Los bolsos de Louis Vuitton son cotizadas obras de arte artesanales con los que la marca lleva más de siglo y medio siendo objeto de deseo de las consumidoras más exigentes y pudientes. Sus bolsos con diseños más clásicos pueden acompasar tu fondo de armario durante lustros sin perder un ápice de estilo. Igual de duraderos y de combinables, pero más atrevidos, son sus colecciones de bolsos asociados al arte. La última en llegar es la de Jeff Koons.

La relación con el arte de la marca viene de largo: Stephen Sprouse, Takashi Murakami, Richard Prince, Yayoi Kusama, Cindy Sherman, James Turrell, Olafur Eliasson y Daniel Buren, entre otros, han realizado para Louis Vuitton obras de arte, nuevos productos o decorados para desfiles, ampliando el papel de la casa como mecenas y «creando nuevos caminos para que el público pueda disfrutar del arte», como señalan desde la marca parisina. Esta relación culminó en 2014 con la apertura de la Fundación Louis Vuitton en París, diseñada por el arquitecto Frank Gehry.

Toque kitsch de Koons

La de Jeff Koons es la última firma que ha creado una nueva línea de bolsos y accesorios. El estadounidense aporta su toque kitsch con el que se ha convertido en una de las figuras más destacadas del arte contemporáneo. Para esta colaboración el artista ha recuperado una de sus series más famosas, Gazing Ballen la que recrea obras de Da Vinci, Tiziano, Rubens, Fragonard y Van Gogh y que se han llevado hasta algunos de los bolsos icónicos como los modelos Speedy, Keepall o Neverfull.
Además, Koons ha reconfigurado el famoso Monogram de Louis Vuitton con sus propias iniciales, un apropiacionismo tan artístico como insólito ya que la casa francesa nunca antes había permitido cambio de forma alguno en su reconocido emblema. Para hacer posibles estos bolsos desde la firma aseguran que haber «empleado la tecnología más puntera y su artesanía maestra para reproducir fielmente los cuadros sobre la lona de los bolsos».