Tan lejos como hasta mitad del siglo pasado hay que remontarse para retroceder hasta el tiempo en el que el rock n roll era considerado ‘verdaderamente’ peligroso. Juvenil, contracultural, agitador, impúdico e indómito. Ese selvático inicio se amplió rápidamente incluyendo el sexo y las drogas en la ecuación, dando como resultado una escandalosa imagen, disoluta y hedonista, aparentemente vacía de espiritualidad.

Los sectores más conservadores lo veían como el gran enemigo a batir, por lo que optaron por defenderse atacando con apocalípticas acusaciones de satanismo contra ilustres del género como The Beatles, Rolling Stones o Led Zeppelin. Parecía imposible que esa música del diablo pudiera ser vehículo para cualquier tipo de religiosidad, pero ahí estaban Elvis Presley y Johnny Cash, por ejemplo, para aportar su visión desde géneros relativamente cercanos como el góspel o el country.

Porque en realidad, al contrario de lo que los defensores de la moral creían ver, el rock n roll pronto diversificó sus temáticas. Y así, más allá de las fiestas y los amoríos de la adolescencia, con su mayoría de edad comenzó a hablar de temas mucho más trascendentales, existenciales, fervorosos y místicos. En ocasiones de manera expresa y en otras con un lenguaje más críptico.

Dejando de lado la etiqueta concreta de ‘rock cristiano’, que cuenta con especial predicamento en América, aquí van algunos otros casos, de nombres conocidos por más o menos todos, en los que la religión y el rock se unieron para lanzar un mensaje al mundo.

STRYPER

Los californianos Stryper tomaron su nombre del pasaje bíblico de Isaías 53:5 y, tras su fundación en 1983, rápidamente se convirtieron en la primera banda de rock cristiana que entró en las listas comerciales de mainstream. Pioneros del metal cristiano’, fueron teloneros de Bon Jovi y tuvieron varios éxitos en los ochenta en la MTV, tales como Calling on you, Free y, sobre todo, Honestly, con el que llegaron al puesto 23 en Estados Unidos. Se separaron en 1993 pero regresaron diez años después y desde entonces siguen en activo como clásicos del hard rock, siempre en ruta. Tanto es así que en julio tocarán en el Rock Fest de Barcelona compartiendo cartel con Ozzy Osbourne, Kiss, Helloween, Judas Priest, Scorpions y Megadeth.

https://www.youtube.com/watch?v=_QHqqU-Vtvs

MEGADETH

Ya que mencionamos a Megadeth, no podemos dejar de recordar la conversión cristiana de su líder, Dave Mustaine, allá por 2002. Desde entonces, ha hablado abiertamente de sus creencias, también plasmadas en composiciones como Shadow of deth, del álbum The system has failed (2004), cuya letra es el salmo 23 de la Biblia. Y la verdad es que resulta impactante escuchar eso de «The Lord is my shepherd; I shall not want» («El Señor es mi pastor, nada me falta») con pesadas guitarras metaleras. Por si fuera poco, el bajista del grupo, David Ellefson, es desde hace unos meses pastor luterano.

ELVIS PRESLEY

Elvis era, es y será el Rey del Rock, pero se sentía muy cercano a otros géneros más espirituales y, en su momento, tradicionales. Lector habitual de la Biblia, publicó en vida tres discos de góspel: His hand in mine (1960), How great thou art (1967) y He touched me (1972). De esta faceta del estadounidense destaca Cyring in the Chapel, grabado originalmente para His hand in mine, pero descartado y guardado hasta su lanzamiento como single en 1965. Tuvo tal éxito que terminó entrando en el repertorio de How great thou art, con versos como: «Me viste llorando en la capilla, las lágrimas que derramé fueron lágrimas de alegría. Sé el significado de la satisfacción, estoy feliz con el Señor». La canción, por cierto, es obra de Artie Glenn, cuyo hijo Darrell la grabó por primera vez en 1953.

JOHNNY CASH

El country es seguramente el único género capaz de ‘hacer sombra’ al góspel en religiosidad y misticismo. Cantar a Jesucristo y al Señor es algo bastante trillado en la música tradicional norteamericana, con momentos cumbres como esa fusión propiciada por El hombre de negro, Johnny Cash, en su disco The gospel road (1973). El álbum 45 de su carrera, cuarto de góspel, es un trabajo doble que hace de banda sonora a una película del mismo título que cuenta la historia de la vida de Jesús. Con predominio del recitado, participan también Kris Kristofferson, Rita Coolidge y June Carter, entre otros. Los títulos de algunas de las canciones son clarividentes del contenido: Jesus early years, John the Baptist, Jesus announces his divinity, Jesus first miracle o He is risen.

