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"Julio Iglesias vs. Wassouf": la historia tras el atípico grafiti de las protestas del Líbano

Julio Iglesias y George Wassouf.

Julio Iglesias y George Wassouf.

«¿Qué hace Julio Iglesias ahí?» ha sido la duda que ha brotado en redes sociales después de que el nombre del cantante español haya aparecido grafiteado en las paredes de la capital del Líbano. Los ciudadanos de Beirut volvían a tomar este fin de semana las calles para protestar ante la negligencia del gobierno, y mientras que los manifestantes marchaban hacia el Palacio Baabda, residencia del actual presidente Michel Aoun, un vídeo colgado en Twitter ha evidenciado un mensaje que no ha pasado desapercibido para las mentes más perspicaces de Internet.

‘Julio Iglesias vs Wassouf’ ha sido el grafiti que varios usuarios han conseguido descifrar en un vídeo subido a Twitter por la periodista de Al Jazeera, Zeina Khodr, el pasado 12 de septiembre. En color rojo y con corazón incluido, el mensaje ha generado confusión en las redes. ¿Quién es Wassouf y por qué se le compara con el artista español?

George Wassouf, sirio, es uno de los cantantes más reconocidos del mundo árabe, específicamente en el Líbano. El apodado como el «Julio Iglesias de Oriente» o el «Julio Iglesias árabe» cuenta con una trayectoria musical de más de cuatro décadas y una friolera de 60 millones de discos vendidos en todo el mundo, además de ser uno de los más ricos del panorama musical oriental. Considerado como el «sultán de la música», Wassouf ha gozado del beneplácito que supone consolidar una carrera en el mundo de las artes. El cantante sirio, al igual que nuestro truhán y señor, tampoco está exento de polémicas.

La más sonada y que cubrieron los medios nacionales fue su escándalo con los estupefacientes. En 2008 fue arrestado en Estocolmo por posesión de cocaína cuando iba a dar un concierto en la capital sueca, dejando a sus ávidos seguidores con entradas de hasta 200 euros en la mano y con sus emociones por los suelos. Wassouf también ha apoyado al gobierno de Bashar Al-Assad durante la guerra siria y en la actualidad.

El cantante sirio comenzó su carrera profesional con el disco ‘El Hawa Sultan’, lanzado al mercado en 1984 y que se convirtió un enorme éxito de ventas. Su último trabajo, ‘Allah Kareem, Shoukran’, fue publicado en 2009. Pero, más allá del apodo, ¿qué le une a Julio Iglesias y por qué han aparecido sus nombres en la capital del Líbano en pleno 2020? ¿Son rivales musicales o amigos y aficionados de sus carreras?

Julio Iglesias levanta pasiones por allá donde va, además de ser una de las figuras musicales más longevas y exitosas de nuestro país. Lo que pocos saben es su estrecha y larga relación con el Líbano, país al que ha acudido en diversas ocasiones y donde Beirut se ha convertido en parada obligatoria en muchas de sus giras internacionales.

Una de las visitas más importantes del español fue en 1998. La guerra civil de 1975, que duró hasta los años noventa, le mantuvo alejado de Beirut durante veinte largos años, y su retorno fue uno de los más esperados del país, que quería retomar el pulso artístico previo a la situación bélica invitando al artista español.

Recibido por el Presidente y el Primer Ministro para la ocasión, Julio Iglesias declaró en dicha aventura que «amo, me preocupo y creo por este país». El cantante fue uno de los nombres más laureados en un amplio cartel que reunió a más de 30 personalidades distintas en el Forum de Beirut. Líbano recuperaba así la musicalidad tras haber vivido acostumbrado a los sonidos de la guerra.

«Estoy feliz de que mis canciones hayan quedado en el corazón de los libaneses, las cantan de generación en generación», declaró en abril de 2009 tras su paso por el ‘OT’ árabe, Star Academy. Buscar su nombre junto con Líbano o Beirut evidencia hasta qué punto su figura va más allá de un simple gusto por sus canciones. No es de extrañar que la web saque a la luz numerosos vídeos de sus actuaciones en el país árabe.

Mientras que la broma ha seguido en redes, los usuarios se preguntaban si se trataba de algún combate de boxeo del que no se habían hecho eco, mientras que otros quedaban anonadados al ver un choque cultural tan exacerbedo: un país que camina sobre sus cenizas frente a un grafiti que divide opiniones musicales en Beirut. 2020 sigue sorprendiendo hasta en el más mínimo detalle.

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