El ganadero Victorino Martín, como presidente de la Fundación del Toro de Lidia, ha remitido una carta a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la que lamenta el escrache que sufrió el pasado viernes en Toledo por un grupo de subalternos, aunque defiende las reivindicaciones de este colectivo.

Una veintena de trabajadores del mundo taurino increpó a la ministra a su llegada y salida de un acto al grito de «ministra dimisión» y en medio de una sonora pitada por haber sido excluido este sector de las ayudas especiales a los artistas por la crisis del coronavirus, llegando a lanzarse sobre el coche de Yolanda Díaz, golpeándolo y rompiendo un espejo retrovisor.

El famoso criador de reses bravos considera que los profesionales que acosaron a la ministra «son personas que, desesperadas por su situación económica, entendieron que no había otra salida que la del desahogo de la protesta y del insulto».

Comprendemos la desesperación de unos padres de familia que con impotencia ven cómo se les discrimina»

«No podemos aprobar esta forma de actuar -recalca Victorino Martín- si bien apoyamos sin fisuras sus demandas. Y comprendemos la angustiosa desesperación de unos padres de familia que con impotencia ven cómo se les discrimina desde su Ministerio, cómo se les niegan unas prestaciones a las que tienen derecho, cómo se les está empujando a las colas de los comedores sociales, todo ello por una motivación ideológica».

«No podemos estar de acuerdo con actuaciones como la que usted tuvo que sufrir el otro día en Toledo, porque van contra los principios básicos de la democrática convivencia. Es un error reclamar los derechos, por legítimos que sean, mediante la intimidación y el insulto, corremos el riesgo de introducirnos en peligrosas dinámicas cuyos imprevisibles resultados serán, seguro, perjudiciales para todos», insiste el ganadero en su carta.

Aun así, el presidente de la Fundación del Toro de Lidia recuerda a Yolanda Díaz que «su grupo político ha apoyado y promovido en el pasado este tipo de actuaciones» y que «la tauromaquia ha sido uno de sus objetivos, habiendo tenido que soportar escraches tarde tras tarde a la entrada de las plazas de toros y en multitud de actos públicos, sin que nadie de los que ahora se rasgan las vestiduras expresara la más mínima reprobación».

Victorino Martín aclara que «los banderilleros y picadores no son ni millonarios ni gente que reclama subvenciones, como se ha tratado de vender desde medios afines a su grupo político. Son honrados trabajadores que reclaman unas prestaciones extraordinarias aprobadas por el Ministerio de Cultura y a las que tienen derecho».

Motivos ideológicos

E insiste en que esas prestaciones «las necesitan como trabajadores que no pueden ejercer su profesión, simplemente para sobrevivir, y su Ministerio se las está denegando sin otro motivo que el ideológico. Una injusticia a la que se suma el escarnio de no querer ni siquiera recibir a este colectivo, que lleva meses solicitándolo».

Para finalizar, el ganadero vuelve a pedir a la Ministra, «de manera formal, una vez más, una reunión para poder aclarar esta situación, para poder poner los argumentos encima de la mesa y trabajar para realmente no dejar atrás a ningún trabajador, por encima de ideologías y gustos».

«No utilice un error provocado por la desesperación para dejar atrás a centenares de familias, personas que cumplen sus obligaciones. No es tiempo de jugar con unos ciudadanos que tienen una profesión que a usted no le gusta, no puede primar la ideología sobre la justicia y el orden jurídico, es momento de responder por ellos, también son su responsabilidad», concluye su carta Victorino Martín.