Señores y señores, Star Wars (sin cursiva y en negrita; se lo ha ganado) vuelve a las salas de cine con The Mandalorian and Grogu. El título llega a España en inglés; que somos bilingües. ¿Qué? The Mandalorian and Grogu, con Pedro Pascal (el hombre del año… pasado) como El Mandaloriano, titular de las tres temporadas (y media; he ahí Boba Fett) de la serie de Disney+. ¿Y quién es Grogu? ¡Baby Yoda! ¿Yoda? Baby Yoda. ¿Qué? Es una larga historia. ¿Y cuándo se estrena Star Wars: The Mandalorian and Grogu? Este viernes 22 de mayo. No hay más preguntas, señoría.

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O sí.

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Vayamos por partes.

Star Wars cumplirá medio siglo el 19 de febrero de 2027. Cincuenta años atrás llegó Star Wars (La guerra de las galaxias), rebautizada, con el pasar de los tiempos, como Star Wars. Episodio IV - Una nueva esperanza. Tras esta reinterpretación no oficial de Dune estaba George Lucas, antes de Indiana Jones, como director y guionista. Producían Lucasfilm y 20th Century Fox. Disney absorbió ambos estudios, así que aquí estamos. ¿Dónde encaja, por tanto, The Mandalorian and Grogu en la mitología y la cronología de Star Wars? Durante la Nueva República, la séptima de las nueve eras.

Cuándo transcurre The Mandalorian and Grogu, la nueva película de Star Wars

Digamos que, como película (de aventuras), obra como intercuela. La acción transcurre entre Star Wars: Episodio VI - El retorno del Jedi (1983) y Star Wars: El Despertar de la Fuerza (2015). ¿Hace falta haberlas visto para no perderse en The Mandalorian and Grogu (2026)? No. Hay, evidentemente, puntos que conectar e hilos de los que tirar (en el ámbito político, en el árbol genealógico de los personajes), pero es una historia independiente con planteamiento, nudo y desenlace. Una historia, por otra parte, muy básica, que funcionó como un reloj durante la primera temporada (2019) de The Mandalorian (un capítulo, una misión) pero que se antoja insuficiente como largometraje de 132 minutos.

O sí es suficiente. Al fin y al cabo han pasado seis años y medio desde Star Wars: Episodio IX - El ascenso de Skywalker. Tras aquella trilogía, con J.J. Abrams (Perdidos, Star Trek) como autor intelectual y material, no parece que Disney y Lucasfilm se vayan a meter en un berenjenal. Y han apostado sobre seguro; quizás, demasiado. Porque no sólo han recurrido a dos personajes icónicos (¿cuánta gente vio The Mandalorian en plena pandemia?), sino a sus arquitectos, Jon Favreau y Dave Filoni. El primero dirige, produce y escribe The Mandalorian and Grogu. El segundo es ahora uno de los mandamases de Lucasfilm. El tercero en discordia es el guionista Noah Kloor, cuyo antecedente es El libro de Boba Fett, aquella intercuela, olvidada y olvidable, entre la segunda y la tercera temporada de The Mandalorian.

La expansión televisiva de Star Wars en Disney+

Si The Mandalorian and Grogu es la duodécima película de Star Wars para salas de cine (y la tercera que va por libre, sin trilogías de por medio, tras la reivindicada Rogue One y la fallida Solo), The Mandalorian fue la primera serie de Star Wars en acción real (la animación es otro contar). Le siguieron, con mayor o menor éxito (de público, de crítica), El libro de Boba Fett, Obi-Wan Kenobi (con Ewan McGregor), Andor, Ahsoka (con Anakin Skywalker), The Acolyte y Tripulación perdida. De todos estos títulos destacó, por méritos propios, uno, Andor. Y sólo uno, Ahsoka, tiene en recámara una segunda temporada que llegará a principios de 2027.

