Resumir la historia de Londres en un libro es una tarea que se antoja ardua y complicada. La ciudad no aparece hasta después de la conquista romana. Su historia abarca más de dos milenios y está trufada de momentos turbulentos. Como todas las grandes ciudades, ha vivido épocas de apogeo y otra de decadencia (plagas apocalípticas, el Gran Incendio de 1666, el Blitz de la II Guerra Mundial). Ciudad ejemplar, Londres ha sido capaz de de recomponerse y seguir adelante incluso de los peores momentos. ¿Lo mejor de Londres? Su capacidad de reinventarse continuamente.

Cuando viajamos a Londres no vemos la ciudad viva y palpitante en la que se ha convertido hoy”

“Me pregunto por qué conocemos tan mal una ciudad que nos es tan cercana, una ciudad que tiene una lengua que, mal o bien, chapurreamos todos. En España tenemos un cliché generalizado de las cosas que hay que ver cuando visitas la capital del Reino Unido, siempre vamos a los mismos lugares, sin darnos cuenta de que han perdido sus cualidades originales. Cuando viajamos a Londres no vemos la ciudad viva y palpitante en la que se ha convertido hoy”, explica Miguel Aguiló autor de La pragmática construcción de Londres, un trabajo que forma parte de la la colección de libros de grandes ciudades de ACS en la que ya se han publicado cuatro monográficos sobre Madrid, Nueva York, Berlín y Sidney.

Londres

Londres es una ciudad con una vitalidad tremendamente atractiva.

La ciudad surgió alrededor del Támesis, se fundó al Norte y se extendió hacia el Sur. Posteriormente, Regent Street la calle comercial de Londres que fue diseñada por el arquitecto John Nash como parte de la ruta ceremonial desde la residencia del regente hasta Regent’s Park, dividió la ciudad entre Este y Oeste. La nueva calle, creada en 1811, convirtió la zona Oeste de la ciudad en el área más rica de la capital, el lugar donde se asentaron las clases acomodadas y las grandes zonas comerciales; desterrando los barrios marginados y el puerto en el Este. “La ciudad ha cambiado muchísimo, pero seguimos visitando las mismas zonas. Londres es algo más que Chelsea, Piccadilly… Si te mueves por la zona del Este te das cuenta que la ciudad ha pegado un cambiazo tremendo. Es una ciudad con una vitalidad muy atractiva. No sé qué pasará con el Brexit, qué efecto tendrá, pero en este momento Londres es divertido en el Este y aburrido en el Oeste”, confiesa este ingeniero de Caminos, licenciado en Económicas y amante de la Historia, la Cultura y la Arquitectura.

Acotar fechas

El primer escollo que tuvo que solventar Aguiló fue acotar las fechas desde donde empezar a estudiar la ciudad. Decidió que la fecha más adecuada era 1848. “Londres ha sido escrita miles de veces. Como ciudad antigua, extensa y populosa, ha sido motivo y excusa para poesía, drama, relato y ensayo. Cualquier período de su historia, cualquier lugar de su geografía y cualquiera de sus personajes ha sido mirado, analizado y descrito desde variadas perspectivas, luego contadas, dibujadas o fotografiadas en miles de libros. Siempre es arbitrario elegir un comienzo, pero este libro debe empezar exactamente en 1848. Pocos años antes o después, ocurrieron muchas cosas en Londres, a menudo tomadas como referencia cronológica de grandes cambios en la ciudad y el país. Y en ese año concreto tampoco ocurrió algo tan importante como para elegir un único acontecimiento y oscurecer los demás”.

Miguel Aguiló ha dividido el libro en capítulos. El primero lo ha dedicado al Ferrocarril. Corrían los años de la Revolución Industrial, aquella que en Londres terminó por convertirse en la Revolución tecnológica. “Una revolución que sólo podía ocurrir allí, por los intereses que manejaban. Todo empezó con vistas a la Exposición de 1851. Crearon una estructura de transportes de la ciudad que ha durado hasta hoy en días. Se hizo y se ha seguido haciendo muy bien”, explica. “Cualquier CEO de cualquier empresa presume de llegar a la City en metro, están muy orgullosos de ello”, añade.

Otra parte importante del libro está dedicada al Támesis, no en vano el río fue el origen de la ciudad

Otra parte importante del libro está dedicada al Támesis, no en vano el río fue el origen de la ciudad. “El río ha sido la vía de entrada la riqueza de la ciudad, además también fue una vía de comunicación dentro de la propia ciudad. El Támesis era borde y frontera entre el Norte y el Sur. Además su ribera fue el único lugar donde construir casas grandes porque había espacio. Por el río les ha entrado su poder imperial, añade.

El tercer bloque del libro se lo ha dedicado Miguel Aguiló a la ciudad. El viejo Londres es una ciudad angosta. “El urbanismo ha sido siempre su punto débil. La cuestión pendiente de la ciudad son sus calles estrechas que siempre están atascadas incluso para el peatón”.

En autor cierra el libro con una visión del Londres actual, de la ciudad global en que se ha convertido. “El mundo está pendiente de la ciudad. En sus oficinas se gestionan los grandes negocios del mundo, está presente en el mundo entero”.

Cuando empezó a trabajar sobre el libro, Aguiló redescubrió un Londres fascinante. “Creo que he sido capaz de reflejarlo, estoy contento con el resultado”, concluye.


Este contenido ha sido elaborado con la colaboración de ACS