Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) empezó a escribir llenando Galicia de zombis. Apocalipsis ZEl principio del fin se ha convertido en un clásico del género. Tras más de doce años metido en el género fantástico y distópico Loureiro ha cruzado La Puerta (Planeta) para meterse en el thriller.

Esa puerta que da nombre a su novela no es otra que la Portela do Alén en el Monte Seixo en la Serra de Cando, provincia de Pontevedra. Un lugar que le encontró a él. «Es un monumento megalítico que está en el Monte Seixo una montaña bastante desolada que está entre la provincia de Pontevedra y la provincia de Orense. Pasé por casualidad, me perdí y acabé en la cima del monte y me encontré el monumento que tiene esa forma de puerta megalítica», cuenta a El Independiente.

En su imaginación apareció una chica muerta junto a las piedras y en ese lugar empezó la incursión del gallego en el thriller. «Los antiguos celtas construyeron la puerta hace 26 siglos y lo utilizaban para enterramientos rituales. En el solsticio de invierno el Sol se pone por la puerta marcando la entrada al inframundo», explica el escritor.

«Me llamó la atención que el lugar estaba rodeado de plantas, flores, velas y ofrendas. La gente sigue utilizando la puerta como hace siglos y, lo más interesante de todo, es que no lo han dejado de usarlo en ningún momento de la historia, ni dos mil años de cristianismo lo han parado».

A Loureiro le pareció un sitio perfecto para iniciar una novela, «a los pies de esa puerta, de repente, aparece el cuerpo de una joven sacrificada de manera ritual y vestida de novia y la encuentran los operarios del parque eólico que está aquí en lo alto de la montaña».

‘La puerta’.

Y así es como arranca esta historia en la que Galicia es fundamental para la trama. «Esta historia podía haberla contado en un bosque de la Columbia británica o en un suburbio de Nueva York, pero ¿para qué? Si lo tengo todo aquí», afirma. Galicia y esta sierra de Pontevedra crean un entorno asfixiante para empujar a Raquel, la protagonista de la historia – una agente de la unidad central de inspección de la Guardia Civil- a creer en leyendas y fuerzas sobrenaturales.

«La protagonista de la puerta es una mujer extremadamente racional, es una mujer que viene de la «CSI» de la Guardia Civil una persona extremadamente racional que, sin embargo, se encuentra en una situación extraordinaria su hijo se se está muriendo y esa circunstancia le empuja a creer en cosas que antes no creía y resolver el caso es su última esperanza para salvar a su hijo», asegura el autor.