La 98ª edición de los premios Oscar ha dejado una gala sin grandes sorpresas en el palmarés, pero sí, como es habitual, un buen puñado de escenas y detalles memorables que alimentarán memes y comentarios en las próximas horas. Entre bromas, momentos históricos, guiños cinéfilos y algún incidente fuera de cámaras, la ceremonia en el Teatro Dolby de Los Ángeles ha ido acumulando pequeñas historias paralelas al reparto de estatuillas.
El encargado de abrir la gala fue, cómo no, su presentador, Conan O’Brien, anfitrión por segundo año consecutivo, con un arranque que parodiaba la película Weapons. En el vídeo inicial, el presentador aparecía maquillado como el personaje de Amy Madigan y corría por diferentes escenas de películas nominadas mientras lo perseguía un grupo de niños. Después, en su monólogo, repartió bromas a diestro y siniestro: desde una pulla al director de Netflix, Ted Sarandos –“Es su primera vez en un cine”– hasta un comentario sobre Timothée Chalamet tras su polémica sobre sus comentarios hacia ciertas artes minoritarias que según él "no le importan a nadie": “Me dicen que hay preocupación por ataques de las comunidades de la ópera y el ballet”. También ironizó sobre la inteligencia artificial al abrir la gala: “Es un honor ser el último presentador humano de los premios de la Academia”.
Uno de los grandes momentos de la gala llegó con la entrega del Oscar para Autumn Durald Arkapaw por Sinners. La directora de fotografía es la primera mujer –y de color– en ganar en esa categoría. Al recoger el premio, pidió a las mujeres presentes en el teatro que se levantaran: “Sin ustedes no hubiera llegado aquí”. Esta edición dejó otra rareza estadística. El Oscar al mejor cortometraje de ficción terminó en empate entre The Singers y Two People Exchanging Saliva, una circunstancia muy poco frecuente en la historia de los premios de la Academia.
Homenajes, reencuentros y extrañas parejas
También hubo guiños al pasado reciente del cine y de la cultura popular. Nicole Kidman y Ewan McGregor se reencontraron en el escenario recordando Moulin Rouge, estrenada hace ya 25 años, mientras que Anne Hathaway compartió escena con Anna Wintour en un guiño a El diablo viste de Prada, cuya segunda parte llegará a las pantallas el próximo mes de abril. La directora histórica de Vogue USA y jefa máxima de Vogue mundial, fiel a su personaje, terminó llamando a la actriz “Emily”, el nombre equivocado con el que su personaje es confundido en la película.
Pese a sus omisiones, el segmento In Memoriam incluyó uno de los momentos más emotivos de la noche. Billy Crystal abrió el homenaje recordando al director Rob Reiner, asesinado junto a su esposa Michele Singer Reiner el pasado mes de diciembre, y repasó una filmografía que incluyó títulos como This Is Spinal Tap, Cuenta conmigo, La princesa prometida, Cuando Harry encontró a Sally… o Misery. A su alrededor se reunieron en el escenario varios actores de sus películas, entre ellos Meg Ryan, Kathy Bates o Cary Elwes. El bloque incluyó también una breve y emocionante actuación de Barbra Streisand en recuerdo de Robert Redford, su amigo y compañero en Tal como éramos.
Aunque muy controladas, no faltaron tampoco las referencias políticas. Conan O’Brien aludió en su monólogo al clima internacional al afirmar que todos eran “muy conscientes de que vivimos tiempos caóticos y aterradores”. Durante la gala, algunos discursos fueron más explícitos: el codirector de Mr. Nobody Against Putin, David Borenstein, advirtió desde el escenario sobre la “complicidad” que permite crecer al autoritarismo, mientras que Javier Bardem lanzó un mensaje directo: “No a la guerra y Palestina libre”.
El récord de Diane Warren y la 'movida' de Teyana Taylor
Entre los curiosos récords de la noche figuró también el de la compositora Diane Warren. Con su nominación por la canción Dear Me, interpretada por Kesha para el documental Diane Warren: Relentless, sumó 17 candidaturas al Oscar sin lograr todavía una estatuilla competitiva, un registro inédito en la historia de los premios. Tras conocerse el resultado, la autora reaccionó con humor en redes sociales: “¡Al menos soy consistente! Y he batido un nuevo récord esta noche”.
La retransmisión no estuvo exenta de problemas técnicos. Hubo varios fallos de sonido durante la emisión televisiva, con micrófonos que se abrían y cerraban de forma errática y momentos en los que parte de los discursos apenas se escuchaban.
Todavía hubo un último episodio detrás de las cámaras. Según el portal TMZ, la actriz y cantante Teyana Taylor protagonizó un tenso intercambio con un guardia de seguridad cuando intentaba volver al escenario para la fotografía final con el equipo de Una batalla tras otra. En un vídeo grabado dentro del teatro se la escucha protestar después de que el guardia intentara impedirle el paso.
La gala terminó, ya en el último minuto de la retransmisión, con un gesto inesperado de Conan O’Brien. Antes de despedirse, el presentador lanzó desde el escenario un mensaje de apoyo a su amigo Martin Short –que ha aplazado su gira tras la muerte de su hija–: “¡Te queremos, Martin Short!”. El Dolby Theatre respondió con un aplauso cerrado.
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