José Mota debuta en la dirección cinematográfica con Arriba tutto, una comedia emotiva que llegará a los cines este jueves y que combina episodios de la historia española con una historia personal marcada por la pérdida, el resentimiento y la búsqueda de la felicidad. El humorista manchego se pone al frente de un proyecto que recorre desde los primeros años del siglo XX hasta el final de la Guerra Civil para mostrar cómo un hombre puede recuperar la ilusión y la capacidad de mirar el mundo con otros ojos.

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Tras cuatro décadas de trayectoria, principalmente en televisión, el actor apuesta por una historia que reivindica la comedia como una vía para acercar a personas enfrentadas y combatir el odio. El largometraje cuenta con un reparto encabezado por el propio Mota, Karra Elejalde, Olivia Molina, Diego Anido y el joven Pablo Cabello.

Una historia entre el Toledo de 1905 y la Guerra Civil

La película presenta a Michi, un niño cuya visión de la vida está profundamente marcada por la influencia de su padre, un artista que recorre los pueblos con una compañía teatral ambulante. Ambientada inicialmente en el Toledo de 1905, la historia muestra cómo este hombre transmite a su hijo el amor por la literatura, la poesía y las artes escénicas, además de una forma de entender la existencia en la que la imaginación y el humor ocupan un lugar central.

La muerte del padre supone un punto de inflexión para el protagonista, que acaba convertido en un adulto dominado por la amargura. Sin embargo, una aparición inesperada y el reencuentro con Conchita, su amor de infancia, le ofrecen la posibilidad de recuperar parte de aquella alegría perdida. El relato avanza hasta la Guerra Civil española, un periodo convulso que sirve de telón de fondo para explorar las heridas personales y colectivas.

El humor como una forma de reconciliación

Uno de los principales mensajes de Arriba tutto es la capacidad del humor para reunir a personas que mantienen posiciones enfrentadas. Mota defiende que la comedia puede convertirse en un espacio compartido incluso en contextos de división política y social. Según cuenta EFE, el humorista recuerda como ejemplo la figura del humorista Gila, cuyos monólogos conseguían que públicos muy diferentes se rieran de las mismas situaciones.

El director considera que el trabajo de un cómico no consiste únicamente en provocar carcajadas, sino también en encontrar elementos capaces de acercar a la sociedad. Esa idea atraviesa una película que aborda el pasado sin renunciar a la posibilidad del perdón y la convivencia. La historia pretende mostrar que, incluso después de experiencias traumáticas, es posible reconstruir los vínculos personales y recuperar una mirada más esperanzadora.

Las inspiraciones de José Mota

Para construir el universo de Arriba Tutto, Mota ha recurrido a algunas de las grandes referencias de la historia del cine. En una entrevista con RTVE, el humorista destacó la influencia de obras como Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, y La vida es bella, de Roberto Benigni, por su manera de utilizar la comedia para afrontar situaciones dramáticas. También señaló como inspiración El viaje a ninguna parte, dirigida por Fernando Fernán Gómez, una película que retrata las dificultades de una compañía de cómicos ambulantes.

Estas influencias ayudan a entender la combinación de humor, aventura y drama que propone su primera película como director. Mota plantea la comedia como una forma de enfrentarse al miedo y al odio, pero también como una vía para recuperar la libertad y la capacidad de disfrutar de la vida. La historia del protagonista conecta así con una tradición cinematográfica que utiliza la risa para abordar conflictos personales y sociales.

En cuanto a la edad recomendada del film, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) establece que la película no está recomendada para menores de 12 años. Aunque José Mota defendía en su entrevista en EFE, que "es un poco triste" pero "muy bonita y recomendada para toda la familia".