Rodeada por los restos de los foros romanos, la columna de Trajano es uno de los monumentos más fotografiados y menos apreciados de Roma. Ha sido comparado a un cómic o a una película. Sin embargo la definición más correcta sería la de reportaje de guerra. Cuenta la historia de la campaña militar del emperador Trajano para la ampliación de las fronteras del imperio al este de Europa, uno de los muchos episodios del siempre beligerante imperio romano.



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Vista de los foros de Trajano con la columna en el fondo

Vista de los foros de Trajano con la columna en el fondo WIKICOMMONS

Trajano fue el primer emperador que no nació en Roma y también el primero de origen hispánico. Su familia hizo fortuna en Itálica, asentamiento romano cerca de Sevilla. Ahí nació Trajano en el 53 d.C. Como explica la  historiadora inglesa Mary Beard, nadie como él supo rentabilizar el máximo impacto propagandístico en la mínima cantidad de superficie posible.  Así describe la impresión que produjo la columna en la mentalidad de la época en su famoso libro S.P.Q.R.

Con una altura de 40 metros, está enteramente envuelta por un friso espiral que la rodea 23 veces. Reproduce los acontecimientos de cuatro años de guerra en la provincia de la Dacia (desde el 102 d.C. hasta el 106 d.C). Sin embargo las escenas de combates son una minoría. Como todo buen relato, está centrado en la vida de los soldados, las marchas, los aprovisionamientos y sobre todo en la figura del emperador, homenajeado tanto por los suyos como por los vencidos. Los dacios, entonces habitantes de la que ahora es Rumanía, están representados con sus trajes, sus tradiciones y su jefe militar, Decébalo. Hay todo tipo de escenas, incluso de contenido violento como incendios de aldea enemigas, degollamientos, súplicas.

Descifrar la columna

Boceto de la columna de Trajano donde aparece el puente de Apolodoro sobre el Danubio

Boceto de la columna de Trajano donde aparece el puente de Apolodoro sobre el Danubio WIKICOMMONS

La columna es obra de Apolodoro de Damasco, ingeniero de confianza del emperador y uno de los pocos profesionales de la antigüedad cuyo nombre ha sobrevivido. “No hay que exagerar con las comparaciones con la modernidad pero es cierto que la columna trajana representa una narración por fotogramas”, cuenta a El Independiente la directora del Museo de los Mercados de Trajano, Lucrezia Ungaro. Los que parece un rollo ininterrumpido está dividido en realidad en 113 escenas, separadas entre ellas por un árboles, vallas, ribetes… En cada una se mezclan tres o cuatro episodios, pero siempre según un orden lógico y con una finalidad precisa.

Hoy la columna es un libro mudo y no solo porque han pasado casi 20 siglos. Fue construida como parte del foro construido por Trajano en el siglo II. La guerra en Dacia no se leía dando vueltas alrededor de la columna sino en vertical. Desde las plantas superiores del foro, con la mirada se podían recorrer fácilmente las escenas centrales. Aunque los arqueólogos han identificado cuatro puntos de vista privilegiados, las escenas se pueden leer desde cualquier ángulo del quese mire la columna.

La conquista de Dacia, la actual Rumanía, ha sido marcada como la máxima expansión del imperio romano a oriente

Sin embargo no fue hasta la mitad del siglo XIX cuando la columna empezó a ser estudiada en detalle, cuando en 1861, el emperador francés Napoleón III ordenó que se hicieran moldes. Las reproducciones aún se conservan en el Museo de la Civilización Romana de la capital italiana. Seis han sido trasladadas a los Mercados de Trajano, adyacentes a la columna, para la exposición Trajano. Construir el imperio, crear Europa.

En uno de los moldes se puede ver la construcción del primer puente sobre el Danubio. “Fue una gran obra de ingeniería, también obra de Apolodoro, enteramente en madera. Fue al mismo tiempo el símbolo de la expansión al este del imperio y la primera vez que Oriente y Occidente estaban conectados”, explica Ungaro.

Trajano, emperador diferente

Mapa del imperio romano al tiempo de Trajano (117 a.C.)

Mapa del imperio romano al tiempo de Trajano (117 a.C.). WIKICOMMONS | EI

Han pasado 1900 años de la muerte de Trajano. Buscar los paralelismos entre la Europa del mundo romano y la de hoy, situar la Roma de Trajano en la base de la actual Unión Europa. Son el objetivo de esta exposición centrada en la figura de un emperador «diferente». Trajano se convirtió en emperador en el 98 d.C., cuando se encontraba al mando del ejército en Renania. Sin embargo regresó a Roma sólo dos años después cuando terminó la campaña militar. “Llevó consigo una manera diferente de ser emperador. Su mando se extendía sobre más de cinco millones de kilómetros cuadrados: desde las costas de Portugal al Golfo Pérsico, incluyendo el norte de África y Europa septentrional. Tenía una visión de unidad del territorio que ha llegado hasta la Europa de hoy”, explica la directora de los Mercados de Trajano subrayando la poderosa inversión en infraestructuras, puentes, carreteras y acueductos. Algunas de ellas, como el puente de Alcántara o el acueducto de Mérida, siguen todavía en pie. Del Museo de Mérida proceden algunos de los restos arqueológicos que se muestran en esta exposición.

Trajano era un emperador constantemente preocupado en hacer viable y funcional el imperio

La época de Trajano es recordada como una de las más prosperas en la historia del imperio romano. A él se debe también la consolidación de un primitivo estado de bienestar que llegó de la mano de las mujeres. En opinión de Ungaro, fueron un modelo de primeras damas. La esposa y la hermana de Trajano estaban implicadas directamente en la gestión de la administración. Su hija y su nieta fueron empresarias – poseían una fábrica de ladrillos – y establecieron la institutio alimentaria, una especie de banco ético que invertía sus ganancias en la educación de los huérfanos.

Trajano era un emperador constantemente preocupado en hacer viable y funcional el imperio. Expandir las infraestructuras era necesario para aumentar las conexiones, los comercios y las relaciones entre las poblaciones de un territorio enormemente vasto. “Trajano nos ha ordenado ser felices y lo seremos”, el escritor Plinio el Joven resumía así el pensamiento político del primer emperador hispano.