El público es soberano. Michael, película biográfica sobre el autodenominado rey del pop, se acerca a los 900 millones de euros en todo el mundo. Casi el 60% de la recaudación procede de fuera de Estados Unidos. Unos 50 millones de personas habrán visto Michael a nivel mundial. En España, el filme que ficciona la vida y obra de Michael Jackson durante sus primeros treinta años acumula 2.705.008 espectadores y 20.572.635 euros. Son cifras sensacionales que hacen de Michael la segunda película biográfica musical más taquillera de la historia. La primera es Bohemian Rhapsody. Y la segunda película que más entradas ha vendido este año a nivel mundial; sólo por detrás de Super Mario Galaxy.
Dato mata relato. O crítica, en este caso, pues el divorcio entre crítica y público es dramático. Su estudio, Universal, debe de estar descorchando champán. Sobre todo porque Michael, cuya génesis se ubica en 2019 tras el éxito de la película biográfica sobre Freddie Mercury (papel por el que Rami Malek ganó el Oscar) y la emisión en HBO del documental Leaving Neverland, fue un parto largo.
El elefante en la habitación
La versión del filme que llegó a las salas de cine el pasado 22 de abril dista mucho de aquella que sus productores –he ahí el abogado John Branca y el productor musical John McClain, albaceas del patrimonio de Michael Jackson– idearon e incluso realizaron en un primer momento. Michael, con dirección de Antoine Fuqua (director de Bohemian Rhapsody; ¡equilicuá!), no iba a arrancar en 1988, año clave en la emancipación artística de su titular, para después retroceder a los años sesenta, con The Jackson 5. Michael, según detalló el periodista Matthew Belloni en el digital Puck, iba a arrancar en 1993. Más concretamente, en el día en que las autoridades se presentaron en en el rancho Neverland tras una denuncia por abuso sexual a un menor.
El filme no iba a ignorar el elefante en la habitación, el tabú, pero sí iba a tomar partido: aquella denuncia era falsa. El padre del adolescente –Jordan Chandler, de 13 años– quería dinero. Y así sucedió, pues denunciante y denunciado llegaron a un acuerdo económico para no ir a juicio: en torno a los veinte millones de dólares. Aquello, según la defensa, no probaba nada. Se trataba, simple y llanamente, de una maniobra: ir a juicio para demostrar su inocencia haría perder a Michael Jackson mucho más dinero.
La versión final de 'Michael' que ha llegado a las salas de cine
Sin embargo, una vez finalizaron las grabaciones de Michael, con Jaafar Jackson –cantante, bailarín, actor– en la piel de su tío; sus responsables repararon en un detalle sin importancia. Aquel acuerdo en 1993 con la familia Chandler impedía hacerse eco de este proceso en la ficción. Así que grabaron nuevas escenas –un proceder habitual en Hollywood– para rehacer un filme que debía haberse estrenado en abril de 2025.

Ahora, el principal conflicto de Michael sería la relación de maltrato y posterior divorcio con su padre y mánager, Joseph Jackson, al que interpreta Colman Domingo (Euphoria). La tesis era y es que Michael Jackson, como niño prodigio, no tuvo infancia. Así que, una vez alcanzó la edad adulta, se rodeó de niños (y animales, como un chimpancé); los únicos que no podían hacerle daño. El filme muestra, por ejemplo, al artista visitando a menores hospitalizados, o dejándose querer por sus fans en una tienda de juguetes. Según Michael, la película; Michael, el personaje, es un ser de luz. ¿Y la persona? ¿Cómo era?
Dos hombres detallaron en un documental el abuso sexual que sufrieron de niños por parte de Michael Jackson
He aquí la madre del cordero. Porque el documental de dos partes Leaving Neverland, que produjeron la cadena de televisión estadounidense HBO y la británica Channel 4, dibuja, a través del testimonio separado de dos hombres adultos, a Michael Jackson como un pedófilo. Durante las casi cuatro horas de metraje, James Safechuck y Wade Robson –además de sus familias– reconstruyen la relación que, durante su infancia, adolescencia y juventud, mantuvieron con el rey del pop.


