Se le resiste el último escalón a Serena Williams, atrapada en la cifra de 23 Grand Slam desde enero de 2017. La leyenda estadounidense cayó en la final del US Open ante la canadiense Bianca Andreescu por 6-3 y 7-5 y perdió una nueva oportunidad de igualar a Margaret Court como la tenista con más grandes de la historia.

Son ya cuatro las finales consecutivas de Grand Slam en las que la americana cae derrotada. Se le escurre el 24, ese número que tiene entre ceja y ceja desde hace años. Cuando en Australia 2017 levantó su vigésimo tercer Grand Slam, todo el mundo daba por hecho que igualaría -y superaría- el récord que tiene Court desde 1973. Y oportunidades no le han faltado a pesar de los complicadísimos momentos que sufrió hace ahora dos años.

Su rival en la final del US Open no había nacido cuando Serena ganó su primer Grand Slam, el US Open 1999

El 1 de septiembre nació Alexis Olympia Ohanian Jr., su primera hija, pero Serena Williams sufrió tras el parto una embolia pulmonar y tuvo que ser operada de urgencia. «Casi muero», reconoció tiempo después en una carta en la CNN.

Ese partido lo acabó ganando, se recuperó y volvió a las pistas en marzo de 2018 con los 24 de Margaret Court en su punto de mira. Desde entonces jugado siete torneos de Grand Slam y ha llegado a cuatro finales. Todas perdidas. Su primera ocasión de igualar a Court fue en Wimbledon 2018, pero cayó ante la alemana Angelique Kerber. Meses después, en Nueva York, perdió con la japonesa Naomi Osaka con bochorno incluido. Y esta temporada ha dejado pasar dos oportunidades en los mismos escenarios.

Andreescu sostiene la copa de campeona

Andreescu sostiene la copa de campeona JUSTIN LANE (EFE)

Al borde de los 38 años, las oportunidades no serán eternas

Serena Williams acumula siete títulos en Australia, tres en Roland Garros, siete Wimbledon y seis en Nueva York. Tiene otros 14 grandes en la modalidad de dobles, cuatro oros olímpicos y ha ocupado el número uno del ranking durante 319 semanas. Un total de 73 copas en sus vitrinas. Incluso aunque la carrera de Serena Williams acabara ahora mismo, sus números hablan de una de las mejores no solo tenistas sino deportistas de todos los tiempos. Llegar a 24 Grand Slam seguramente no cambiará su leyenda. Sólo la haría un poco más grande.

Con los 38 años asomándose por la ventana -los cumple el 26 de septiembre-, la americana tiene un talento y unas condiciones físicas envidiables, pero también una confianza ciega en sí misma.  «Suena increíble estar en otra final, pero en realidad no esperaba mucho menos de mí», dijo el jueves tras arrollar en semifinales a Elina Svitolina. Sin embargo, la lógica dice que no le quedan muchas balas en la recámara a la americana. La próxima oportunidad la tendrá en enero en el Abierto de Australia.

De momento, Court lidera la estadística de todos los tiempos con  24 Grand Slam, seguida de  Serena Williams (23), Steffi Graf  (22),  Helen Wills Moody (19), Chris Evert y Martina Navratilova, cada una con 18.

Andreescu, la primera canadiense en ganar un Grand Slam

La ganadora del título, Andreescu, no había ni nacido cuando Serena Williams levantó su primer grande, el US Open de 1999. De hecho, fue la final de Grand Slam con más diferencia de edad de la historia del tenis femenino.

La canadiense de origen rumano cumplió 19 años en junio y está siendo una de las grandes revelaciones de esta temporada. Levantó el primer título de su carrera nada menos que en Indian Wells y recientemente también se hizo con el de Toronto. Pero un Grand Slam son palabras mayores. De hecho, es la primera canadiense (hombres incluidos) que conquista uno de los cuatro grandes. Y lo ha hecho en su cuarta participación en un torneo de estas características.

La canadiense se ha embolsado 3,85 millones de dólares por el título en Estados Unidos

El tiempo dirá de qué es capaz esta tenista, pero de momento está madurando a pasos agigantados. Esta temporada se ha enfrentado a ocho jugadoras del «top ten» y ha ganado siempre. Las costuras están ahí. El lunes aparecerá como la número cinco del ranking mundial, la mejor clasificación de su carrera, y tendrá en el banco 3,85 millones de dólares más. Una cifra mayor que todo lo que había ingresado por premios hasta ahora.

«He trabajado muy duro para llegar aquí, es un sueño hecho realidad», ha señalado en la pista Arthur Ashe instantes antes de recibir la copa. «Jugar aquí con Serena, una leyenda viva del deporte, es increíble».