Quizás, algún despistado, o despistada, vaya este fin de semana al cine a ver La invitación… Sin saber que se trata de la adaptación estadounidense (2026) de la película española Sentimental (2020), a cargo del dramaturgo Cesc Gay (Truman, 53 domingos), que se adapta a sí mismo. Porque Sentimental es la traslación a la gran pantalla de la función de teatro Els veïns de dalt (2015), o sea, Los vecinos de arriba. Con estos mimbres, pueden hacerse una idea por dónde van los tiros. No es Un dios salvaje.
Dirige La invitación, en la cartelera española desde este viernes 16 de octubre, la también actriz Olivia Wilde (Súper empollonas; No te preocupes, querida). Completan el elenco Seth Rogen, Penélope Cruz (La bola negra) y Edward Norton. El punto de partida de Sentimental y La invitación es el mismo: una pareja, que no está en su mejor momento, invita a otra a cenar en su casa. Son –algo más que– vecinos. En la española salen Javier Cámara, Belén Cuesta, Alberto San Juan y Griselda Siciliani. La acción transcurre en un piso y, como muy lejos, el rellano. Puro teatro.
En esta ocasión, la original (disponible en RTVE Play) y la copia (en cines) salen bien paradas. Son igual de buenas. La americana dura un poco más. Y si se quedan con ganas de más, pueden probar con las versiones rusa, italiana, suiza, checa, francesa y surcoreana. No es una broma. La holandesa se estrenará en Países Bajos a principios de 2027. ¿Es Sentimental la nueva Perfectos desconocidos?
La película española más taquillera de 2018 tiene una versión estadounidense
Sentimental no es la única película española en haber hecho las Américas. En rehacerse en las Américas. Espóiler: acabar mal. Casi siempre. Quizás, el ejemplo más sonoro es Vanilla Sky (2001), con Tom Cruise como trasunto de Eduardo Noriega en Abre los ojos (1997), de Alejandro Amenábar. Penélope Cruz (La invitación) también cruzó el charco interpretando al mismo personaje. De la dirección y el guion se encargó Cameron Crowe (Jerry Maguire, Casi famosos). Tanto Abre los ojos como Vanilla Sky, cada una a su escala, fueron un éxito de taquilla, aunque dividieron a crítica y público (sobre todo el remake).
Otros títulos españoles hicieron aguas en su trasvase a Estados Unidos. He ahí Champions (2023), ¡con el mismísimo Woody Harrelson!, y Campeones (2018), la película española más taquillera en nuestro país el año de su estreno, con casi 3,3 millones de espectadores. Otro ejemplo es Retribution (2023), enésimo filme con Liam Neeson como un tipo corriente en apuros. En este caso, adapta El desconocido (2015), de Dani de la Torre y con Luis Tosar. Cierra esta cuestionable lista Quarantine (2008), calco de la cinta de terror REC (2007); ni siquiera transcurrió un año entre el estreno de una y el de otra. REC fue la segunda película española más taquillera en nuestro país el año de su estreno (la primera, El orfanato).
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