Dieciochomil seguidores en Twitter, conocimiento a raudales, correcciones a organismos oficiales, una auténtica enciclopedia del atletismo. La de Joaquín Carmona es una de las cuentas de Twitter que todo aficionado al atletismo sigue en España. Pero hasta ahora nadie sabía quién era Joaquín Carmona. No había sido atleta, no comentaba en medios de comunicación y no asistía a las pruebas organizadas en España.

El misterio se acrecentó con la pandemia del coronavirus, porque Joaquín Carmona dejó de tuitear. Su última actividad en la red social data del 15 de marzo, el día que España entró en Estado de Alarma. ¿Qué pasaba con Joaquín Carmona? El misterio ha quedado resuelto hoy: el blog La Bolsa del Corredor, del diario Sport, ha localizado a Joaquín Carmona en un parque de Madrid. Tiene 46 años y es un sintecho que tiene «sus cartones, su colchón, su mochila, los tres libros que ha cogido prestados en la biblioteca y, por supuesto, su ordenador portátil. Sin ése ordenador (que se compró hace muchos años) esta historia sería imposible», arranca el reportaje firmado por Alfredo Varona.

Joaquín Carmona vive en la calle y, antes del Estado de Alarma, iba cada día a una biblioteca pública para conectar su portátil a la red wifi y alumbrar a todos con sus conocimientos. Con el cierre de los espacios públicos, su voz se apagó en las redes.

«Para mí, Twitter es una terapia que me desahoga de todo esto  y que me permite escribir de una de mis grandes pasiones como es el atletismo desde que vi ganar a Kratochvilova en el 800 en el Mundial de Helsinki 83 en unas vacaciones en Los Alcázares», explica Carmona a La Bolsa del Corredor. «Me gustaba todo pero esa carrera se me quedó grabada. Y el hecho de saber que en Twitter entretengo a la gente me lleva a pensar que por lo menos estoy haciendo algo bien».

Hijo de un padre alcohólico y una madre enferma, Carmona llegó a Madrid con 19 años desde Zamudio y trabajó en un quiosco de helados en la calle Orense y cuando eso se fue al traste fue dando tumbos hasta acabar en la calle. Desde ahí se convirtió en una de las personas más respetadas del atletismo español. Tras la publicación del reportaje, ha habido propuestas para hacer un «crowfunding y ayudar a Joaquín Carmona a salir de la indigencia.

Kilian Jornet, uno de los mejores deportistas españoles, atleta y montañero, se explicaba así en Twitter: «Las redes sociales nos permiten encontrar conocimiento gratuito casi ilimitado, pero la realidad de las personas detrás de estas cuentas que nos dan tanto es muchas veces muy distinta a lo que imaginamos».