Es la cita del verano para los amantes del cómic. Viñetas desde el Atlántico acaba de cumplir 21 años y aprovecha sus dos décadas de vida para acariciar la morriña y volver la vista atrás. La 21º edición de este peculiar y veraniego salón del cómic, que se celebra del 6 al 12 de agosto en A Coruña, realiza una retrospectiva emocional a través de autores consagrados que en sus primeras ediciones participaron siendo unos perfectos desconocidos.

“En estas dos décadas, el universo del cómic ha cambiado mucho. Recuerda que cuando nacimos, en 1997, aún había revistas y éstas eran el principal soporte de los cómics. Con el paso del tiempo se empezó a potenciar el libro como soporte y más tarde ha surgido la etiqueta de novela gráfica, algo que le nos ha otorgado cierta categoría y ha facilitado la entrada a los medios”, explica Miguelanxo Prado, director del festival.

Esta edición se convierte en una reválida que nos permite ver cómo ha cambiado todo y cómo han evolucionado los artistas”

En esta edición visitarán Viñetas desde el Atlántico artistas que entonces eran jóvenes promesas que presentaban sus primeros trabajos, los mismos que hoy son auténticos profesionales reconocidos internacionalmente. Ese es el caso de Emma Ríos y David Rubín “una pareja que ha consolidado su carrera en EEUU y que han sido candidatos a los premios Eisner en varias ocasiones”, desvela Prado. El tándem Cristina Durán y Miguel Ángel Giner es el responsable de Una posibilidad entre milCuando no sabes qué decir o El día 3, un cómic eminentemente social. “Esta edición se convierte en una reválida que nos permite ver cómo ha cambiado todo y cómo han evolucionado los artistas en estos 20 años”, añade el director.

José Ramón Sánchez sorprende con con una excepcional adaptación de ‘Moby Dick’.

Viñetas desde el Atlántico también contará con la presencia de José Ramón Sánchez, Premio Nacional de Ilustración 2014 y protagonista de la memoria de la Transición. Sánchez es el autor de los carteles electorales con los que el PSOE concurrió a las primeras elecciones municipales democráticas. “Estamos ante un caso muy peculiar. Se trata de un ilustrador referente para decenas de profesionales a lo largo de las últimas décadas que, a sus 80 años, sorprende con una excepcional adaptación de Moby Dick”, matiza Miguelanxo.

Otro de los invitados a  Viñetas desde el Atlántico es Ángel de la Calle, un autor que acaba de ser premiado en el Salón de él Cómic de Barcelona por su obra Pinturas de Guerra. “De la Calle es un autor muy metódico que en Pinturas de guerra narra la vida de las generaciones suramericanas que vivieron dictaduras militares y se exiliaron a París. Está muy bien posicionado para el premio del ministerio”, explica Prado. De la Calle es autor de Modotti, una mujer del siglo XX considerada una de las novelas gráficas de referencia.

Homs también regresa Viñetas para mostrar sus últimas creaciones. “La primera vez que vino presentó su segundo libro y ahora es el responsable de la adaptación de Millenium de  Stieg Larsson con guión de Sylvain Runberg.

José Luis Munuera es el responsable del cartel de esta edición de Viñetas desde el Atlántico. “Cuando vino por primera vez estaba empezando y ahora presenta sus publicaciones más recientes como Los Campbell y Zorglub. Para que te hagas una idea es de los pocos autores a los que le han encargado un personaje tan totémico como Spirou”.

Viñetas desde el Atlántico se ha convertido en la cita veraniega imprescindible, con sus ventajas y sus inconvenientes

Viñetas 2018 se ha convertido en la cita veraniega imprescindible. “Que se celebre en verano tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Encaja muy bien en Coruña puesto que es el mes de fiestas y la gente planifica sus vacaciones para venir algunos días. El problema surge a la hora de conseguir a los invitados. Hay mucha gente de vacaciones y aunque programemos con antelación me he quedado con las ganas de traer a artistas como, por ejemplo, Forges. Para él, el mes de agosto era sagrado puesto que toda la familia tenía la costumbre de reunirse. Forges nunca se comprometía a nada en agosto. Siempre me decía lo mismo: ‘Cuando cambies de fecha el festival allí estaré’. No pudo ser”, se lamenta Prado.

Iniciación a la lectura

Está claro que los cómics son para el verano, un momento ideal para recuperar el placer por la lectura. “No se trata de llevarse un Maus o una historia densa. En la última década el cómic ha sufrido una revolución y se ha abierto editorialmente. Puedes encontrar de todo, aventura, humor, underground, costumbrismo, policíaco, incluso, novela social. Actualmente la oferta es tan amplia como la de la novela”.

Sostiene Miguelaxo Prado que el cómic es un camino perfecto para la iniciación a la lectura. “El hecho que los niños entiendan el soporte como algo placentero y formador; como algo que les aporta enriquecimiento puede ser una gran vía para acercarse a la lectura”.

Eso sí, Prado recuerda que se trata de dos formas de lectura absolutamente diferente. “Leer un texto provoca una codificación pura. Sin embargo, el cómic tiene una estructura narrativa que potencia la comprensión espacial provocada por la elipsis entre las viñetas. Un texto no provoca esa necesidad que tiene el cerebro humano de rellenar los huecos que hay entre viñeta y viñeta. Si, por ejemplo, te topas con tres dibujos diferentes, inmediatamente el cerebro los ordena y rellena los huecos. El cómic requiere una gimnasia visual para comprender la viñeta”, concluye.