Hace unos años era imposible imaginarnos con las dos manos sobre el móvil, sin dejar de teclear, y dentro de un par todos nos veremos hablándole a una pantalla que nos responderá de la misma manera: a través de la voz. Las búsquedas y los mensajes por voz ya suponían en 2016 el 20% del total y en 2020 se prevé que lleguen al 50%, según Comscore. Ahora ya no escribimos en Google adónde queremos ir, se lo decimos y él nos responde hablando.

Sergio Simarro, Business & Digital Senior Manager en Servicios Digitales de KPMG en España, asegura que es una evolución natural, el resultado de haber alcanzado la madurez en el uso de internet. “Conforme tenemos más conocimiento y soltura, tendemos hacia el lenguaje natural”, asegura.

El ser humano se acomoda y tiende a hablar si el dispositivo se lo permite. “Hemos pasado de los ordenadores a los móviles y el año pasado las búsquedas a través de estos dispositivos superaron a las realizadas a través de ordenadores. Estos permiten una mayor interacción con servicios de voz y después de muchos años ya consiguen ofrecer resultados muy buenos para lo que busca el usuario”, añade.

Google penalizará a todas aquellas páginas que no dispongan de una buena experiencia en los teléfonos

Para ello, las páginas web han tenido que ponerse las pilas. De la misma manera que ahora Google penaliza a todas aquellas páginas que no dispongan de una buena experiencia en los teléfonos -“el buscador lleva dos años dando recomendaciones específicas para que las empresas adapten sus páginas a la visualización en móvil”, comenta Simarro- ya ha empezado a recomendar que se adapten a las búsquedas por voz.

“Google ha dado recursos a las empresas para que le ayuden a entender mejor de qué va su empresa. Si una compañía no es capaz de seguir la estela que marca el buscador, corres el riesgo de quedarte fuera”, asegura Simarro, que cree que la voz será lo más utilizado a medida que pasen los años. “Algunos buscadores llevan tiempo desarrollando una serie de directrices como el etiquetado semántico, que tienen como objetivo delimitar el contenido de las páginas web y facilitar su comprensión por parte del buscador”, añade.

Ahora, sobre todo, son dos sectores de la población los que más utilizan el habla para comunicarse a través de las distintas aplicaciones o para realizar cualquier tipo de búsqueda: los jóvenes y las personas mayores cuya relación con internet es corta. “Los jóvenes lo ven como una forma de ahorrar tiempo: hacen audios por Whatsapp, buscan por voz, etc. Han entrado en el mundo digital con esas condiciones. En España el 20% de las búsquedas móviles son por voz, pero en EEUU para determinados segmentos de población la tasa supera el 50%”, apunta este experto.

El 41% de las personas que utilizan la búsqueda por voz han comenzado a usar estos servicios en los últimos 6 meses”

Por otro lado, las personas mayores, que se han incorporado tarde a Internet, tienen dificultades para poder actuar con las pantallas táctiles. “Tienen manos más gruesas por trabajos mecánicos. Utilizan la voz como acceso a la información”. Algo que ratifican desde la tecnológica MindMeld, donde aseguran que “el 41% de las personas que utilizan la búsqueda por voz han comenzado a usar estos servicios en los últimos 6 meses”.

Asistentes virtuales

Teniendo en cuenta esta tendencia, no debería sorprender la creciente popularidad de los asistentes por voz que cuentan con inteligencia artificial. Esencialmente, son pequeños dispositivos que están formados por un arsenal de micrófonos y a los que el usuario les puede ordenador desde pedir una pizza a consultar el tiempo que va a hacer la próxima semana.

Los líderes en este mercado son Amazon y Google. El gigante de Seattle se ha rendido a los pies de Alexa, el nombre del asistente virtual integrado en sus modelos Echo, para dominar este mercado y en apenas dos años ya han vendido más de cinco millones de unidades. El dominador de internet, por su parte, cuenta con Google Home, que viste el flamante Assistant que también encontramos en los Pixel y en las últimas actualizaciones de Android.

Ninguno de los dos dispositivos, en cualquier caso, está disponible en España. Ni Alexa ni el Google Assistant hablan todavía español, por lo que podremos hacernos con una unidad a través de internet, pero no entenderá español ni reconocerá que está en España. Es, por lo tanto, una compra para la que el gran público aún tendrá que esperar algo de tiempo. Los más geeks podrán hacerse con uno si tienen ganas de saber el tiempo de Londres, las películas que ponen en el Soho de la capital británica o la longitud del Támesis.

Su popularidad, en cualquier caso, es innegable y responde al paulatino abandona que vamos a hacer de los teclados. La dependencia del smartphone o del ordenador se acabará con este tipo de dispositivos, a los que ahora tendrán que exprimir al máximo las grandes empresas de internet.

Pretenden asemejarse a un amigo tuyo: entenderte y, como te conoce gracias a tus patrones de navegación, ofrecerte lo que sabe que te gusta”

Con estas herramientas, la intención de los buscadores, según Simarro, “es asemejarse a un amigo tuyo: entenderte y, como te conoce gracias a tus patrones de navegación, ofrecerte lo que sabe que te gusta”. Además, los servicios por voz de las distintas aplicaciones funcionan teniendo en cuenta tu geolocalización, tus búsquedas anteriores, tu comportamiento a la hora de comprar determinados productos. De esta forma, a través de la combinación de toda la información es más fácil para ellos saber lo que quieres o necesitas en cada momento.

“Más que una ventaja, es una tendencia a la que hay que adaptarse. Las empresas deben ser capaces de que todas estas mejoras de Google se pueden aplicar a su compañía”, asegura sobre el ámbito empresarial. El consumidor buscará hablando. El teclado tiene los días contados.