Lo fue todo. Cantante, compositor, actor, arreglista y lo fue con el adjetivo innovador pegado a cada una de sus profesiones. David Bowie conquistó al mundo con un estilo tan peculiar como adictivo. Era la profundidad y la frivolidad cuando se acompasan. Un intelectual con el pelo de colores, la cara pintada y apretado en licra.

Fue la canción Space Oddity la que le llevó, en 1969, a las listas de grandes éxitos británicos. Y fue su alterego, Ziggy Stardust, con el que consiguió no salir de ella, incluso después de muerto. Bowie retó al género, lo redescubrió y alcanzó una cima que le había sido impensable.

El cantante David Bowie.

The Archer Station to Station Tour, 1976. © John Roberts Rowlands.

Ahora, un año y medio después de su muerte, el Museo del Diseño de Barcelona, dibuja su vida, realiza una biografía a través de 300 objetos relacionados con el cantante. Desde manuscritos de canciones, pasando por artículos de moda, fotografías, instrumentos hasta portadas de álbumes para crear la muestra David Bowie is, una retrospectiva que el comisario Geoffrey Marsh ha calificado de «experiencia audiovisual completa».

La exposición abre sus puertas este 25 de mayo y no las cierra hasta el próximo 25 de septiembre. Se trata de una producción del Victoria & Albert Museum (V&A) de Londres, que la expuso en 2013, y que ha pasado por Canadá, Australia o Japón, siendo visitada por más de un millón y medio de curiosos.

David Bowie is pretende mostrar la trayectoria del cantante a través de su arte y lo hace poniendo el foco en «la diversidad de su obra y su estrecha interacción con diversas disciplinas y modos de expresión». Según otra de las comisarias, Victoria Broackes, «no sólo era una estrella famosa, sino también un artista, un pionero de nuevos estilos de música y diseño, de vanguardia, y su muerte en 2016 envió un onda de choque, pero su importancia e influencia continua a través de su legado cultural y musical».

De ahí que no se especifique qué es Bowie, sino que el titulo de la muestra se quede abierto a las interpretaciones del público. «Lo dejamos deliberadamente abierto, porque David Bowie es muchas cosas».

David Bowie, 1973. Photograph by Masayoshi Sukita© Sukita / The David Bowie Archive.

Tantas, que los comisarios han tenido que recoger artículos de todo tipo para poder diseccionarlo. Desde sus trajes más emblemáticos hasta fotografías de Brian Duffy, Terry O’Neill y Masayoshi Sukita. Además, han querido darle una importancia mayúscula a las ilustraciones que se realizaron para sus portadas, diseñadas por Guy Peellaert y Edward Bell.

La intención es que el espectador se empape de Bowie y para ello David Bowie is también cuenta con vídeos musicales y de actuaciones en directo. Un formato que los comisarios esperan llame la atención de un público más joven, «siempre fue pionero, siempre buscó cosas nuevas puede servir de modelo de creación para las nuevas generaciones».