Cada 13 de noviembre se celebra el Día Mundial de las Librerías, una fecha indicada para impulsar el hábito de la lectura y acudir a las librerías como espacios donde promover y enriquecer la cultura. La revolución digital ha supuesto un punto de inflexión en cómo consumimos los textos, y el lector sigue teniendo en cuenta acudir a las librerías, a la tienda física, como un lugar de encuentro.

Pero la actual situación de pandemia ha obligado a las librerías a reinvertar y actualizar las actividades programadas para esta jornada. Cuando empiece el toque de queda, los amantes de los libros tienen un plan «clandestino». Un viaje en directo y nocturno por las librerías más inspiradoras del mundo. De Barcelona a Santiago de Chile, pasando por Madrid, Sevilla, Buenos Aires, México, Caracas y Bogotá —entre otras—, que organiza Prodigioso Volcán ya que la cosa no está para salidas nocturas.

La vuelta al mundo en 10 librerías, es una iniciativa que contará con el escritor Jorge Carrión. En el evento el espectador podrá hablar con los libreros que las regentan, ellos mostrarán sus estanterías, sus rincones favoritos, desvelarán el gusto de sus lectores y, como no, contarán cómo están sobreviviendo a esta crisis mundial provocada por el Covid-19. La actividad se podrá seguir a través del zoom a las 10.00 pm, hora de Madrid. El público se puede registrar aquí: «La noche de los libros».

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    Librería Cervantes y Compañía (Madrid)

    En Madrid hay un montón de pequeñas librerías interesantes que resisten a las grandes superficies y, en este 2020, al Covid-19. Lo hacen ofreciendo experiencias únicas. Este es el caso de Cervantes y Compañía, una librería de las de antes, que además de contar con las últimas novedades, best-sellers, te consigue igualmente ese libro descatalogado que estás buscando.

    «La librería está pensada para ser un espacio donde no solo se ofrezcan libros, sino experiencias relacionadas con la cultura, lecturas dramatizadas, exposiciones de pintura… Nos gusta mezclarlo todo», afirman desde el negocio.

    El paso del tiempo se convierte en un placer en su interior. La librería guarda en el sótano su mejor sorpresa, donde surge una red de galerías de ladrillo abovedado como un espacio dedicado a la cultura de barrio. Exposiciones temporales, instalaciones de arte, y un pequeño saloncito en el que, cuando se podía, se convertía en sala de conciertos.

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    Librería Bernat (Barcelona)

    En pleno barrio del Eixample barcelonés, hace 40 años, Montse —recién licenciada en Ciencias de la Información a la que le habían diagnosticado un linfoma— decidió cambiar su futuro. Encontró un pequeño local que se traspasaba y gracias al apoyo paterno consiguió «la joya que quería».

    De la mano de su mejor amiga, Isabel del Castillo, se convirtió en librera. Aquello no solo era vender, dejó que la gente se sentará allí a hojear libros y hablar de literatura o de la vida convirtiéndolo en un espacio de encuentro.

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    Librería Caótica (Sevilla)

    «Esto es Caótica». Escrito en el suelo, es lo primero que lee el visitante al cruzan el umbral de la librería sevillana. La tienda lleva en su ADN la esencia de la antigua librería La Extravagante, referente cultural que de la Alameda de Hércules que organizaba presentaciones, jornadas infantiles de cuentacuentos y otras actividades.

    En su nueva ubicación ha conseguido fomentar el modelo de librería en la que la calma y eso que los anglosanjones han bautizado como slowlife sea el mode de vida. En Caótica el lector puede tomar un café, leer en los sofás o compartir libro, café y tertulia. Maite Aragón y sus socios han creado una plataforma humana en torno al libro. En la noche de los libros organizada por Prodigios Volcán, Maite explicará a Jorge Carrión como vivieron la trasformación y cómo hacen frente a la pandemia y la crisis que vivivmos.

     

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    Librería Casa Impronta Editora (Guadalajara, México)

    Casa Impronta Editora el libro es «ese pequeño-gran objeto» en el que hay infinidad de posibilidades y mensajes. En México nos topamos con una editorial que retoma el arte de hacer libros. Fundada en 2014, la editorial rescató máquinas antiguas con la intención de recuperar el oficio de personas que habían quedado fuera del mundo editorial moderno como los encuadernadores, impresores o linotipistas.

    Poco a poco todo fue creciendo y la antigua imprenta se transformó en un espacio en el que se entrelaza el taller, un museo abierto al público que ofrece diversas actividades culturales, una galería de arte, una cafetería y, cómo no, una librería.

