Televisión

Entrevista

El periodista Carles Porta convierte en ficción su primer crimen real: "La historia está inspirada en la fuga de Brito y Picatoste, pero nuestros personajes se llaman Prieto y Calatrava"

El narrador y director de 'Crims' firma como creador la serie de seis capítulos '33 días' en atresplayer

Carles Porta es el creador de la serie '33 días', en atresplayer
Carles Porta es el creador de la serie '33 días', en atresplayer | Dani Portes

A Carles Porta le conocerán por Crims, el programa de televisión que emite con sumo éxito el canal autonómico TV3 desde el año 2020. Su segunda y tercera ventana son Movistar Plus y Netflix, adónde aún no ha llegado la sexta temporada. La última entrega de Crims, la número 62, se estrenó el pasado 11 de mayo, con casi medio millón de espectadores en directo. Más de un 24% de cuota de pantalla. Son datos audiencia excelentes. Carles Porta es profeta en su tierra. Antes, en 2018, lanzó Crims como espacio radiofónico. Su última entrega, la número 231, se retransmitió el pasado 5 de junio. La premisa era –es– básica: un capítulo (o dos), un crimen sucedido en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XX o el siglo XXI. El true crime de toda la vida. Siempre, eso sí, desde el género del documental. Hasta ahora.

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Atresplayer estrenó el domingo 7 de junio los dos primeros capítulos de la miniserie de seis entregas 33 días, que ficciona el caso Brito y Picatoste (2001); el mismo que abordó la primera entrega –doble– de la versión televisiva de Crims, a principios de 2020. El círculo se cierra. El Independiente habla con Carles Porta, que ya está preparando junto al guionista Eduard Sola (Querer, El cuerpo en llamas) una miniserie de ficción para Movistar Plus, Veredicto, sobre la realidad del funcionamiento del jurado popular. "Tenemos muchos más casos y muchas más peticiones de hacer true crime en ficción", avanza el periodista a El Independiente.

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P.- 33 días, en Atresplayer; Abandonados, en Disney+; Peregrina, en Movistar Plus. Crims, cada temporada. ¿Eres el rey Midas? ¿El hombre de moda?

R.- (Carles Porta) No. Tengo un equipo muy grande y maravilloso, con muchísimo talento. Nuestra sociedad [True Crime Factory] hace que mi nombre salga mucho, pero la realidad es que, sin ese equipo, yo no sería nada. Por suerte tengo mucha gente muy talentosa que me ayuda a hacer todas estas cosas; si no, sería imposible.

P.- Tu sello está ahí. Cuanto más grandes os habéis ido haciendo y más proyectos habéis ido asumiendo... ¿Te ha costado delegar? ¿Confiar en otras personas para llevar a cabo Crims y el resto de programas que habéis hecho?

R.- (Carles Porta) Es una cuestión de compartimentación del trabajo, de saber intervenir en el momento que me toca. Mi intervención se produce sobre todo al inicio y al final, y de vez en cuando mientras se produce la evolución de la historia. Mientras tanto, todo el mundo sabe lo que tiene que hacer. En 33 días hubo gente con muchísimo talento en todas las fases del proyecto. Javier Olivares, Jordi Calafí y Xavi Puerta en guion; Anaïs Pareto en dirección; y luego en el montaje, sobre todo, Laura Tremoleda y Santi Baró, que son mi guardia pretoriana en este tipo de cosas. También es cierto que se ha producido ahora una coincidencia de estreno, pero el trabajo viene hecho desde hace mucho tiempo.

P.- Esto es como los actores que de repente tienen tres películas en cartelera, pero llevan un año sin trabajar. No es vuestro caso. ¿Es 33 días tu primer proyecto de ficción como tal?

R.- (Carles Porta) Mi primer proyecto de ficción fue la película Segundo origen [2015], que tenía que haberlo dirigido Bigas Luna, que se murió, y al final lo dirigí yo. Pero mi primer proyecto de serie de televisión sí es 33 días, y es una mezcla de ilusión y canguelo. La exhibición, en un mundo como el de la ficción en televisión, que está lleno de tanto talento, que hay tantas productoras [detrás], que es tan exigente; te da un poco de miedo porque puedes patinar y darte una hostia. Yo, en este caso, estoy muy tranquilo porque me ha acompañado muchísimo talento, y estamos ante un producto que –creo– ha quedado muy bien. Me da poco miedo salir a la calle con esto.

