Unos dicen que se filtró y otros que el equipo de la vicepresidenta de los Estados Unidos pidió a la revista que efectuara un cambio. Sea como fuere, las portadas que VOGUE preparó para convertir a Kamala Harris en la protagonista de su edición de febrero causaron revuelo por mostrar a la primera vicepresidenta electa de la historia estadounidense en una actitud “demasiado casual”.

Con americana, vaqueros negros y sus ya características zapatillas Converse, la primera portada que VOGUE presentó este domingo ha recibido una lluvia de críticas que muchos consideraron como “una falta de respeto” para Harris, que esperaba que la portada del magacín de moda la ocupara otra instantánea en la que aparecía con un fondo dorado y un traje azul celeste de Michael Kors.

Kamala Harris en la portada de VOGUE de febrero.

Al parecer, antes de que la revista que dirige Anna Wintour presentara la elección final, la imagen de Harris con las converse se habría filtrado en redes. Los usuarios pensaron que no era genuina y que VOGUE terminaría revelando la verdadera, pero el magacín anunció que era real y añadió la segunda portada, en la que Harris aparece en un tono más serio y profesional.

Kamala Harris en la portada de VOGUE de febrero.

Ambas imágenes fueron tomadas por Tyler Mitchell, el primer fotógrafo negro cuyas instantáneas consiguieron colarse en la portada de la versión estadounidense de VOGUE; para ser más exactos, la edición de septiembre de 2018 que protagonizó Beyoncé.

VOGUE declaró que el fondo verde manzana y rosa salmón de la portada más criticada se había inspirado en los colores de Alpha Kappa Alpha de la Universidad de Howard, la «primera hermandad históricamente afroamericana».

En su entrevista para la revista de moda, Kamala Harris declaró al periodista Alexis Okeowo que «siempre digo esto: puedo ser la primera en hacer muchas cosas … asegurémonos de que no sea la última». «Estaba pensando en mis sobrinas bebés, que conocerán un mundo donde una mujer es vicepresidenta de Estados Unidos, una mujer de color, una mujer negra, una mujer con padres que nacieron fuera de Estados Unidos», añadía.

A escasas semanas de convertirse oficialmente en la primera mujer, no-blanca, de los Estados Unidos, Harris ha señalado en VOGUE que el Covid-19 será la principal prioridad de su Gobierno con Biden durante los 100 primero días. «La primera línea de enfoque tiene que ser controlar esta pandemia», admite.