Pedro Almodóvar ha vuelto a convertir Cannes en territorio propio. Tras el estreno de anoche en el Gran Teatro Lumière, donde Amarga Navidad recibió una ovación de más de ocho minutos junto al reparto de la película, el director ha reivindicado este miércoles el papel político de los artistas en una rueda de prensa marcada por sus críticas a Donald Trump y Benjamín Netanyahu.
“Europa no va a hacer vasallaje a todas las locuras de Trump”, aseguró Almodóvar ante los medios, en una comparecencia en la que defendió que los creadores tienen el “deber moral” de pronunciarse sobre la situación política internacional. “Como europeos estamos obligados a convertirnos en una especie de escudo contra estos monstruos como Trump y Netanyahu”, afirmó el cineasta, que lució una chapa en forma de sandía con el lema “Palestina libre” en su chaqueta de Hermès –Aitana Sánchez-Gijón también la llevaba sobre su cazadora de Prada–.
El director manchego sostuvo que el silencio y el miedo son “un síntoma muy malo” para la democracia y reclamó a los artistas que hablen “sin sinónimos” y “a cara descubierta” sobre “las cosas terribles” que suceden en el mundo. “El artista debe hablar de la situación de la sociedad en la que vive”, insistió rodeado del reparto de su última película.
Su séptima vez en Cannes
Las declaraciones llegaron apenas unas horas después del estreno de gala de Amarga Navidad, la película con la que Almodóvar aspira por séptima vez a la Palma de Oro en la edición más española del festival francés –compite con Sorogoyen y los Javis por en una sección oficial cuyos galardones se desvelarán este sábado–. Como este miércoles en el luminoso y emblemático photocall del festival, el realizador apareció en la alfombra roja acompañado por Bárbara Lennie, Aitana Sánchez Gijón, Leonardo Sbaraglia, Patrick Criado, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma y Nieves Álvarez. Se unió la cantante Amaia, cuya música forma parte de la banda sonora del filme, y que interpretó Volver al piano.
Tras la proyección en el Gran Teatro Lumière, con capacidad para más de 2.200 espectadores, el público dedicó una larga ovación al equipo español. “Estoy muy, muy, muy emocionado y es difícil hablar”, reconoció Almodóvar al subir al escenario. “Siempre es una emoción enorme desde que pongo un pie en esta sala”, añadió, antes de dirigirse directamente al público de Cannes: “Sois parte de mi historia”.
La película, que se estrenó en marzo en nuestro país, mezcla autoficción y cine dentro del cine. Leonardo Sbaraglia interpreta a un director claramente inspirado en el propio Almodóvar, mientras que Bárbara Lennie da vida a otra cineasta protagonista del guion que este prepara. Aitana Sánchez Gijón encarna a su ayudante en una historia que enlaza creación artística, memoria y melancolía.
La crítica internacional recibió el filme con división de opiniones. Deadline habló de una película con “más dolor que gloria”, mientras The Guardian la definió como una “auto-metaficción de vida contra arte” algo confusa. Variety destacó su impecable dirección artística y Libération celebró la introspección del director madrileño.
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