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    Librería Carlos Fuentes (Guadalajara, México)

    Sus visitantes disfrutan de un espacio amplio que, a la vez, se vuelve íntimo a través del descubrimiento de un rincón de lectura favorito, de una cafetería acogedora, de alguna exposición temporal o de un espectáculo.  Cuenta los que la conocen que allí emergen los sueños, el conocimiento, las ideas, los deseos de tener, de saber y de conocer.

    En sus 2.600 metros cuadrados, la librería alberga 120,000 ejemplares, dispuestos en 15 áreas y divididos en más de 120 temáticas. Gracias a su cercanía se ha convertido en una de las librerías más relevantes a nivel local, regional, nacional e internacional.

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    Librería Sophos (Guatemala)

    Este espacio de vanguardia es un lugar generador de procesos culturales asentado en la Plaza Fontabella de Guatemala. La librería ha sabido crear una familia compuesta por amantes de la lectura y la cultura de 0 a 99 años. Entre sus paredes hay un rincón para cada edad.

    El libro más vendido durante la cuarentena ha sido una obra de Eduardo Galeano, titulada «Guatemala: Ensayo general de la violencia política en América Latina». Pphilippe Hunziker, gerente de Sophos, conversará con Jorge Carrión sobre cómo ha afectado esta pandemia mundial.

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    Librería El Virrey (Lima, Perú

    Tras huir de Uruguay amenazados por la dictadura, Eduardo Sanseviero y su esposa Chachi llegaron a Perú con un sueño: crear un lugar en el que los amantes de la literatura pudiesen encontrar libros raros, viejos y curiosos. A finales de 1973 nació este espacio donde la pareja asumió el compromiso de difundir los valores ancestrales de la cultura nacional.

    Se definen como una librería especializada principalmente en libros peruanos, pero con un amplio catálogo internacional». «Surgió porque rememora la conquista como un reconocimiento a la escritura que traen los españoles a estas tierras de cinco mil años de historia”, confiesa Chachi Sanseviero en un texto que escribió para Cuadernos Hispanoamericanos.

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    Librería Casa Tomada Librería (Bogotá, Colombia)

    Casa Tomada surgió en 2008 como un lugar de encuentro cultural recortado por la pandemia. Ana María Aragón, dueña y el alma de la librería Casa Tomada, afirma que en cuanto supieron del virus empezaron a hacer un club de lectura llamado ‘En el ático’ de manera virtual.

    Aferrada a la comunidad que había creado en su librería, Aragón se centró en la venta on-line y los servicios a domicilio. Así pasaron de 50 pedidos mensuales a 550, lo que no está nada mal.

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    Librería El buscó (Caracas, Venezuela)

    Otra librería que se ha reinventado tras la pandemia ha sido ‘El buscón’ en Caracas. Katyna Henríquez se niega a vivir el duelo de la presunta muerte de las librerías. La fundadora del establecimiento ha desarrollado ‘libros a domicilio’. Un proyecto que, además de con la pandemia, ha tenido que sortear la falta de gasolina, los problemas con el transporte y los constantes cortes de luz.

    «Ser librero es uno de los oficios más nobles que existen en el mundo. Es también un compromiso, una responsabilidad, porque de alguna forma unimos espíritus del presente y del pasado», afirma Katyna. «Pero sobre todo ser compañía, que finalmente como un médico de cabecera se convierte en un médico para sus lectores».

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    Librería Eterna Cadencia (Buenos Aires, Argentina)

    Eterna Cadencia abrió a finales de 2005 y pronto se convirtió en el centro neurálgico para lectores empedernidos en Buenos Aires. Construida en una casa antigua, con cierto regusto colonial, cuenta con un bar-restaurante y una oferta de libros que gravita entre las novedades a amplias secciones de arte, cine, música, filosofía, historia.

    Uno de sus puntos fuertes es la oferta de ediciones independientes de distintos países latinoamericanos y de España.

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    Librería Lolita (Santiago de Chile, Chile)

    Lolita es una librería independiente, que abrió sus puertas en octubre de 2014 y desde el primer día sintió la energía del barrio. Se convirtió en como un lugar de encuentro, un sitio donde hojear libros, sentarse a leer, conversar de autores, encargar títulos y por supuesto comprar libros. El confinamiento les ha obligado a trabajar de otra manera, pero no se han dejado abatir por las dificultades sanitarias y económicas.

    Francisco Mouat le contará a Jorge Carrión como idearon el bono Lolita, con el que los clientes más fieles aportaron una cantidad de dinero a cuenta de futuras compras. Una inyección de capital que, de momento les ha permitido sobrevivir.