https://www.youtube.com/watch?v=hDftkH9AZP8

CARRIE UNDERWOOD

La cantante comenzó su carrera con un primer single country-cristiano que recogía lo mejor de la devota tradición estadounidense, dándole un toquecito pop para convertirlo en un gran éxito en Billboard. Hablamos de Jesus, take the wheel (2005), cuya letra cuenta la historia de una mujer algo libertina que pierde el control de su coche en un carretera helada y, mientras grita de pánico, reza a Jesús para que le ayude. Cuando el coche se detiene en el arcén sin desperfecto alguno, ella mira a su bebé que va en la parte de atrás y decide que sea Jesús quien a partir de ese momento conduzca su vida. Una metáfora tan válida y potente como otra cualquiera.

JOAN OSBORNE

Otro gran éxito de temática cristiana que rompió las barreras de la popularidad mavisa fue One of us (1995) de Joan Osborne -compuesta por Eric Bazilian-, cantautora estadounidense recordada casi exclusivamente por esta canción en la que invita al oyente a reflexionar sobre cómo es su relación con Dios. Una de las canciones más populares de la década de los noventa en todo el mundo gracias a un estribillo tan pegadizo como casi diríase que beato: «What if God was one of us? Just a slob like one of us, Just a stranger on the bus tryin’ to make his way home

BRUCE SPRINGSTEEN

Educado en el catolicismo, Bruce Springsteen renegó durante un tiempo, pero en su autobiografía Born to Run (2016) admite su reconciliación con la Iglesia porque «un católico lo es para siempre». Muchas de las historias de amor, superación y redención que narra en sus canciones, de hecho, tienen conexiones con la Biblia y la espiritualidad.

Se pueden entender como tales Land of hope and dreams o The promise land, pero la más explícita es Jesus was an only son, de su disco acústico de 2005 Devils & Dust, en la que canta: «En el jardín de Getsemaní, Él oró por la vida que nunca vivió. Suplicó a su Padre Celestial para eliminar la copa de la muerte de sus labios».

https://www.youtube.com/watch?v=mPrFlbitSro

U2

La religión es una constante en la discografía de U2 desde tiempos pretéritos, cuando el vocalista Bono quiso dejar el grupo por sus creencias a principios de los ochenta. En su álbum October (1981) ya había un tema llamado Gloria, pero en War (1983) encontramos otro titulado 40, inspirado en el Salmo 40 del Libro de David.

Pero hay más, pues en 1987 se acercaron al góspel en esa plegaria que es I still haven’t found what I’m looking for. Después, en 1991, Bono ideó en Until the end of the world una conversación ficticia sobre la última cena entre Jesucristo y Judas desde el punto de vista de este último: «La última vez que nos encontramos fue en una habitación oscura. Estábamos tan cerca el uno del otro como una novia y un novio. Comimos la comida, bebimos el vino. Todo el mundo lo pasaba bien, excepto tu. Tu estabas hablando sobre el fin del mundo. Cogí el dinero, frustré tu trago. Añoras demasiado aquellos días si te pones a pensar».

Interminable puede ser el repaso a la obra de los irlandeses relacionada con la religión, pues incluso tienen una canción titulada Yaweh (2005), pero otra muy reveladora es Wake up, dead man (1997), en la que Bono canta: «Jesús, estoy esperando aquí, jefe. Sé que nos estás mirando, pero quizás tus manos no están libres. Tu padre, él hizo el mundo en siete días. Él está a cargo del cielo. ¿Dirás una palabra allí por mí?»

LENNY KRAVITZ

«El hijo de Dios está en nuestra cara ofreciéndonos gracia eterna. Si lo quieres tienes que creer. Porque ser libre es un estado de la mente. Un día nosotros dejaremos todo esto atrás. Simplemente pon tu fe en Dios y un día lo verás. Si lo quieres lo tienes», canta el neoyorkino en Believe, uno de los temas de su disco de 1993, Are you gonna go my way?

La canción que da título a todo ese álbum, además, versa sobre Jesucristo y pregunta al oyente si está dispuesto a seguirle o no con ese grito de guerra que es precisamente Are you gonna go my way? y en el que la letra dice cosas como: «Nací hace mucho, soy el elegido, ese soy yo, he venido a salvar el día». Lenny Kravitz tiene incluso un disco, Baptism (2004), en el que predominan claramente las reflexiones sobre sus creencias.

BOB DYLAN

No es que el Premio Nobel de Literatura tenga canciones cristianas, es que tiene un período muy marcado de su vida en el que se entregó a su fe. Algo que no se tradujo en éxito creativo, pues los tres discos que editó durante su período cristiano son de los más olvidados y olvidables de su extensa a la par que notable obra.

