El nuevo Shelby GT500, el tope de cualquier deportivo de calle diseñado por Ford Performance, ofrece su herencia para lograr el coche de calle con más aceleración y la tecnología más eficiente hasta la fecha ofrecida en un Ford Mustang.

«Carroll siempre estuvo trabajando para que el siguiente Shelby fuese más rápido y creo que le encantaría este Mustang más que cualquier otro», dijo Jim Farley, presidente de Ford para mercados globales. «El nuevo Shelby GT500 sorprenderá a los propietarios de los superdeportivos con su tecnología de carreras Ford Performance, su motor sobrealimentado y su presencia».

Llegará este otoño para unirse a su compañero «de establo»; el Shelby GT350, Shelby GT500 está diseñado para atacar en todos los frentes. En la pista de aceleración (Drag), está configurado para ofrecer una potencia de más de 700 caballos gracias a una transmisión de doble embrague líder en su categoría. En circuito, el rendimiento mejora aún más gracias a su chasis de carreras, a los neumáticos Michelin específicos y a los discos de freno delanteros más grandes que cualquier otro cupé deportivo estadounidense. En la calle, su diseño aerodinámico «poderoso» y las tecnologías de ayuda para el conductor de Ford Performance, hacen que cada momento detrás del volante sea aún más emocionante.

El Ford de serie más potente de la historia

En el proceso de hacer que el nuevo Shelby GT500 fuera el Mustang más rápido de la historia, Ford Performance creó un conjunto motor-transmisión exclusivo para ofrecer nuevos niveles de potencia y velocidad.

«Con el nuevo Shelby GT500, Ford lleva al Mustang de sexta generación a un nivel de rendimiento que antes solo estaba reservado para los coches exóticos», dijo Hermann Salenbauch, director global de los programas de vehículos Ford Performance. «Como buen Mustang, tiene que ser alcanzable y sobreponerse al peso. Con ese fin, hemos establecido un nuevo estándar entre los coches de alto rendimiento estadounidenses con el motor V8 de calle más potente hasta la fecha, además de la caja de cambios más rápida jamás vista en un Mustang para una gran precisión y velocidad».

El Shelby GT500 arranca con un motor sobrealimentado con un bloque de aleación de aluminio de 5.2 litros hecho manualmente. Para mantener el aire de entrada más fresco y preservar un centro de gravedad más bajo, el equipo invirtió en un compresor de 2.65 litros con un intercambiador de aire y líquido integrado entre las bancadas del V8. Al igual que el Shelby GT350, el bloque de aleación de aluminio cuenta con camisas de cilindro ligeras para ahorrar peso y culatas de cilindro de aluminio, además de bielas forjadas, lubricación mejorada y conductos de refrigeración aumentados. Además de eso, un cárter de aceite estructural agrega rigidez, reduce la vibración y presenta un sistema de deflector activo patentado para mantener el aceite donde se necesita. Para canalizar la potencia y el par al exclusivo eje de transmisión de fibra de carbono, Ford Performance aprovechó la experiencia en la puesta a punto de la transmisión de doble embrague del superdeportivo Ford GT. El equipo seleccionó una transmisión de doble embrague TREMEC® de 7 velocidades, que puede realizar cambios en menos de 100 milisegundos, notablemente más rápido que cualquier caja de cambios manual. Esta transmisión de doble embrague está diseñada para una serie de modos de conducción, que incluyen: normal, invierno, drag y deportivo; además de activar funciones como el bloqueo en línea y el control de arranque a través de las Track Apps.