Para una generación, la vida tenía un botón de marcha atrás y rectificación. A Paco Costas (Bueu, 1931 – Madrid, 2018) y al realizador Fernando Navarrete se les ocurrió en 1978 usar la moviola del fútbol para montar accidentes de tráfico en televisión. Nació La Segunda Oportunidad, el primer programa de televisión de seguridad vial. Sin duda, la obra por la que será recordado Francisco Costas Verdes, fallecido este 11 de julio de 2018. Por las fechas, estética televisiva e impacto en la sociedad, podría considerarse como el Félix Rodríguez de la Fuente de la carretera de finales de los setenta y ochenta.

Un Daimler se estrella contra una descomunal piedra que está en plena N-403. Así arrancaba La segunda oportunidad (TVE, 1978-79). Costas y Navarrete rodaban desde distintos ángulos tremendos impactos de vehículos, autobuses despeñados, coches hundidos en el mar, motos ardiendo… un alarde de efectos especiales para concienciar sobre la seguridad vial. Bajo una premisa: sólo en el cine se puede dar marcha atrás. Aquí recordamos la trayectoria del veterano periodista de motor que empezó en la tele y terminó, hasta el último momento, como youtuber. | Vídeo: M. Viciosa

 


Este divulgador siguió en activo hasta que la enfermedad lo alejó de las cámaras, en este caso, de YouTube. Siguió publicando puntualmente es su canal, haciendo análisis de vehículos y tecnologías. Él, de hecho, empezó como mecánico e industrial de automoción. También fue piloto de pruebas aunque le encantaba escribir de motor. Lo hizo en diarios (como El País, Nuevo Diario o Pueblo) y revistas, aunque a primeros de los setenta, en una España recién motorizada, los accidentes mortales estaban disparados. TVE pone en marcha, de su mano, Cuatro Tiempos, pero la concienciación en seguridad vial pasa a ser la prioridad. La Segunda oportunidad apenas tuvo dos temporadas cargadas de efectos especiales y rodajes cinematográficos. Pero se repuso las veces suficientes como para que al menos dos generaciones fueran testigo del coche bajo el agua o la piedra.

El ayudante de efectos especiales era Reyes Abades

“Fue un hombre distinto al resto de los mortales”, glosa para El Independiente Fernando Navarrete, actual videpresidente de la Academia de TV. “Desde pequeño había hecho lo posible por ganarse la vida e innovar”, asegura quien fue su amigo en relación a sus últimos trabajos como youtuber. “Hasta su muerte, buscó nuevas maneras de llegar al público, desde la seguridad vial hasta la polémica política”.

Es en la primera de las facetas donde Costas fue pionero. “El impacto de La segunda oportunidad fue enorme. El primer año tras su emisión cayeron las víctimas mortales en la carretera”.

El programa en que Stevie Wonder contó su accidente

En Así fue,así lo cuenta, arrancó a varios famosos sus testimonios de accidentes al volante. Para la memoria, el accidente de Stevie Wonder de 1973, que lo mantuvo en coma y que fue causado por un conductor borracho. Después llegaría el famoso si bebes no conduzcas de la DGT, campaña protagonizada por el cantante de Míchigan.

En las ondas, desfiló su programa por todas las grandes emisoras: RNE, COPE, Antena 3 Radio (con Rafa Cerro), Onda Cero. Su último trabajo en televisión lo llevo, ya octogenario y lúcido a comentar la Fórmula 1 en la Televisión del Principado de Asturias aunque en internet y a través de su web estuvo opinando sobre los más diversos temas hasta el último momento. Su espacio, pacocostas.com seguirá activa no sólo como homenaje sino como un verdadero catálogo de crítica de motor y seguridad vial con casi 40 años de historia.

Un programa sin segunda oportunidad

Pocos programas han podido llegar al nivel de espectacularidad en efectos especiales después de La segunda oportunidad. “Un día me vinieron con la historia de una agencia francesa que había rodado un anuncio en que se planteaba que una vaca no hubiera muerto si no huera cruzado la carretera. Pensé en Paco para dar forma a algo así en televisión”, recuerda Navarrete. Se juntaron con Tomás Zardoya y entre los tres diseñaron un programa largamente premiado y publicitado por todo el mundo. “Hoy lo veo tan antiguo…”, se ríe Navarrete, pero “en aquel tiempo Televisión Española arriesgaba mucho, aquello era cine”. El ayudante de efectos especiales era nada menos que el multipremiado Reyes Abades, “a él le debimos buena parte de las mañas para hacer cosas espectaculares con poco dinero”. Destrozaron muchos coches, “pero estaban al final de su vida útil. Alguno ni nos arrancó”.

La segunda oportunidad se rodó durante algo más de un año con cinco cámaras de cine de 35mm más una de alta velocidad. “Hoy nadie se prestaría a ello”, apunta Navarrete, quien añade que “Paco fue el presentador y alma de aquel programa” que desconcertaba a los más prestigiosos realizadores internacionales con más medios “que no se explicaban cómo conseguíamos aquellos planos desde el punto de vista del coche y otras cosas”. Cosas grabadas en la retina a golpe de choque y moviola.