pulgadas, unos adornos en negro piano en el volante y, mecánicamente, se amplían los intervalos de mantenimiento a 20.000 km.

Como buenos conocedores de las necesidades de sus clientes, los responsables de Mitsubishi ofrecen una gama ASX muy bien estructurada, en la que no faltan mecánicas diésel y de gasolina, que acoge modelos con tracción delantera (2WD) y con tracción integral (4WD). También propone para algunas versiones el cambio automático. Además se lo ponen muy fácil al comprador a la hora de decantarse por una determinada versión, pues no le apabullan con multitud de variantes, acabados, equipamientos y motorizaciones.

En numerosas ocasiones es tal la miscelánea de elementos que se pueden pedir o combinar que el potencial comprador termina un poco confundido, sin saber muy bien qué es lo que realmente quiere o, mejor dicho, lo que necesita. Se ofrecen dos motores diésel y uno de gasolina, mientras se puede escoger entre tres niveles de equipamiento: Challenge, Motion y Kaiteki. Como resultado surge una gama compuesta por un total de ocho modelos.

Pero no hay que confundir esta facilidad con una oferta limitada en cualquier apartado o con un equipamiento escaso. Más bien, todo lo contrario. El ASX presume ante muchos de sus rivales de un rico equipamiento de serie, que incluye algunos elementos que en otros vehículos de la competencia son opcionales.

Monitorización de la presión de neumáticos, sensores traseros de aparcamiento, climatizador automático…

Un equipamiento de serie que ya resulta muy completo desde el nivel de acceso (Challenge), que alberga, entre otros componentes: airbag de rodilla para el conductor, monitorización de la presión de neumáticos, sensores traseros de aparcamiento, climatizador automático, llantas de aleación de 16 pulgadas, mandos de audio en el volante, control de crucero, encendido automático de luces, volante en cuero, sensor de lluvia, faros antiniebla y retrovisores exteriores eléctricos y calefactables.

El Motion suma elementos como, el equipo de sonido con pantalla táctil de 6,1 pulgadas, la cámara de visión trasera, las llantas de aleación de 18 pulgadas, el acceso y arranque manos libres o los retrovisores abatibles eléctricamente con intermitentes Led integrados. Para los más exigentes se reserva el acabado Kaiteki, a los que satisface con los siguientes componentes: navegador con pantalla táctil de 7 pulgadas, faros de xenon, techo panorámico de cristal, tapicería de cuero, asiento del conductor regulable eléctricamente y asientos delanteros calefactados.

Cambio manual de 6 velocidades y un consumo medio de 4,6 l/100 km

Con respecto a los propulsores, en ciclo diésel hay disponible un motor de 4 cilindros en línea con 1,6 litros de cilindrada que desarrolla 114 CV (160 DI-D). Va acoplado a un cambio manual de 6 velocidades y firma un consumo medio de 4,6 l/100 km. Entre sus virtudes destaca un silencioso funcionamiento, con ausencia de vibraciones incluso en frío.

Cierra la oferta en diésel una mecánica de 2,3 litros (150 CV), también de 4 cilindros en línea, encargada de propulsar a la versión 220 DI-D, con un consumo medio de 5,8 l/100 km. Esta versión, tope de gama, se vende exclusivamente ligada a la tracción integral (4WD), a un cambio automático de 6 marchas y al acabado Kaiteki. Cuesta 34.200 euros. Por último, en gasolina se ofrece una mecánica de 1,6 litros (117 CV) acoplada a un cambio manual de 5 relaciones, con un consumo medio de 5,7 l/100 km y que monta la variante 160 MPI.

Tanto el modelo 160 MPI como el 160 DI-D están disponibles con los tres niveles de equipamiento. Respecto a la tracción integral (4WD) se ofrece, además de en el 220 DI-D, en el diésel 160 DI-D únicamente con acabado Motion (27.050 euros). El sistema de tracción integral All Wheel Control (AWC) permite escoger entre tres modos de funcionamiento: 2WD, sólo tracción delantera para economizar combustible, 4WD, reparto de par automático entre los dos ejes aunque primando la tracción a las ruedas delanteras y 4WD Look, que envía más par al tren trasero (1,5 veces más).

Este modo 4WD Look es el adecuado para abordar alguna pendiente muy pronunciada, sortear algún obstáculo complicado o circular por terrenos muy deslizantes. Los precios de la gama oscilan entre los 21.100 euros del 160 MPI 2WD Challenge y los 34.200 euros del 220 DI-D 4WD Kaiteki automático. Pero hay que tener en cuenta que a estos precios hay que descontar 3.000 euros de la promoción, más otros 2.000 euros adicionales si se financia la compra a través de la marca, por lo que se puede disponer de un ASX desde 15.900 euros.