La muerte de Arturo Fernández a los 90 años ha sacudido el panorama artístico y político este jueves. El veterano actor, que no esquivaba una pregunta en las entrevistas, no ocultó nunca su animadversión por Podemos. Incluso se negó a llevar una de sus últimas obras a Cádiz porque allí mandaba el Kichi. Sin embargo, una de las notas de color de la mañana la ha puesto Pablo Iglesias tras confesar que, de adolescente, participó como extra en La casa de los líos, la mítica serie de Arturo Fernández, a cambio de 5.000 pesetas.

La productora buscaba chicos con el pelo largo para hacer de figurantes en una escena en la que Arturo Fernández, escandalizado, entra en un restaurante vegetariano montado por sus sobrinas. No es el tipo de restaurante que le gusta al protagonista, que se lo hace saber a la audiencia y a todo el que se cruza en su camino. Una de ellas es Florinda Chico, cocinera del establecimiento. Justo cuando aparece en escena se puede ver en pantalla a un jovencísimo Pablo Iglesias, prácticamente irreconocible.

La escena se produce en el noveno capítulo de la segunda temporada de La casa de los líos, que se emitió en Antena 3 entre 1996 y el 2000. Debió grabarse el capítulo a finales de 1996 o principios de 1997, por lo que Pablo Iglesias tenía 19 años en el momento en el que compartió escena con Arturo Fernández.

«Fue amable y muy majo con nosotros, que estábamos allí por 5000 pelas», ha contado Iglesias en sus redes sociales. Pese a la animadversión de Arturo Fernández hacia Podemos, no consta que se extendiera a la figura del propio Iglesias, al que el actor se refirió en septiembre de 2016 en una entrevista con La Vanguardia.

«Entiendo que no se tomaría usted una cerveza con Pablo Iglesias», afirma el periodista, que recibe la respuesta de Arturo Fernández: «¿Por qué no? Seguro que es simpático. Y es un hombre inteligente, cuidado. Yo hablo políticamente. En ese sentido, no puedo entender cómo puede haber un partido comunista. Un comunista pisa la hierba y ya no crece más. El caballo de Atila debía ser comunista también. Pablo Iglesias es un hombre inteligente: de la nada, aunque apoyado sin duda por los medios de comunicación, ha convencido y tiene cinco millones de votos. Eso un tonto no lo consigue».