Más de un cuarto de siglo ha hecho falta para que el legado de Muñoz Ramonet viera la luz. Entre medio, litigios y artimañas de sus cuatro hijas -Helena, Isabel, María del Carmen y Alejandra- para evitar que se hiciera realidad la última voluntad de su padre, el financiero Julio Muñoz Ramonent: que su enorme patrimonio artístico pasara al Ayuntamiento de Barcelona. De las paredes de su fastuosa torre en la calle Muntaner de Barcelona colgaban en tiempos obras del Greco, Goya, Fortuny, Botticelli, Rubens, Renoir o Delacroix. Cerca de un millar de obras de arte que habían desaparecido cuando los tribunales fallaron a favor del Ayuntamiento en el litigio por el legado.

Este viernes, la Guardia Civil ha anunciado la recuperación de casi 500 de las obras reclamadas por la Fundación Muñoz Ramonet, que gestiona el patrimonio legado al Ayuntamiento. «Entre las obras se han podido identificar piezas pertenecientes a la colección Bosch i Catarineu, de las que destacan varias de Marià Fortuny, Joaquim Vayreda, Modest Urgell y Eugenio Lucas, tablas góticas del XV y del XVI, pintura del siglo XIX de artistas como Winterhalter o Morgan, pintura de la escuela española del XVII y XVIII y pintura catalana del siglo XIX y XX», ha explicado el teniente de alcalde de Cultura, Joan Subirats.

Investigación de la Guardia Civil

Las investigaciones de la UCO sobre este lote comenzaron en 2019 y culminaron el pasado mes de febrero con una operación policial en la que se incautó un primer paquete de obras de arte; y en una segunda operación, desarrollada en marzo. Entonces se efectuaron registros en domicilios particulares «y en varias sedes sociales de las demandadas, donde se requisó otro conjunto de obras, además de localizarse inventarios, seguros económicos de las obras y diferentes documentos de interés para la investigación», ha explicado el teniente del Grupo de Patrimonio Histórico de la UCO, Juan José Águila.

Pero la historia arranca mucho antes. En 2017 ya fueron recuperadas dos de las obras más valiosas de la colección. Se trataba de La anunciación, del Greco, y de La aparición de la Virgen del Pilar, de Goya, entonces en manos de un nieto del patriarca. Tras un largo proceso judicial y varios requerimientos, la policía judicial tuvo que presentarse junto al funcionario judicial en el domicilio del Paseo de la Castellana donde retenía las obras.

Aunque el primer revés para los herederos de Muñoz Ramonet, que habían conseguido hasta entonces retener el patrimonio legado, se produjo en 2014, cuando el Tribunal Supremo falló definitivamente a favor del Consistorio. El Ayuntamiento se hizo entonces con las llaves del antiguo Palacete del Marqués de Alella y sus jardines. Pero cuando los responsables de la Fundación entraron en la finca, la colección de arte había desaparecido, como temía el Ayuntamiento.

Desde entonces, la Guardia Civil ha rastreado el patrimonio de las herederas bajo la dirección del juzgado número 29 de Barcelona, que instruye la causa penal interpuesta en 2014 por la Fundación Julio Muñoz Ramonet contra las hijas del empresario.

Colección Bosch i Catarineu

Aunque las tareas de peritaje aún no han finalizado, ya se ha podido comprobar, en un primer inventario, que una buena parte de las obras recuperadas coinciden con el listado de las obras de arte reclamadas por la Fundación Muñoz Ramonet y que proceden de la prestigiosa colección de arte Bosch i Catarineu, que pasó a propiedad de Muñoz Ramonet cuando adquirió en 1950 el patrimonio del consorcio de empresas UIASA.

Entre las obras recuperadas figuran además el óleo «La Visitación» (siglo XVII), de Lucas Giordano; «Retrato de mujer», atribuido a Sánchez Coello (1532-1588); un paisaje con arquitectura de Juan Bautista Martínez del Mazo (1611-1667); «San Ignacio haciendo caridad a los pobres», de Francisco Bayeu (1734-1795); o un retrato de la Reina María Luisa Gabriela de Savoya (hacia 1712), de Miguel Jacinto Meléndez (1669-1734).

Del siglo XIX se han hallado obras de Marià Fortuny (1838-1874) como «Joven rifeño» y «Caballero templario»; y de Eugenio Lucas (1817-1870) otras como «Escena de exorcismo/La tentación» y «La tarjeta amorosa».

Las obras por recuperar

Quedan por recuperar unas 50 pinturas y dibujos, 7 esculturas, 173 miniaturas y 13 marfiles, entre ellos tablas góticas (Bartolomé Bermejo, Pere Serra, Lluís Borrassà, Gonçal Peris); ejemplos de pintura renacentista y barroca como los retratos de Manuel Castelo Branco y su esposa Branca de Vilhena, de Juan Pantoja de la Cruz, o el retrato del cardenal Sabas Millini, de Juan Carreño; de pintura del siglo del XVIII, dibujos de Fortuny y óleos de Anglada Camarasa

Julio Muñoz Ramonet murió el 9 de mayo de 1991 en Suiza. En su testamento, legaba el inmueble de la calle Muntaner y todo su contenido -el edificio albergaba la colección de arte-, los jardines y una torre colindante a una fundación bajo el patronato de la ciudad de Barcelona. Pero el Ayuntamiento no conoció que era beneficiario hasta que el secretario de Muñoz en Suiza se lo comunicó en 1994. Un año después se crea la Fundación, para litigar por ese legado que las herederas habían ocultado al consistorio. Hasta hoy.