Él es, quizá, el fotógrafo más emblemático de nuestro país. El hombre que habla luchando contra sí mismo y articula cada palabra con la misma fuerza que desprenden sus obras. Fue el grande de la movida, Premio Nacional en 1999, más motero que ninguno y uno de los exponentes más fuertes de PhotoEspaña.

Ahora, el festival se prepara para celebrar su 20 aniversario y lo hará con dos ediciones, la de este año y la de 2018. Para ello se han olvidado de las temáticas y le ha dado carta blanca a García-Alix para que cree el corazón del certamen, para que se cree a sí mismo. “No se trata de un comisariado oficial, sino de la elección del centro de la programación”, ha asegurado María García, directora del festival, en la presentación.

García-Alix se lo toma de la misma manera, con más pasión que profesión y por eso ha realizado una pequeña recopilación de los fotógrafos que le apasionan. Todos fruto de un primera sensación, de cómo pensó en el polémico David Nebreda nada más escuchar el proyecto y de cómo al no conseguirlo se quedó con las dos sensaciones que la obra del español le provoca. “Fue el primero que se me vino a la cabeza. Intenté ponerme en contacto con él pero fue imposible. Podíamos haber incluido su obra pero si él está vivo y no está presente me parece un poco inmoral”, ha asegurado.

Pero tras Nebreda llegaron el resto de nombres. De Paulo Nozolino a Anders Petersen o Antoine d’Agata. “Los he englobado bajo el título La exaltación del ser, una idea que gira entorno lo sublime, en su acepción más clásica de la exaltación corpórea cuando se juntan el dolor y el placer, y lo heterodoxo”, asegura, llevando a Nebreda a palabras, a adjetivos.

Así, ha generado seis muestras y un laboratorio que enseñan a Alix sin una de sus fotografías, lo muestran a través de su pasión. “Uno se reconoce en lo que ama y yo amo estos trabajos. Me siento identificado en esta pulsión que demuestran y, en el momento en que amo así algo, lo hago mío”, ha alegado. “Todos engendran una obra fuera de ortodoxias donde la emoción lo es todo. De su capacidad de transmisión y empatía toma su gran fuerza. Como un chispazo. Una corriente intensa de excitación”, añade en el texto que acompaña a la presentación de esta exposición que no recoge a ningún fotógrafo español.  “No había más espacio y no hay tantos autores de este país que traten la temática”.

Una temática que adquiere matices en cada uno de los fotógrafos que ha seleccionado. “Karlheinz Weinberger se expondrá en el Museo del Romanticisimo, el completo de ‘Café Lehmitz’ de Petersen en CentroCentro junto con la mexicana Teresa Margolles y su visión de las pistas de baila de Ciudad Juárez- Moliner, Nozolino y d’Agata en el Círculo de Bellas Artes. Cada uno en el lugar que mejor le refleja, que más se le asemeja”, añade la directora sobre el festival que este año se podrá visitar del 31 de mayo al 27 de agosto.