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League of Legends resucita la locura por el Mundial en Corea del Sur

Estadio Olímpico de Beijing, durante la final del Mundial de League of Legends de 2017. RIOT GAMES

El 14 de junio del año 2002 Portugal y Corea del Sur disputaban el tercer partido del grupo D del Mundial que organizaba el país asiático, al alimón con Japón. Llevándole la contraria a todos los expertos, la selección coreana, con un gol de Park Ji-Sung, se hacía con la victoria después de que el cuadro luso jugara con uno menos desde el minuto 27, tras la expulsión de Joao Pinto.

En dicho partido de ese Mundial, que recordaremos siempre por el escandaloso encuentro de la Selección Española contra Corea del Sur, había 52.000 personas dejándose la garganta en ese recién descubierto deporte, que por unos días fue asunto de Estado, en el Munhak de Icheon, unos kilómetros al sur de Seúl.

Dicho feudo, en el que no se volverían a disputar más partidos de ese campeonato, acoge 16 años después su primera final mundialista, aunque esta vez no habrá 22 jugadores peleando por hacerle un gol al rival. Serán 10 contendientes, cinco por equipo, los que lucharán por ganar el Mundial de League of Legends (LoL), el esport más popular del globo y una verdadera religión en Corea.

Los 50.000 espectadores, con todas las localidades ya vendidas, no disfrutarán de los goles de Park Ji-Sung, sino de la destreza de los jugadores de los suecos Fnatic y los chinos de Invictus Gaming, los dos mejores equipos, pues se han ganado el derecho a pelear por el título, del LoL a nivel mundial.

La cita del año

La final del Mundial de League of Legends es el momento más importante del año en el mundo de los esports, pues ninguna otra cita es capaz de mover las cifras que el juego de Riot Games genera por su popularidad en todos los rincones del mundo.

Este año, además, con doble motivo. Por primera vez desde el año 2011, cuando se celebró la primera edición, la final no la disputarán dos equipos asiáticos. El gran dominador histórico, SK Telekom, que cuenta en sus filas con el mediático Faker, no ha llegado ni al mundial, y los llamados a ser sus sucesores, los coreanos de Gen.G y los chinos de Royal Never Give Up no han conseguido alcanzar ni las semifinales. Un desastre asiático.

Ese inesperado batacazo lo han aprovechado a la perfección los equipos occidentales, haciéndose con tres de los cuatro puestos de las semifinales. Los estadounidenses de Cloud 9 no consiguieron imponerse a los suecos de Fnatic, que estarán en la final de este sábado, mientras que G2, el equipo del español Carlos Ocelote Rodríguez, no pudo superar a los chinos de Invictus Gaming, el otro contendiente en el duelo final.

Copa del Invocador. Riot Games

«La verdad es que es una buena noticia para la comunidad que se haya roto el binomio coreano», explica a El Independiente Edgar Rodríguez, una de las cabezas visibles de Riot Games, organizadora del Mundial, en España. Además, promete espectáculo: «Estamos preparando algo increíble. Todos los que no estén en el streaming antes de que empiece la primera partida se van a arrepentir».

Así, Fnatic, campeón del primer mundial, e Invictus Gaming pelearán por la Copa del Invocador, un trofeo de 32 kilos de peso y diseñado por Thomas Lyte, la misma empresa encargada de la fabricación del trofeo de la Ryder Cup de golf, en un duelo al mejor de cinco puntos.

Audiencias millonarias

Además de por la calidad deportiva de los jugadores, verdaderos ídolos y protagonistas absolutos del show, la final del Mundial de League of Legends acapara titulares por la millonaria audiencia que cada año está pendiente de los giros del ratón de ambos conjuntos.

Los 52.000 privilegiados que se han podido hacer con una entrada, agotadas desde hace semanas, han generado un total de tres millones de dólares, 2,65 millones de euros, en concepto de taquilla, convirtiendo el evento en una cita deportiva del más alto nivel.

Acompañando a los asistentes en directo habrá, según las estimaciones, más de 75 millones de personas en todo el mundo (el triple que la última edición de los premios Oscar) que seguirán la final en alguno de los 18 idiomas en los que se emitirá, entre ellos el castellano con todo el equipo de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) sobre el terreno.

El premio para los dos equipos de la final también dependerá del público. La bolsa de premios inicial, repartida de forma proporcional entre los 24 participantes en el Mundial, comenzaba con 2,225 millones de dólares, casi 2 millones de euros, una cantidad que irá creciendo según todos los usuarios del LoL, que son muchos, compren en la tienda online del juego nuevas apariencias para los personajes. El año pasado el total se elevó hasta los 4,6 millones de dólares, poco más de cuatro millones de euros.

En esta ocasión el vencedor, ya sea Fnatic o Invictus, se quedará con el 37,5% del total de la bolsa de premios. Si tomamos como referencia el año pasado, el ganador se irá a casa con un cheque de 1,72 millones de dólares, 1,5 millones de euros, que es una cantidad similar a la que se lleva el segundo clasificado de Wimbledon.

¿Dónde verlo?

La final del Mundial de League of Legends se disputará este sábado día 3 de noviembre a partir de las 8:30 de la mañana hora española, un momento un tanto complicado por la diferencia con Corea del Sur, pero que no va a hacer que los verdaderos aficionados se queden en la cama.

La opción más sencilla es conectarse al streaming de la LVP, la retransmisión en castellano del evento a cargo del equipo habitual que narra las partidas de la Superliga Orange, la competición doméstica de League of Legends en España.

Pero es comprensible que si uno está solo en casa, le cueste madrugar. Por eso Riot Games ha organizado eventos en hasta 25 salas de cine de toda España, con algunas de ellas con todo ya vendido, y en otros 48 bares y auditorios que abrirán sus puertas para ver la gran final.

«Estamos colaborando con cines, bares, locales especializados… Hemos intentado dar apoyo a todos los que han querido organizar un espacio para verlo con más gente», cuenta Medina que, explica, se ha quedado sorprendido con el caso del Ayuntamiento de Alfaz del Pí, en Alicante, donde «van a abrir el auditorio de la Casa de Cultura para que todo el que quiera se acerque a ver el partido».

Con todo eso, Medina cuenta con que se establezca un nuevo récord de audiencia en España. Hasta ahora, la cifra más alta la tienen las 95.000 personas que estuvieron de forma simultánea conectadas a la retransmisión en un punto de la semifinal que G2 perdió con Invictus, una cifra que esperan rebasar.

«Hay que superar el récord de audiencia. Creemos que es muy factible superar las 100.000 personas pese a la hora, no muy buena en España», afirma Edgar Medina. «Si el partido está igualado y llevan al mapa decisivo, con el 2-2 en el marcador, las cifras pueden ser enormes», asegura.

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