A cinco días de la gala, los Oscar 2026 llegan con una rareza: casi todo parece decidido… salvo lo más importante. La 98ª edición de los premios de la Academia se celebrará el próximo domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Hollywood con el cómico Conan O’Brien como anfitrión. Y aunque la temporada de premios ha ido dibujando favoritos claros en varias categorías, el pulso final sigue concentrado en dos películas: Una batalla tras otra (One Battle After Another) y Sinners.

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Las previsiones coinciden en un punto: la noche probablemente se repartirá entre ambas. Pero no necesariamente de forma equilibrada.

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Dos películas para dominar la noche

La película de Paul Thomas Anderson, Una batalla tras otra, llega como favorita a mejor película después de meses liderando pronósticos y mercados de apuestas. Ha mantenido esa posición desde su estreno veraniego y ha reforzado su ventaja con premios clave de la temporada.

Según el analista de apuestas Jason Wilson en Covers, la película protagonizada por Leonardo DiCaprio “ha sido la favorita para el premio principal desde su estreno en agosto”, pese a que Sinners sea el título con más nominaciones.

La cinta de Anderson suma 13 candidaturas, mientras que Sinners, dirigida por Ryan Coogler, ha hecho historia al convertirse en la película con más nominaciones en los Oscar: 16, superando el récord de 14 que compartían Eva al desnudo, Titanic y La La Land.

En muchas quinielas la diferencia es estratégica: Una batalla tras otra como ganadora del gran premio y Sinners como la película con más estatuillas en conjunto.

El duelo más imprevisible: mejor actor

Si hay una categoría abierta a pocos días de la gala es la de mejor actor. Durante buena parte del año parecía destinada a Timothée Chalamet por Marty Supreme, pero la carrera ha dado un giro en las últimas semanas.

Michael B. Jordan ha ganado impulso tras su victoria en los Actor Awards por su doble interpretación en Sinners. Según el crítico Adam White en The Independent, ese premio ha convertido la categoría en “la más interesante de la noche”, después de meses en los que Chalamet parecía el favorito indiscutible.

La carrera entre ambos se ha estrechado hasta el punto de que varias predicciones hablan ya de un empate técnico entre los dos actores.

Una favorita clara entre las actrices

Donde parece haber menos dudas es en mejor actriz. Jessie Buckley llega como favorita por Hamnet, un drama ambientado en la Inglaterra isabelina en el que interpreta a la esposa de William Shakespeare tras la muerte de su hijo.

Su trabajo ha sido uno de los pocos consensos de la temporada. El crítico Richard Roeper de Chicago Sun-Times ha escrito que su interpretación es “una de las mejores que he visto en cualquier categoría en esta década”.

Secundarios abiertos… pero con tendencia

Las categorías de reparto siguen siendo más imprevisibles.

En actor secundario, Sean Penn parte con ventaja por Una batalla tras otra tras imponerse en premios previos como los BAFTA y los Actor Awards, aunque todavía aparecen alternativas como Stellan Skarsgård (Valor sentimental) o Delroy Lindo (Sinners).

En actriz secundaria la carrera ha sido aún más volátil. Amy Madigan (Weapons), Teyana Taylor (Una batalla tras otra) y Wunmi Mosaku (Sinners) han ganado distintos premios durante la temporada, lo que ha dejado una categoría sin favorito claro a pocos días del cierre.

La lógica de los premios técnicos

Mientras las categorías principales siguen abiertas, los apartados técnicos presentan una tendencia más clara.

Frankenstein, la adaptación dirigida por Guillermo del Toro para Netflix, aparece como favorita en varios premios de artesanía –maquillaje, vestuario o diseño de producción–, mientras que Avatar: Fuego y Ceniza es la apuesta más segura en efectos visuales.

En animación, la victoria más previsible es KPop Demon Hunters, que también parte como favorita para canción original con el tema 'Golden'.

Una edición con pocas certezas

En conjunto, las previsiones apuntan a una ceremonia fragmentada: un reparto de premios entre varios títulos sin un dominio absoluto. Algunas proyecciones incluso sugieren que Sinners podría terminar la noche con más estatuillas totales, aunque el Oscar a mejor película recaiga en Una batalla tras otra.

Lo que sí parece claro es que la temporada no ha terminado de resolverse. Como ha señalado Roeper en su pronóstico final, el hecho de que tantas categorías importantes sigan abiertas “debería convertir esta edición en una de las más entretenidas e imprevisibles de los últimos años”.