Me sentí sorprendido y sobrecogido con el resultado del Brexit. Como familia somos europeos, a pesar de lo que las elecciones y los referéndums puedan indicar. Creo en el trabajo en equipo». Así de tajante se ha mostrado Norman Foster respecto a la situación que vive Cataluña tras el desafío independentista en la presentación de la exposición Futuros comunes, que alberga la Fundación Telefónica hasta el 4 de febrero. El arquitecto ha destacado que su trayectoria y sus ideas sobre la arquitectura se convierten en la respuesta a todo lo que está ocurriendo. «Y desde luego no es precisamente del estilo del Brexit».

La exposición, organizada en colaboración con la Norman Foster Foundation, pulula por la faceta más social de la obra de Foster a través de más de 30 maquetas, 160 dibujos y varios audiovisuales.

Norman Foster ha sido y es un visionario. Su obra se presenta en esta exposición como un diálogo entre tradición y modernidad. La muestra rezuma sensibilidad social, destaca su preocupación por la sostenibilidad y la vida en las ciudades, el papel de la innovación y la tecnología.

La obra de Norman Foster se presenta en esta exposición como un diálogo entre tradición y modernidad

El diálogo entre presente y futuro se documenta en la exposición a través de los 12 proyectos recientes del responsable del metro de Bilbao que se enfrentan a propuestas anteriores en las que cuando nadie se preocupaba por la ecología y el paisaje, él ya pensaba edificios sostenibles. Impresiona ver el proyecto de La Gomera, firmado en 1975 en el que toda la preocupación era sacar lo mejor del espacio. «Con el sol, el viento y la humedad, el proyecto era absolutamente sostenible». La Gomera no vio la luz, pero su esencia aparece en Masdar City donde reinterpreta de forma contemporánea las estrategias medioambientales y los patrones propios de los asentamientos tradicionales árabes. “Un proyecto potente, que está en marcha y goza de buena salud”.

Entrar en el universo Foster es como poner un pie en el futuro. Contrastando sus creaciones pasadas y presentes, esta exposición pone el foco también en la reciente sede de la compañía Bloomberg en la City londinense y la que construyó para Willis Faber & Dumas hace 40 años; o la nueva Casa de Gobierno en Buenos Aires con el renovador Sainsbury Centre. El óxido del tiempo no ha desgastado sus primeras apuestas arquitectónicas que se complementan a la perfección con sus apuestas del siglo XXI.

La idea de cerrar el tráfico en la Gran Vía es excelente, pero la materialización plantea algunas dudas»

Enamorado de las ciudades y convencido de que el futuro está en ellas, se ha atrevido a valorar la última apuesta del Ayuntamiento de Madrid respecto a cerrar al tráfico la Gran Vía de Madrid. «El principio es excelente, pero la materialización platea algunas dudas. Si se hace habrá que hacerlo bien». Foster ha criticado la forma temporal de separar a los peatones de los coches a través de «barricadas que resultan del todo hostiles».

Foster defiende la investigación tecnológica porque, ante todo, permite mejorar la calidad de vida de las personas. Si la tecnología va a cambiar la vida de alguien en aspectos como la salubridad del agua o en la obtención de energías alternativas, estoy totalmente a favor. Cuando gran parte de la población del mundo no puede utilizar la luz o no cuenta con agua, se crea un fuerte vínculo respecto a la esperanza de vida. Estos son los problemas que los profesionales deberíamos solventar. No pretendo tener las respuestas, pero creo que deberíamos ir en ese camino. Soy un optimista de corazón”.

En una línea parecida,  Foster considera que los arquitectos deben mantener cierto vínculo con las autoridades. «Los arquitectos carecemos de poder, no somos promotores, no somos políticos  pero deberíamos involucrarnos como abogados de los proyectos. Cuando quise hacer el primer puente peatonal en Londres me dijeron que iba a ser imposible. Si yo no me hubiera esforzado en este proyecto no se hubiera hecho. Los verdaderamente impulsores de los proyectos son los políticos. Aquellos que ejercemos nuestra facultad de diseñar debemos implicarnos en la vida política», concluye.