Más de 2.000 misivas prefilatélicas, escritas entre 1604 y 1895, y que fueron robadas por un coleccionista, entre ellas algunas de Felipe III y Felipe IV, han sido halladas por la Ertzaintza de Delitos contra el Patrimonio dentro de la Operación Gutunak, abierta desde 2011.

Fue durante ese año cuando Aránzazu Oregi, responsable del archivo de Bergara, se dio cuenta de la falta de estos documentos entre los que se encontraban cartas enviadas por estos reyes al corregidor de Palencia en 1604, al diputado general de Álava y a Diego Hurtado de Mendoza en 1625. «Se trata de ejemplares únicos e irrepetibles», ha asegurado Oregi.

Todo empezó con su denuncia en 2011, que llevó a la detención del presunto ladrón a finales de este año. Se trataba de «un experto aficionado a la filatelia acusado de sustraer documentos históricos de distintos archivos vascos», aseguran desde la consejería de seguridad del País Vasco.

Algunas de las misivas recuperadas.

Algunas de las misivas recuperadas.

«La investigación puso de manifiesto que eran varios miles los documentos, muchos de ellos de gran valor histórico, que presuntamente habrían sido sustraídos por el encausado en distintos archivos, públicos y privados, tanto de Euskadi como de otras comunidades del Estado», añaden.

Al tener esta información, los agentes se pusieron manos a la obra y, por fin, han recuperado estas misivas de «incalculable interés y valor en el mercado coleccionista». Cerca de 160 de estos documentos pertenecían a la Comunidad Autónoma Vasca y el precio pagado por ellos habría rondado los 400 euros por ejemplar, según han explicado el jefe de la sección central de la Ertzaintza de Delitos contra el Patrimonio, Koldo Olabarrieta, y el agente especialista de ese área, Iñaki Salgado, en rueda de prensa. Todavía, del deposito de Euskadi, faltarían por recuperar otras 651 cartas.

Los representantes de la Ertzaintza han señalado que el arresto del responsable «no fue difícil ya que existían grabaciones», pero al analizar las cartas incautadas fueron conscientes de que la operación tenía una trascendencia mayor, ya que las sustracciones podrían haberse llevado a cabo desde 2007. El destino de los documentos era el mercado del coleccionismo o, si no, pasaban a pertenecer al propio autor de los robos.

El patrimonio documental sustraído por el arrestado podría ser mucho mayor»

«Tras clasificar los datos y los documentos obtenidos a raíz del arresto y analizarlos conjuntamente con expertos en patrimonio histórico del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, se desveló que los hechos tenían una trascendencia mucho mayor de la inicialmente prevista y que el patrimonio documental sustraído por el arrestado podría ser mucho mayor», aseguran desde la consejería. Las misivas que todavía no han sido recuperadas están digitalizadas y las imágenes han sido enviadas a otras policías de ámbito internacional, así como a asociaciones de aficionados a la prefilatelia para que, en caso de que sean detectadas en una subasta o en una feria, den cuenta a las autoridades.

Aunque el experto fue detenido a finales de 2011 y posteriormente juzgado por hurto, las investigaciones se extendieron durante los años posteriores y el Departamento vasco de Seguridad no ha dado cuenta de ellas hasta hoy en el marco de los cursos de verano de la Universidad del País Vasco.