Radiotelevisión Española provocó uno de los principales disgustos que sufrió el PSOE durante la pasada campaña electoral. Ocurrió después de que Pedro Sánchez quisiera eludir el debate en el que había comprometido su presencia, en Atresmedia, para acudir exclusivamente al de la televisión pública. Entonces, Rosa María Mateo se ofreció a cambiar de fecha el debate para beneficio del Gobierno. Lejos de cerrar filas alrededor de la administradora única provisional, la Dirección de Informativos –encabezada por Begoña Alegría- manifestó su rechazo a la decisión, lo que avivó aún más el fuego que se había originado.

Ese episodio evidenció la existencia de diferencias entre los miembros de la cúpula de RTVE, entre ellos, entre Begoña Alegría y Rosa María Mateo. También puso de manifiesto que el Gobierno, en caso de necesidad, cuenta con algunas voces críticas dentro del alto mando de la corporación. Por esta razón, en Torrespaña han llamado poderosamente la atención los cambios que ha introducido Mateo en la Dirección de la corporación, que, en la práctica, quitan cierta relevancia al sector más lejano a Mateo.

El que más ha llamado la atención en la radio-televisión pública es el de Enric Hernández. Es decir, el del exdirector de El Periódico de Catalunya, quien durante los meses previos había sonado como director de televisión.

Su designación implica la creación de una nueva figura, como es la de director de Información y Actualidad, lo que le sitúa en el organigrama por encima de los jefes de informativos de TVE, RNE y Medios Interactivos. Su llegada se producirá en un momento en el que los responsables de la corporación han anunciado un proceso para trasladar la producción de los telediarios a Prado del Rey, lo que ha ocasionado perplejidad en los sindicatos.

Enfrentado a los independentistas

Dentro de la cúpula de RTVE son conscientes de que Hernández mantiene una relación cordial con el Gobierno, al contrario que con los partidos soberanistas, con los que mantuvo diversos desencuentros durante su etapa como responsable del rotativo del Grupo Zeta.

Fuentes de la antigua Dirección de Zeta –hoy en manos de Javier Moll- recuerdan el enfrentamiento que vivieron con la Generalitat tras los atentados de Barcelona, cuando Antonio Asensio –expresidente de Zeta- y Enric Hernández decidieron publicar una información que advertía de que los Mossos d’Esquadra habían recibido tres meses antes un ‘cable’ de la CIA que hablaba del riesgo de un atentado islamista en la Ciudad Condal.

El mismo día en que El Periódico relató estos hechos, un miembro de la Generalitat contactó con el entonces consejero delegado del Grupo Zeta, Agustín Cordón, y le trasladó un mensaje: o cesaba a Enric Hernández o el grupo sufriría un boicot sin precedentes, según explican los mismos informantes. Entonces, el aparato independentista comenzó una campaña para disuadir a los suscriptores de El Periódico de renovar su abono. Al año siguiente, los ingresos por publicidad institucional cayeron el 40%.

Hernández estará al frente de los contenidos informativos de RTVE en un momento importante del conflicto político catalán, en el que se espera la sentencia del juicio del proceso soberanista y las posibles movilizaciones y acciones subversivas del soberanismo que podrían derivar de la decisión del Tribunal Supremo.

Otro de los cambios más significativos en la cúpula de RTVE, aunque esperado, es el cese de Eladio Jareño, que era el único alto directivo que sobrevivía de la anterior etapa; y lo hacía como director de Televisión Española. Es decir, sobre el papel, como una de las piezas clave de la corporación, explican fuentes de su planta noble.

Perplejidad

Desde los Consejos de Informativos de TVE, han acogido con “cautela” estas decisiones y, aunque no han cuestionado el perfil profesional de los nuevos directivos, sí que han sugerido su sorpresa porque estas decisiones sean impulsadas por Rosa María Mateo, que se encuentra en una –larga- situación de provisionalidad.

Su mandato se inició en agosto de 2018 y estaba previsto que se extendiera durante un trimestre, hasta que se resolviera el concurso público por el que se elegirá a su sustituto. Sin embargo, este procedimiento se encuentra paralizado y –según publicó este periódico– amenazado por múltiples recursos que han hecho que en Moncloa hayan comenzado las maniobras para buscar un método alternativo para elegir al nuevo líder de RTVE.

Algunos de los sindicatos de RTVE se han mostrado especialmente críticos con Mateo. De hecho, UGT ha exigido su dimisión por su forma personalista de dirigir la corporación, que le ha llevado a tomar decisiones de calado sin informar a los representantes de los trabajadores. Desde USO, han lamentado la cada vez mayor politización pro-Gobierno de la cúpula de la televisión pública.

En RTVE, afirmaban este miércoles que el nombramiento de Enric Hernández y de David Valcarce –nuevo director de TVE- se incrementarán los esfuerzos encaminados a la transformación tecnológica de la empresa pública; y la digitalización de la información. De Hernández, destacaron también su experiencia en el periodismo de investigación y en la información económica.