P.- Un documental como Crims tiene formas de ficción. Se corre el riesgo de que a lo mejor un sector de la audiencia viva estos documentales true crime como series de televisión, como ficción. Y ahora hacéis una serie de televisión, una ficción basada en hechos reales. ¿Te preocupa, como creador de la serie, que el público se entretenga con una ficción sin reparar en la realidad?

R.- (Carles Porta) La cuestión es que el espectador es inteligente; eso, primero. Por otra parte, nosotros no engañamos al espectador. Lo que hemos hecho en este caso es cambiar los nombres por honestidad con el espectador y con los personajes reales. Entonces, a partir de ahí, la gente puede entender que partimos de una historia real, pero que estamos ante una ficción. Y, luego, la manera de caminar en la ficción es muy distinta a la manera de caminar en el true crime. En el true crime te salen los policías, los personajes que han quedado vivos, etcétera, etcétera. En el true crime contamos qué pasó y cómo pasó; qué es lo que se pudo investigar.

Pero aquí [33 días] hemos querido ir más adentro, cambiando los nombres; eso nos ha permitido entrar en el por qué pasó lo que pasó. Quien haya visto el documental [Brito y Picatoste] sabe cómo empieza y cómo acaba la historia, pero no sabe cómo evolucionó esa historia. ¿Por qué pasó esa historia? Esto es lo que va a ver en la ficción.

Nuestro reto era mantener la credibilidad para el espectador; la fuerza de estas historias es que sean creíbles. Y para que sean creíbles tienes que hacer una filmación realista o naturalista; las interpretaciones tienen que ser muy de verdad, y ahí tanto [José Manuel] Poga como [Julián] Villagrán han hecho un trabajo increíble; y el montaje te tiene que dar una intensidad y un ritmo que no te deje pensar en si eso es verdad o no, que te abduzca, que lo vivas constantemente. Creo, sinceramente, que lo hemos conseguido todo.

P.- En otros países como Estados Unidos, quizás por la legislación, sí hay una mayor tradición [en la ficción] de 'no sabemos lo que pasó, pero nos lanzamos al vacío y nos montamos nuestra teoría'. Está la verdad jurídica y luego está lo que podría haber pasado. ¿Os habéis permitido, con la parte policial o la relación entre esos dos hombres, ir más allá? Como, por ejemplo, que uno estuviera enamorado del otro; eran algo más que amigos.

R.- (Carles Porta) Nosotros hemos cambiado los nombres precisamente para poder inventarnos los que nos dé la gana. Y aún así somos muy respetuosos con lo que creemos que pasó de verdad; pero la realidad, primera y refutable, es que hemos cambiado los nombres. O sea, la historia que nosotros contamos está inspirada en la fuga de Brito y Picatoste, pero nuestros personajes se llaman Prieto y Calatrava. Y ahí acaba el debate.

P.- Tanto en ficción como en documental, vuestro equipo legal será muy importante. ¿Ha pasado, con 33 días, Crims u otros documentales, que os haya recomendado eliminar algo o rebajar [el tono]?

R.- (Carles Porta) Ha pasado. Nosotros tenemos un equipo legal muy potente, y cada imagen, cada frase, es revisada por el equipo legal, tanto en los capítulos de crímenes reales como en 33 días. Nosotros partimos desde el respeto; no queremos meternos en berenjenales. Cuando son historias reales, contamos la realidad; y cuando son historias inventadas, las contamos con respeto. Así que nuestro equipo legal, aparte de ser exageradamente restrictivo, tiene muy pocos problemas. No estamos teniendo problemas, y vamos a seguir así; no nos va mal.

Sí creo que el mundo judicial y legal español –quienes hacen, interpretan y aplican las leyes– debería hacer una reflexión profunda en torno a todo esto. Nosotros aprendemos a partir de sentencias y de la jurisprudencia que generan las sentencias, porque las leyes necesitan un poquitín más de pensamiento profundo.

Ahora se está hablando de una ley anti true crime, que al final es una ley para que se aplique la ley, que ya existe. Porque las leyes españolas existen, y esas leyes españolas, si se cumplen, no generan ningún tipo de problema.

Y te diría otra cosa también: los conflictos mediáticos o sociales han sido superpuntuales. Ha habido muy pocos. La ley debe aplicarse contra aquellos que teóricamente no han cumplido la ley, pero es que estas situaciones conflictivas no han entrado en los juzgados. Nosotros llevamos más de 500 horas de true crime emitidas y no hemos tenido ni un solo problema. Y así vamos a seguir.

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