Si eres uno de los miles espectadores que ya han visto en el cine Bohemian Rhapsody habrás quedado fascinado con la interpretación que Rami Malek hace de Freddie Mercury. Hasta esta película, Malek, era asociado a la serie Mr. Robot y a su papel protagonista con el que el actor estadounidense, hijo de inmigrantes egipcios, ganó un Emmy. Después de ver Bohemian Rhapsody el actor te recordará a Freddie Mercury. El mimetismo del actor con el cantante británico es tal que hace que te olvides de que es una interpretación. ¿Cómo hace para que nos olvidemos de él y de su papel en Mr Robot y que sólo veamos al líder de Queen en pantalla?

El secreto de su actuación está en cómo Malek afrontó el encargo. El actor supo desde el comienzo que no podía imitar a Mercury, que no le bastaba una coreografía. Necesitaba convertirse en Freddie Mercury, para lo que contactó a Polly Bennett, una coach de movimiento que le acompañó en el rodaje y en la preparación del papel.

La recreación de actuaciones de Queen es uno de los grandes atractivos de la película.

“Trabajo con la vida física de una obra, de una serie, de un programa de televisión o una película. Todo lo que es físico yo trabajo para desbloquearlo para los actores. Trabajo en el movimiento puro y duro, pero ese movimiento tiene también un tiempo y un espacio. Como, por ejemplo, ayudar a un actriz a moverse el 1900 en una fábrica en Pensilvania. Mi trabajo puede ser muy diferente dependiendo del proyecto”, explica Bennett a El Independiente.

“Mi habilidad especial es la de convertir un pensamiento en una acción física. Dar con algo que haga comprender la manera particular a los actores, el material que necesitan para ser capaces de ejecutar su actuación”, añade la experta en movimiento, quien -entre otros trabajos- también asesora los movimientos de varios actores y actrices de la serie The Crown.

Interpretar a un artista

El reto de interpretar al cantante de Queen radica en que no era un persona corriente. “Es muy difícil interpretar Freddie Mercury porque era un gran artista, cómo vas a hacerlo si tu no eres cantante ni una estrella del rock porque no eres Mercury. Así que tuve que investigar para averiguar por qué era el artista que era, por qué se movía de la manera en que se movía”, asegura.

Para esta experta hay muchas claves para alcanzar y describir los movimientos de Mercury, pero para recrear de manera creíble lo que Freddie hacía en el escenario “hay que entender que no estaba interpretando una actitud, que estaba viviendo el momento, sintiendo lo que estaba haciendo con un gran conocimiento de la música que estaba interpretando. Conocimiento y confianza y que estaba pensando en la audiencia no en él mismo”, concreta como claves.

Para la investigación Polly Bennett se leyó todo lo que pudo sobre Freddie Mercury y vio todos los vídeos que encontró: “Cuanto más me sumergía en Freddie Mercury más trabajaba su lenguaje corporal viendo como se reflejan las conversaciones en lo físico”.

De esta documentación salen detalles que transmite al actor, como la forma en que Mercury ponía la boca, las manos, cómo bebía o cómo tenía tendencia a mirar a la izquierda ante determinadas preguntas. “Las cosas que pueden ayudar a acceder a las razones por las que un personaje hace una cosa”, explica. Posteriormente toda esa información se pone en el cuerpo de Rami Malek.

El movimiento a lo largo del tiempo

La actuación de Queen en el mítico ‘Live Aid’ se recrea en unos emocionantes minutos del metraje.

Bennett pasó el rodaje junto a Malek porque los movimientos había que ajustarlos a los distintos momentos de la vida del personaje. “Unos días grabábamos por la mañana unas escenas de los años 70 y por la tarde algo de los 80. Piensa en lo que tú has cambiado en los últimos diez años, tu cuerpo también cambia y todas las cosas tu cuerpo las hace de manera diferente”.

Pero no sólo nos movemos de manera diferente a lo largo del tiempo, también en momentos y espacios distintos. “No podemos controlar lo que nuestro cuerpo hace todo el tiempo y cuando estamos en nuestra casa no se comporta igual que cuando estamos en un bar. Tu cuerpo dice más cosas de ti, con sus movimientos, si bailas en tu salón de casa que si está en una discoteca”, asegura Bennett.

Pero cómo saber cómo se movía Freddie Mercury en su día a día, cuando no estaba en un espacio público, un concierto o una entrevista. Para inferir cómo podía moverse el cantante fuera de foco hay dos elementos clave que ayuda en cada momento de la vida Freddie Mercury: la ropa y el estilo del pelo.

“Si tienes el pelo largo por la cara te mueves diferente que si tienes el pelo corto, así que siguiendo la vida Mercury hemos sido capaces de ajustar intensidad dramática del guión y ayudar a Rami a dar la versión más creíble de ese momento de su vida. Todos tenemos versiones distintas de nosotros dependiendo de donde nos encontramos, si estamos entre unas personas u otras. Así que teníamos que dar con la forma en la que su cuerpo se iba a comportar en diferentes situaciones”.

Brian May en el rodaje de ‘Bohemian Rhapsody’.

Bennett explica que además de todos estos elementos existen condicionamientos culturales, “una herencia en el movimiento, no nos movemos ni comportamos igual una persona nacida en España o yo. También tenemos una herencia en el comportamiento dentro de la familia que cambia mucho de una persona o a otra”. Estas cosas tuvo que inferirlas y ponerlas también en la línea de tiempo de la vida de Mercury. Brian May estaba, en muchas ocasiones en el rodaje, y “algunas de sus historias y recuerdos también aportaba información sobre el movimiento de Mercury”, añade.

El resultado del trabajo de Malek ya se ha llevado el aplauso del público. Un vistazo a las reacciones en redes sociales  demuestra que el actor, para los espectadores, es merecedor de estatuilla en Hollywood.