El director del documental, Dan Reed, cuenta con mucho material de archivo (privado y público) y explora el abuso sexual infantil en todas sus dimensiones. ¿Por qué los progenitores de los niños dejaban a sus hijos dormir con Michael Jackson en la habitación y en la misma cama sin ninguna supervisión? ¿En qué condiciones vivían aquellas familias? ¿Cuáles eran las prácticas de Michael Jackson con estos menores? ¿Hubo un patrón en su amistad con niños y sus familiares?
¿Por qué James Safechuck y Wade Robson, una vez se produjo la primera denuncia en 1993, negaron la mayor? ¿Cómo les afectó la muerte de Michael Jackson el 25 de junio de 2009? ¿Qué les hizo darse cuenta de que ellos fueron víctimas de abuso sexual infantil? ¿Y cómo se corrobora este tipo de acusación? El actor Macaulay Culkin (Solo en casa), por ejemplo, testificó a favor del cantante durante el mediático juicio celebrado en 2005; también lo hizo Wade Robson, que no cambió de parecer, públicamente, hasta 2013.
El efecto del documental de HBO 'Leaving Neverland'
"Me alegré tanto de que muriera", afirma, en cambio, la madre de uno de los protagonistas del documental Leaving Neverland. Y es este punto –la muerte de Michael Jackson– sobre el que una parte de la conversación mediática ha girado en torno tras el estreno de la película biográfica. Más allá de que, judicialmente, no esté probado que el cantante abusara sexualmente de menores; la muerte de Michael Jackson implicaba que no habría más víctimas. Y, por tanto, escuchar la obra de un autor fallecido –acusado en varias ocasiones de pedofilia, pero nunca condenado– no era lo mismo que, por ejemplo, ver las películas de un director todavía vivo que admitió haber violado a una menor.
El estreno en 2019 de Leaving Neverland disminuyó los beneficios que, una década después de su muerte, generaba la obra de Michael Jackson. Así que sus albaceas se pusieron manos a la obra... y encontraron una cláusula de un contrato anterior (la emisión de un concierto de Michael Jackson durante los años noventa) para obligar a HBO a eliminar de su catálogo el documental de 236 minutos. En Estados Unidos, por ejemplo, no hay manera legal de verlo. En España está disponible en Movistar Plus, donde también puede verse Leaving Neverland 2 (2024), de apenas 53 minutos.
Esta secuela ubica el primer caso de abuso sexual infantil por parte del cantante a mediados de los años ochenta. Y hace una cronología de la batalla legal de James Safechuck y Wade Robson por demostrar que las empresas de Michael Jackson fueron cómplices. En principio habrá un nuevo juicio el próximo otoño.
Netflix recuenta el juicio de Michael Jackson en 2005
Y así llegamos a 2026 con una película biográfica sobre Michael Jackson en cuyos créditos figuran como productores ejecutivos hasta seis familiares (su hijo Prince y sus hermanos Jermaine, Tito, Jackie y La Toya). Y un documental de tres partes y coproducción británica que Netflix estrenó el miércoles 3 de junio. Su título es Michael Jackson: El veredicto, de los productores de ¿Debería casarme con un asesino? (2026), también en Netflix. En febrero de este mismo año, la cadena de televisión británica Channel 4 emitió el documental de cuatro entregas Michael Jackson: The Trial (el juicio).
El punto de partida de Michael Jackson: El veredicto son las conversaciones que el cantante estadounidense mantuvo, desde mayo de 2002 hasta enero de 2003, con el periodista británico Martin Bashir; el mismo hombre que años atrás 'arrancó' de Diana de Gales la famosa frase 'Éramos tres en este matrimonio'. Aquel documental de casi dos horas, Living with Michael Jackson, incluía un fragmento en que el titular afirmaba, acompañado por un adolescente (Gavin Arvizo), dormir con menores. ¿Qué hay de malo en compartir lecho con tus seres queridos?
Aquella pregunta, aparentemente retórica, tuvo respuesta: un juicio con jurado popular, celebrado a puerta cerrada durante catorce semanas, en el que, por primera y última vez, el cantante era acusado de abuso sexual infantil, pero también de dar alcohol a menores. ¿Culpable o inocente? El veredicto, un 13 de junio de 2005, fue que Michael Jackson no era culpable. Esa fue y es la verdad jurídica. Si quieren saber qué pasó entremedias, el 'nuevo' documental de Netflix les refrescará la memoria: la realidad superó a la ficción.
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