Ahsoka 2 podría ser la última de su estirpe. El último clavo en el ataúd. Si hay fatiga de superhéroes, de Marvel; también hay fatiga de Jedis, de Star Wars. The Mandalorian and Grogu, en cambio, es la primera de las dos películas de Star Wars para este año y el siguiente. Una, la que se estrena el próximo viernes, no tiene nada que ver con la otra, Star Wars: Starfighter, programada ya para el 28 de mayo de 2027. Una, la que se estrena el próximo viernes, viene avalada por treintaiún capítulos de dos series de televisión en que sus protagonistas, el forajido Din Djarin (Mando, para los amigos) y Grogu (Baby Yoda), han hecho un largo viaje físico y emocional. Uno, por cierto, de ida y vuelta. Pero no destriparemos la trama de The Mandalorian.

'Mando' y Grogu, padre e hijo en el espacio

Así que, cuando arranca The Mandalorian and Grogu, el primero –penúltimo de su estirpe tras su exterminio por parte del Imperio– se ha rendido a la evidencia: quiere al segundo. Ese amor es paternofilial, y esa relación tan lejana y tan cercana a la vez es la que mantiene a flote la nueva película de Star Wars, cuyo guion es 'sota, caballo y rey'. O sea, una batalla tras otra. Padre e hijo –no consanguíneos– se dedican ahora a hacer el bien. O, mejor dicho, a trabajar para el bien, para la Resistencia, para Sigourney Weaver (que echó la tarde en rodaje), e impedir que vuelva el Imperio. Si quieren un thriller político, vean Andor.

Digamos que The Mandalorian and Grogu, que supera las dos horas de duración, son dos historias –dos aventuras con sendos planteamientos, nudos y desenlaces– en una. Ambas historias tocan tierra (de ópera espacial; nada, monada), por lo que hay un deleite en la fauna y flora de esta galaxia muy, muy lejana. Porque el cine es un catálogo de universos. A nivel formal, no hay reproche alguna a primera vista. La banda sonora, a cargo de Ludwig Göransson, es un arma de doble filo: es tan buena que no está al nivel –bajo– de lo que cuenta este capítulo doble de The Mandalorian. Dice mucho, o poco, que el mejor tramo del filme, antes de la traca final, baje las revoluciones casi a cero.

Así y todo, Baby Yoda es irresistible e infalible. Y Pedro Pascal, casi siempre 'bajo' la armadura, se hace notar.

'The Mandalorian' conquista a los más pequeños y grandes de la casa

Durante el primer cuatrimestre de 2024, según la empresa medidora de audiencias Nielsen, The Mandalorian fue el contenido de Star Wars más visto en Disney+ por los más pequeños de la casa (2-13 años) y por los más grandes (62-80 años). A lo mejor, ahí radica el interés de Lucasfilm por llevar a la gran pantalla una serie de televisión que, en principio, acabó hace 3 años. Quizás, por eso, The Mandalorian and Grogu es una película infantil (¿infantiloide?) cuyo merchandising es parte importante del negocio (uno de los activos de Disney son sus parques temáticos).

Quizás, por eso, los arquitectos Favreau y Filoni no piden a la audiencia –la nueva, la vieja– que vaya con los deberes hechos. Ni tampoco que vuelva al cine dentro de un año. Ese ha sido, durante los últimos tiempos, el pecado original de Marvel. Quizás, quien descubra Star Wars a través de esta película querrá ver la serie de televisión. O el resto de películas. Porque en 2025, según datos de Nielsen, las películas de Star Wars en acción real representaron el 44,2% de todos los contenidos de la franquicia vistos en la plataforma. Disney, tras Hoppers (Pixar) y El diablo viste de Prada 2 (20th Century Fox), quiere dominar otra vez la taquilla.

De momento, The Mandalorian and Grogu se estrena en 950 pantallas de 355 cines en España y lleva vendidas aproximadamente 50.000 entradas en preventa.