Hablamos de Slow train coming (1979), Saved (1980) y Shot of Love (1981), tres álbumes que desconcertaron a sus seguidores con composiciones como Every grain of sand, perteneciente a este último y en la que Dylan, judío de nacimiento (terminaría volviendo a ese redil inicial) incluyó referencias al Génesis a través de las historias de Caín y Abraham. El hecho de que en los recitales de aquellos años se dedicara a predicar la Biblia tampoco ayudó a que sus fans le cogieran el punto.

SWITCHFOOT

Otro caso de banda cristiana que ha conseguido mantenerse con éxito durante más de veinte años desde su fundación en 1996 en San Diego. Ganadores del Grammy en la categoría Mejor Álbum Gospel Rock por su Hello Hurricane en el 2011, consiguieron gran éxito en 2004 con el sencillo Dare you to move, en el que reflexionan sobre la necesidad de ayuda en los momentos en los que todo parece salir mal: «Tal vez la redención tiene historias que contar. Tal vez el perdón está justo donde te caíste. ¿Dónde puedes correr para escapar de ti mismo? ¿Dónde vas a ir? La salvación está aquí».

ARGENT – PETRA – KISS

La banda británica de rock Argent convirtió en 1973 en clásico el tema God gave rock n roll to you, escrito por Russ Ballard. Con los años se convirtió en un himno gracias también a la versión del famoso grupo cristiano Petra en 1977, con ligera variación en las letras para darle aún más mensaje religioso. Incluso Kiss terminaron haciéndola suya en 1991 con el título de God Gave Rock ‘N’ Roll to You II.

«If you love the sound, then don’t forget the source. You can turn around, you can change your course, ‘cause it’s never too late to change your mind. You can love the rock and let Him free your soul. Or you can let the old man take his toll. It’s never too late to change your mind» (Si te gusta el sonido, entonces no olvides su origen. Puedes dar la vuelta, puedes cambiar tu curso, porque nunca es demasiado tarde para cambiar de opinión. Puedes amar el rock y dejar que Él libere tu alma. O puede dejar que el viejo le pase factura. Nunca es demasiado tarde para cambiar de opinión), dice la versión de Petra.

ZZ TOP

Aparte de contener su gran clásico La grange, el tercer disco de ZZ Top, Tres hombres (1973), es recordado por Jesus just left Chicago, una especie de cuento en la que el hijo de Dios protagoniza un ‘road trip’ por Estados Unidos, pasando desde la capital de Illinois hasta California, pasando por Nueva Orleans.

«Took a jump through Mississippi, well, muddy water turned to wine. Took a jump through Mississippi. Then out to California through the forests and the pines. Ah, take me with you, Jesus. You might not see him in person but he’ll see you just the same. You might not see him in person but he’ll see you just the same. You don’t have to worry ‘cause takin’ care of business is his name», plantea la letra del tema.

MAGO DE OZ

La banda madrileña de heavy metal subió varios peldaños en su popularidad con su segundo disco, Jesús de Chamberí (1996), una original ópera rock conceptual en la que narran la segunda llegada de Jesucristo, que tiene lugar en el famoso distrito madrileño a finales del siglo XX. O sea, un Jesucristo Superstar castizo y actualizado, con cierto punto socarrón, a través de canciones como Hasta que tu muerte nos separe, Domingo de gramos, El cantar de la luna oscura, Judas o La última cena.

El álbum concluye con los versos de El fin del camino: «Padre, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué siempre haces tu voluntad? Es tan cómodo el haberme enviado y dirigir desde tu pedestal. ¿Quién me vende un alma y me presta esperanza? Pues es el fin del camino y no se adonde ir…»

JESUCRISTO SUPERSTAR

Y ya que hemos mencionado al musical rockero por excelencia sobre Jesús, no podemos por menos que recordar tan magna obra con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice, que primero surgió como álbum conceptual en 1970 y un año después dio el salto a los escenarios de Broadway. Muchos grandes cantantes han interpretado el papel de Jesucristo a lo largo de los años, como Ian Gillan (Deep Purple) en su versión original, Ted Neeley en la película de 1973 y Camilo Sesto en su aplaudida adaptación al castellano en 1975, en la que Teddy Bautista ejercía de Judas. Incluso en la actualidad John Legend y Alice Cooper (otro rockero converso) están preparando una nueva versión.

Pero este Getsemani interpretado con emoción desmedida por el cantante español es el epílogo perfecto, no sin antes al menos mencionar a otros populares grupos con temática cristiana en sus letras, como P.O.D., Collective Soul, Creed, 12 Stone, Lifehouse, Mumford and Sons, Belle & Sebastian, Evanescence… Todos ellos alucinarían con el desparrame vocal de Camilo Sesto en el papel de su vida.