Quién no ha probado el placer de una siesta acompañada por uno de esos documentales que algunas cadenas emiten al mediodía? La sensación de calma que se experimenta con ese duermevela acompañado por las imágenes desconocidas de la naturaleza puede llegar a ser uno de los mejores momentos del día. Esto, que hasta el momento era sólo una percepción, hoy en día es un hecho científico. Las imágenes de los documentales de naturaleza provocan la felicidad del espectador y hacen que disminuya el estrés, el miedo, el cansancio y la ansiedad. No es por asociarlas a la siesta, está probado científicamente. De hecho esa es la conclusión a la ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley, encabezados por el profesor Dacher Keltner, después de que la BBC le encargara un estudio al experto mundial en la ciencia de las emociones.

Entre las emociones y el corazón la relación que se establece no es solo una cuestión poética, sino también científica. Gran parte de la información emocional la procesamos de forma inconsciente y afecta a nuestra manera de pensar. Y esto es lo que sucede en nuestro cerebro cuando vemos documentales de naturaleza. «Lo más sorprendente es que estos efectos son mucho mayores entre los jóvenes», desvela el profesor en una conversación telefónica con El Independiente.

Entre las emociones y el corazón la relación que se establece no es solo una cuestión poética, sino también científica

Para poner en marcha The Real Happiness Proyect, Keltner reclutó a 6.500 personas de diferentes edades procedentes de Estados Unidos, Reino Unido, Singapur, India, Sudáfrica y Australia, para que vieran algunas piezas de Planeta Tierra II, la serie documental conducida por David Attenborough que ya está disponible en el canal #0 de Movistar. “Los resultados son portentosos: estos programas de televisión tienen un impacto directo en el estado de ánimo y en el bienestar de los espectadores. Los datos confirman que con ponerse varios minutos delante de este tipo de documentales las emociones positiva prevalecían sobre las negativas. Al mismo tiempo, se alejaban sentimientos como el nerviosismo, la ansiedad, el miedo, el estrés, la ira y la fatiga”.

«He creído durante mucho tiempo que la visualización de la naturaleza en la pintura, cine y vídeo fortalece nuestro sistema nervioso. Así que, cuando la BBC me propuso llevar a cabo este estudio, me pareció una obviedad. Sin embargo, los resultados siguen siendo sorprendentes. Lo que más me sorprendió fue que estos efectos eran mucho mayores entre las personas jóvenes», explica Keltner en las conclusiones del estudio.

Para estudiar las reacciones, se usó un moderno sensor facial que captaba hasta el más mínimo cambio en la expresión, ya fuera de temor o de felicidad. “Además, les preguntábamos que sentían al ver las imágenes. Son cosas en las que no se puede mentir, puesto que los movimientos del rostro ante sensaciones como éstas son, de algún modo, involuntarios”, añade Keltner.

La neurociencia está aportando mucha información a la hora de entender el cerebro humano y sus reacciones

Para el profesor, la neurociencia está aportando mucha información a la hora de entender el cerebro humano y sus reacciones. “Está dando una explicación a temas del comportamiento que antes no se investigaban. Además de los documentales, Keltner considera que disfrutar de una buena ópera, de un buen cuadro, incluso una buena película pueden despertar un mecanismo de felicidad parecido al del estudio, “de hecho pueden ayudar a mejorar el sistema inmunológico, ya que el estrés es el mayor enemigo de la salud”.

El resultado del estudio también fue una sorpresa para la BBC. “Lo que me entusiasma de este estudio es ver cómo la serie conecta con la gente a nivel emocional. Tratamos siempre de acercar la naturaleza a nuestra audiencia y es muy gratificante que nuestro trabajo pueda generar emociones positivas que impacten en el estado de ánimo y en el bienestar”, destaca Mike Gunton, productor de la serie Planeta Tierra. Aunque lanza una advertencia: “Espero que esa valoración del mundo natural anime a la gente a amarlo y protegerlo”. Porque la naturaleza también existe fuera de nuestros televisores.